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HIDRATACIÓN: SALUD Y BIENESTAR
Buenos Aires, Jueves, 09 diciembre a las 11:34:50

HIDRATACIÓN: SALUD Y BIENESTAR

El agua es el componente más abundante del cuerpo humano, forma parte de entre el 60 y el 75% del cuerpo, y se relaciona con la vida desde el comienzo mismo.



“La mujer embarazada debe ingerir agua en buena cantidad ya que la deshidratación puede ser causa de contracciones y hasta un parto prematuro pero además, el bebé mientras está dentro del útero, está sumergido en agua y posteriormente, la leche materna, fuente principal de su alimentación y de su crecimiento está compuesta en un 90% de agua. El agua que toma la mamá es el agua que toma el bebé a través del cordón umbilical o la leche materna, de allí la importancia de una buena hidratación de la madre que da el pecho”, explica el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.

Si se tiene en cuenta que la leche materna contiene un 90% de agua, es comprensible que la madre lactante deba ingerir un volumen de líquido suficiente para asegurar la producción de leche diaria y mantener un buen estado de hidratación en su bebé. Durante la etapa posterior a la lactancia es aconsejable reemplazar la leche materna por agua pura para el bebé, no por bebidas dulces o azucaradas que adormecen artificialmente el estímulo natural de la sed y permiten la ingestión de azucares no necesitadas por el organismo.

Es trascendente durante la etapa de crecimiento del bebé la buena hidratación ya que el 80% del peso ganado por un bebé es exclusivamente agua y en promedio, un bebe triplica su peso en 2 años.

A medida que el niño crece el porcentaje de agua que posee en su cuerpo disminuye en cantidad pero no en importancia. El agua se encuentra dentro de cada una de nuestras células, colaborando con todas las funciones corporales, en la respiración, en la alimentación y en la digestión y el cuerpo pierde en la realización de todas estas funciones alrededor de 2,4 litros de agua por día, y debe reponerlos para el buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, se calcula que sólo un 17% de las personas toman más de dos litros de agua por día, y que la mayoría toma un solo litro.
Es por todo esto que la hidratación juega un papel fundamental en la vida de cualquier individuo, de ella depende la salud y el bienestar.
Si se tiene en cuenta además que el agua transporta los nutrientes en la sangre, ayuda a la digestión de los alimentos y regula la temperatura del cuerpo en la actividad física, la hidratación es esencial para la energía y el buen rendimiento de cualquier deportista.


El agua y el deporte
“El mecanismo de transpiración está dado para mantener la temperatura corporal normal. Al realizar actividad física la temperatura del cuerpo aumenta y en virtud de ello el cuerpo elimina calor a través del sudor, pasando del estado líquido (agua) al gaseoso (sudor). Un deportista mal hidratado tendrá una merma de su rendimiento físico, de su concentración y de su habilidad”, explica la Profesora Silvia Chediek, Directora del Instituto de Capacitación en Educación Terciaria J. Chediek.

Durante el ejercicio físico la pérdida de líquidos disminuye el volumen sanguíneo en los músculos, el corazón realiza así un esfuerzo mayor y comienzan a manifestarse síntomas de fatiga. “Se sugiere ingerir 1 mililitro de agua por cada kilocaloría por día, con variación según la actividad, la temperatura y la contextura de la persona y además es necesario entrenar a las personas para que se hidraten por conducta y no por la sed ya que éste es un mecanismo tardío. La actividad física exige una buena hidratación y beber agua en cantidades adecuadas sin esperar a tener sed”, sostiene Chediek.
En el caso de los ancianos, quienes tienen una disminución en el estímulo de la sed es necesario estar aún más atento a la posibilidad de deshidratación.

En el caso de los niños, como tienen menor superficie corporal (menos espacio para liberar calor), menor capacidad de producción de sudor ya que sus glándulas sudoríparas no se desarrollarán hasta aproximadamente la pubertad y todo ello genera aumento de la temperatura corporal central y de la frecuencia cardiaca necesitan beber en todo momento, con cuidado especial en horarios de la actividad y condición climática y de humedad.

