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PARA VERSE MEJOR
Buenos Aires, Viernes, 03 junio a las 11:58:41

La mesoterapia y la hidrolipoclasia, dos opciones para mejorar la imagen

La relación con los demás y las reacciones a la manera de verse uno mismo en el espejo dependen en gran medida de la propia imagen. Es por ello que todo aquello que alimente la autoestima será de gran importancia para la vida diaria. Un aspecto físico que destaque los puntos fuertes y oculte aquellos que no lo son puede ser de gran ayuda.

Existen algunos tratamientos médicos para el cuerpo que pueden contribuir, junto a una actitud positiva, a formar esa imagen de uno mismo tan buscada.



Ahora bien, existen patologías estéticas que sólo pueden resolverse con cirugía como, por ejemplo, un abdomen con mucha flaccidez y/o estrías muy profundas. Lo mismo puede suceder con unos párpados muy caídos y con piel muy redundante, o con bolsas muy grandes. Hay patologías de resolución quirúrgica únicamente y otras que pueden resolverse o atenuarse con los recursos de la medicina estética.

“El trabajo de la medicina estética se realiza en equipo con el cirujano plástico, esto es fundamental, y se lleva a cabo tanto en el pre como en el post operatorio. Por ejemplo, un paciente luego de someterse a un tratamiento previo del envejecimiento cutáneo tendrá mejores resultados con un lifting ya que le devolvemos lozanía y tersura a una piel dañada, o en el post-operatorio de una liposucción podemos realizar mesoterapia para mejorar el drenaje, la calidad de piel y disminuir el ‘poceado’. Son técnicas complementarias”, explica la Dra. Adriana Agüero, del Departamento de Estética de Halitus Instituto Médico.

Hidrolipoclasia

La Hidrolipoclasia ultrasónica es una práctica médica relativamente nueva que se lleva a cabo en el consultorio, y en la que el paciente puede volver inmediatamente a sus actividades habituales. Mediante un equipo de ultrasonido que produce ondas imperceptibles, se trabaja sobre los tejidos en presencia de un medio acuoso inyectado en la zona a tratar. Esto produce la ruptura de las células grasas, disminuyendo así el número de las mismas y, por lo tanto, el tamaño de la lesión existente.

“En primer término se identifica y se delimita la zona a tratar, luego se inyecta en el tejido graso, utilizando agujas muy finas una solución acuosa, y, al finalizar la infiltración, que siempre realiza el médico, se aplica el ultrasonido. La duración del ultrasonido dependerá siempre del tamaño de la zona  a tratar. Este procedimiento se completa con un drenaje linfático manual, un masaje suave y placentero que se realiza sobre la piel para facilitar el paso de sustancias al torrente linfático y aumentar la circulación. Es prácticamente indoloro y muy bien tolerado por los pacientes y no impide la realización de actividad física”, sostiene la Dra. Agüero.

El número de sesiones dependerá del tamaño de la lesión y el diagnóstico. Generalmente, las sesiones, que duran entre 60 y 90 minutos, son semanales, al menos las primeras 7 a 10 y luego, si es necesario, son quincenales.

Este tipo de tratamientos exige un diagnóstico médico previo, se utiliza generalmente para tratar casos de adiposidades localizadas y su objetivo principal es lograr la reducción de dichas adiposidades que suelen incluso presentarse en mujeres u hombres delgados o que realizan actividad física, modelando de ese modo el contorno corporal. También en casos de celulitis compacta, en los que se han obtenido excelentes resultados mejorando notablemente el aspecto, la turgencia del tejido y el pronóstico de la misma, y en casos de modelación o reducción corporal.

Si bien no requiere de estudios previos, una ecografía podría ser de utilidad porque brinda más información sobre el espesor de la capa adiposa y para comparar resultados con la utilización de otras técnicas.

“La Hidrolipoclasia está contraindicada en el embarazo en la zona abdominal y en el post-operatorio inmediato de la zona a tratar, en las enfermedades tumorales y en los procesos inflamatorios”, explica el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.
Además, el tratamiento puede dejar hematomas que se resuelven espontáneamente o con el uso de algún producto farmacéutico para acelerar el proceso. Si la lesión tratada es muy extensa, suele recomendarse como mantenimiento el uso de fajas compresivas en lo inmediato.
“Puede asociarse a otras prácticas como la endermología, que trabaja con un equipo de aspiración que permite moldear la figura y reducir la celulitis, la electroestimulación, que utiliza un aparato que estimula las fibras musculares a través de impulsos eléctricos de baja frecuencia, la realización de masajes reductores o la mesoterapia siempre y cuando se realice primero el diagnóstico”, dice la Dra. Agüero.

Mesoterapia

La mesoterapia es una práctica médica en la que se utiliza la vía intradérmica para aplicar medicamentos y sustancias activas, en pequeñas dosis, lo mas próximo posible al sitio de la lesión a tratar. Se utiliza para patologías dermatológicas, circulatorias o estéticas. Es el tratamiento farmacológico de elección para tratar la celulitis o adiposidades localizadas, donde se obtienen excelentes resultados. Incluso, en casos de edema de miembros inferiores causado por insuficiencia venosa. Puede aplicarse en cualquier lugar del cuerpo, pero no se aplica en cara interna y superior de los muslos. A nivel facial puede utilizarse en arrugas, surcos, envejecimiento cutáneo, flaccidez, acné y rosácea. También en las calvicies femeninas, logrando recuperar el número y la calidad del cabello a corto plazo. En los casos de calvicies masculinas, los tratamientos son más prolongados pero con respuestas aceptables.

La mesoterapia se aplica en forma manual o con pistolas mecánicas o electrónicas, utilizando agujas muy finas que penetran entre 1 y 3 mm en la piel.

“No hay una edad exacta de indicación ya que siempre depende del diagnóstico pero como muchos de los problemas estéticos están relacionados con los cambios hormonales, cuanto más precoz es el tratamiento en el caso de la celulitis, por ejemplo, mejor es el resultado. Así, una joven con una menarca reciente puede comenzar el tratamiento sin riesgo”, expresa la Dra. Agüero.

El resultado de la evolución de la medicina en los últimos años ha llevado a la posibilidad de retardar las huellas del paso del tiempo y de corregir o minimizar las alteraciones que influyen sobre la autoestima permitiendo así tener la imagen de sí mismo deseada y llevar una vida más plena.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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