Contáctenos  


home :: Notas :: OBESIDAD: NO SÓLO UN PROBLEMA ESTÉTICO

OBESIDAD: NO SÓLO UN PROBLEMA ESTÉTICO
Buenos Aires, Domingo, 03 abril a las 10:46:27

La obesidad puede representar un problema doble: desde la salud y desde lo estético.
Si las relaciones de pareja involucran tanto lo emocional, mental y físico, en las relaciones sexuales el plano químico del cuerpo tiene un rol fundamental. Así, las personas con obesidad severa pueden presentar problemas en su vida sexual.



También tiene una gran importancia el factor psicológico ya que la obesidad incide sobre la libido de dos maneras. “La primera, desde la baja autoestima que anula los propios deseos al imaginarse no merecedor o no merecedora de la mirada apreciativa del potencial enamorado. De pronto los asalta un pensamiento como ‘¡Si ni siquiera puedo yo mismo mirarme al espejo sin sentir lástima o desagrado ¿cómo me verá el otro?” explica la Dra. Beatriz Literat, médica del Departamento de disfunciones sexuales de Halitus Instituto Médico y del Hospital Durand. Este tipo de actitudes llevan a ocultar el cuerpo, negarse a verse desnudos y cierto rechazo al propio cuerpo y al del otro. “La segunda, desde lo hormonal, la obesidad produce alteraciones endocrinas que pueden disminuir el deseo sexual”, concluye.

Y es que el deseo sexual no es algo psicológico, sino químico, es el resultado de estímulos recibidos a través de los sentidos que desencadenan la liberación de neurotransmisores cerebrales que provocan descargas de adrenalina. Y esas descargas de adrenalina provocan una aceleración de la frecuencia cardiaca y un aumento de la circulación poniendo así en juego todos los mecanismos vasculares, hormonales, musculares y neurológicos. Explica la Dra. Beatriz Literat: “Cualquier mínima alteración, puede producir la falla en dicho mecanismo que derivará en falta de deseo. Alguna alteración en el camino que recorre la respuesta sexual humana desde el momento mismo del estímulo, puede llevar a una posterior disfunción y manifestarse con los síntomas más comunes de la falta de deseo: la falta de ganas. Si en ese mecanismo que funciona como un engranaje alguna hormona está en déficit es necesario descubrir dónde está el trastorno metabólico que provoca la falta de deseo. La obesidad es uno de los agentes que provoca interferencia en ciertos mecanismos metabólicos y, por lo tanto, en el mecanismo del deseo.”

 

También una cuestión de actitud

Pero la obesidad trae en primer lugar problemas de estética que inhiben el primer contacto con la pareja. Existe una cultura de "mirar a las flacas", las gordas o los gordos son invisibles a la mirada del amante potencial, salvo excepciones. “Si una persona ve a otras dos del sexo opuesto, de entrada nomás elige a la más delgada y esto entra en relación con la baja autoestima de la persona gorda”, sostiene la Dra. Literat.

“La baja autoestima incide sobre la sexualidad ya que, en el caso que mencionamos, la persona gorda puede ser inteligente, sexy, encantadora, pero sabiendo como va a ser evaluada por los demás, se vuelve introvertida y tímida, confirmando al otro que no es atractiva. Es como una profecía autocumplida: ‘no voy a gustar’”, describe Literat.

Debe tenerse en cuenta que además, la obesidad trae aparejadas algunas complicaciones médicas, sociales y psicológicas. “Si la obesidad conlleva enfermedades como la diabetes, la hipercolesterolemia, la hipertensión arterial o trastornos en la glándula tiroides, por ejemplo, sucederá que la respuesta sexual normal de excitación, erección, lubricación y orgasmo estarán alteradas, no sólo por las enfermedades sino por ciertos medicamentos que se utilizan para tratar estas dolencias”, dice Literat.

También, con respecto a la masa corporal, habrá dificultades para manejar el propio cuerpo y este en relación al del compañero. “A veces, hay dificultades para bañarse, realizar movimientos, y demás, de modo que resulta lógico que esto suceda en el transcurso de la relación sexual. Existe, además, la desilusión anticipada que conduce a no intentar nada porque ‘la última vez fue un desastre’”, explica la Dra. Literat, sexóloga.

 

Los riesgos

Con la obesidad, además, en las mujeres, pueden aparecer alteraciones entre los estrógenos y la progesterona que provocan que no se presente la ovulación y que se registren alteraciones en el ciclo menstrual. Además, la sexualidad se encuentra disminuida y puede aparecer infertilidad por diversas causas, una de ellas puede ser el exceso de grasa en los ovarios y la formación de quistes en los mismos (ovarios poliquísticos). Debe tenerse en cuenta también que el exceso de grasa corporal, no permite la exploración apropiada de los senos haciendo que una pequeña tumoración pase inadvertida hasta que sea mayor y, por lo tanto, más peligrosa.

En los hombres, el excedente de grasa en el cuerpo lleva a un aumento de posibilidades de infertilidad, ya sea porque sus espermatozoides podrían no ser viables para la fertilidad o porque acentúan el riesgo de disfunción eréctil.

“En toda obesidad importante también existe el riesgo cardíaco. Pero si el o la paciente está controlada/o por su médico y medicada/ generalmente no hay grandes problemas. Recuerdo que fue precisamente el Dr. Favaloro quien luego de las operaciones de by-pass, daba indicaciones bien precisas de iniciar la sexualidad en forma controlada, pero de iniciarla, no inhibirla por temor. El decía que era necesaria la sexualidad ‘para curarse más rápido’. Y tenía razón”, cuenta Literat.

Existen cierto tipo de obesidades que, a pesar de los tratamientos, son rebeldes y no responden. Estas personas no deben resignar su sexualidad, sino aprender a manejarla a pesar de su gran volumen corporal. En ese sentido hoy día tenemos muchos procedimientos médico-sexológicos, técnicas y tratamientos que permitirán a la pareja obesa, o al miembro obeso de la pareja, adaptarse a las circunstancias que le tocan vivir y convertir esa "sexualidad negada" en una sexualidad muy aceptable y feliz. Lo que enfatizo es que no lo ‘dejen para más adelante, para cuando adelgace’, porque esto podría tardar mucho, la vida pasa y la pareja se desgasta por la espera. Hay que actuar hoy mismo, pidiendo ayuda profesional”, sugiere la Dra. Literat.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
Versión Imprimible  Versión Imprimible