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Tratamientos contra el cáncer de mamas
Buenos Aires, Miércoles, 25 agosto a las 09:13:05

El cáncer de mamas provoca 300 mil muertes mundiales cada año. En la Argentina se diagnostican entre 15.000 y 18.000 casos anuales, y se estima que origina 4000 muertes en el mismo período de tiempo. Sin embargo esta enfermedad, si es detectada a tiempo, no sólo es curable, sino que puede ser reparada prácticamente al 100 %. Hoy por hoy las cirugía son menos invasivas y muy eficaces.



Hasta la década del 80 el único tratamiento quirúrgico para tratar este mal era la mastectomía radical, posteriormente surgió el tratamiento conservador que consistía en el vaciamiento axilar. Finalmente hace pocos años y gracias a las investigaciones científicas, comenzó a realizarse una biopsia menos invasiva en la que sólo se quita el ganglio centinela evitando el vaciamiento completo.

La Doctora Astrid Margossian, especialista en cáncer de mamas y oncoplastía explica: “Lo más importante cuando se encuentra un tumor maligno de mama es que sea pequeño, es decir, cuanto antes se lo detecte mejor. Por eso, se insiste con la realización de mamografías. Pero esto no es lo único, hay tumores chicos muy agresivos y grandes que no lo son tanto, la ventaja es que el pequeño tiene mas posibilidades de practicar una cirugía y de que la mama quede mejor. La doctora agrega que la ventaja es que sólo el 20% de los tumores tienen rápido crecimiento, con lo cual si se diagnostican tempranamente hay más posibilidades de cura.”

Con respecto a la ubicación del tumor aclara que la mayoría está cerca de la axila, que es donde hay más cantidad de glándulas mamarias y tejido adiposo, de todos modos, pueden surgir en cualquier parte de la mama, el inconveniente es que en algunos casos estéticamente es más difícil para reparar.

En relación a los tratamientos Margossian advierte: “Ahora se reemplaza el vaciamiento axilar y se hace lo que se conoce con el nombre de ganglio centinela, esto significa que se elige ese ganglio particular y se retira. En tumores pequeños se aplica una técnica especial para escoger el ganglio que esta relacionado con el tumor, el problema es que este procedimiento en tumores muy grandes no se puede hacer. Por eso es fundamental diagnosticar precozmente.”

Anteriormente el tratamiento habitual consistía en sacar el sector del tumor, vaciar la zona y hacer radioterapia posteriormente, tratamiento que en la actualidad ha sido dejada de lado.

Y LUEGO DE LA OPERACIÓN QUÉ
Otra novedad es que hoy en día ha comenzado a practicarse la radioterapia intraoperatoria, es decir, no es necesario esperar a que finalice la cirugía para aplicar radioterapia, “ahora durante la operación se aplican rayos con la mama abierta en dosis especificas. La ventaja es que no se irradia la piel, pero es una técnica nueva que recién comienza, habrá que ver a futuro como resulta” dice Margossian.

Posteriormente de la operación y los rayos, la doctora especifica que la quimioterapia es muy importante, sobre todo en pacientes jóvenes, para evitar la posibilidad de que el tumor resurja en otra zona del cuerpo. De todos modos también han comenzado a utilizarse otros tipos de tratamientos conocidos con el nombre de hormono terapias. “Se administra oralmente una medicación oncológica llamada tamoxifeno durante los primeros 5 años, esto ha dado muy buenos resultados, pero no se utiliza más de ese período porque más allá de eso no ha demostrado ofrecer resultados, por eso también se usan otras dos drogas que se les administra a las pacientes a posteriori de esos 5 años y que ayudan a que las posibilidades de que vuelva el tumor disminuyan notablemente”, agrega Margossian.

¿Cirugía estética?
Finalmente un interrogante que suele surgir en las mujeres es aquel que tiene que ver con la cirugía reparadora. Según la especialista, esta cirugía es altamente recomendable: “Estoy convencida de que si la paciente se ve bien, se siente bien. Vale la pena reconstruirse, si te sentís mejor vas a encarar mejor la lucha contra la enfermedad”.

Por ejemplo cuando los tumores son muy pequeños, las pacientes quedan sin cicatrices prácticamente y sin rastros de haber sufrido ese mal. En algunos casos la mama sufre muy pocas lesiones, casi no se producen cicatrices e incluso se puede conservar el pezón. Aunque en el caso de haber pasado por un tumor multifocal, desgraciadamente no se puede salvar la mama, de todos modos en ese momento se trata de conservar la piel y reconstruir la mama en la misma operación, para evitar someter a la paciente a dos cirugías.

Sin dudas, los chequeos deben hacerse regularmente como modo de prevención pero ante la posibilidad de surgimiento de alguna anomalía hoy en día con los tratamientos adecuados, no sólo es posible curar la enfermedad sino también eliminar los rastros de su existencia.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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