Por otra parte, aquellos adultos sedentarios, que realizan poca actividad física suelen tener intolerancia al calor lo que perjudica el desarrollo de actividades aeróbicas y su aclimatación. “Con la edad suele haber cambios como menor flujo sanguíneo a la piel con lo que limita la posibilidad de perder calor vía sudor, menor percepción de sed, menor masa muscular que disipa ese calor formado. Suele haber inconvenientes del orden renal o de retención de la vejiga lo cual por incomodidad repercute en menor ingesta también. La recomendación es beber sin estar sedientos en cualquier momento y lugar” explica el Licenciado Walter Dzurovcin, Titular del área de Nutrición del Instituto de Capacitación en Educación Terciaria J. Chediek.
La hidratación previa, durante y después del esfuerzo físico son de fundamental importancia para mantener eficiente el sistema cardiovascular, la función muscular y la temperatura del cuerpo.

El agua es el principal elemento del cuerpo y, como la comida, es combustible para mantenerse activo, por lo tanto, es trascendente la hidratación para una dieta balanceada y una vida saludable.

La hidratación, el deporte y una dieta balanceada
El tejido adiposo es reserva de energía (calorías no gastadas), la única forma de gastar esa reserva es aumentando la actividad física y realizando una dieta ligeramente hipocalórica (adecuada y balanceada).
Es importante entender que “la creencia de que transpirar es sinónimo de perdida de peso y de grasa, es un mito. La diferencia de peso pre y post actividad no debe ser entendida como perdida de grasa, es en su mayoría agua y necesita ser repuesta inmediatamente”, sostiene el Licenciado Dzurovcin.

Pero además, es importante tener en cuenta la diferencia entre el agua pura y las bebidas que contienen agua. Los refrescos dulces sin alcohol -son la quinta fuente de calorías en los adultos-, el café y otros preparados, pueden contener sustancias que no tienen efectos benéficos sobre la salud. El café, el té y la cerveza por ejemplo, tienen efectos diuréticos, con lo cual, en vez de hidratar, deshidratan.

“Los energy drinks, bebida de moda, aportan muchos hidratos de carbono (más del 14 %), tantos que hacen que la absorción sea más lenta. Además, generalmente contienen sustancias como la cafeína y el guaraná, que generan aumento de la diuresis, insomnio y nerviosismo. Otras contienen efedrina (mahuang) que actúa como estimulante, genera arritmias, aumento de la tensión arterial y hasta muerte en personas susceptibles. También traen ginseng y ginko biloba, ninguna con evidencia científica de resultados favorables”, explica la Profesora Chediek.

El agua pura es la bebida con mayor poder hidratante. Sin embargo, aunque el agua potable de la canilla puede beberse, debe tenerse en cuenta que puede contener varios tipos de agentes contaminantes que pueden ingresar en algún punto de la red de distribución y transmitir algún tipo de enfermedad. El agua pura, por su parte, tiene una primera etapa pasa en primera instancia a través de filtros de arena que garantizan la cristalinidad, luego pasa por filtros de carbón para eliminar la presencia de contaminantes orgánicos que pueda contener. El tercer filtrado retiene bacterias y partículas y luego es ozonizada en una cámara de acero inoxidable; el ozono funciona como un bactericida. Para una buena hidratación es entonces preferible un agua escasamente mineralizada y purificada.

También debe tenerse en cuenta que hay personas para quienes la hidratación tiene una importancia aún mayor.
“En general gran parte de los hipertensos que realizan actividad física mejoran su presión y reducen la medicación, sin embargo hay ciertos recaudos a tomar: si usan diuréticos baja el potasio y puede darse hipohidratación y aquellos pacientes que usan beta bloqueantes tienen un menor flujo sanguíneo a la piel y tienen respuestas aumentadas de su tasa de sudoración con lo cual puede también aumentar su deshidratación”, explica Dzurovcin.

“En el caso de aquellos pacientes diabéticos el ejercicio les mejora la captación de glucosa por parte del músculo, pero deben tener cuidado con las temperaturas extremas ya que se generan con la patología neuropatías periféricas (tienen menor sensibilidad en las extremidades) y se ven reflejadas en menor sudoración y menor tolerancia al ejercicio”, sostiene Dzurovcin.
Así, el agua aparece como promotora de la salud, contribuye a una dieta balanceada y a una vida saludable, en todas las etapas de la vida.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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