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INFLUENZA AVIARIA: cuando la gripe viene volando
Buenos Aires, Miércoles, 16 noviembre a las 15:00:28

La influenza aviaria también conocida como gripe aviar es una enfermedad contagiosa que afecta a los animales causada por un virus que normalmente infecta únicamente a pájaros y con menor asiduidad a porcinos. Los virus de la influenza aviaria son altamente específicos y sin embargo se han conocido al menos 120 casos de personas afectadas desde el año 2004, dado que puede “saltar” de especie e infectar al ser humano. Es fundamental no perder de vista que la infección siempre se produce primariamente en animales y que cuando contagia al hombre alcanza una mortalidad global cercana al 50%.


Contagio y precauciones

“Los animales eliminan partículas virales a través de su excremento y los virus logran sobrevivir sobre superficies contaminadas por al menos 48 horas. Los gansos, patos y cisnes son las aves más resistentes a la enfermedad y constituyen, por lo tanto, el reservorio natural más importante. La transmisión del virus de las aves al hombre se produce por la exposición a dichas partículas o por contacto directo con aves, superficies u objetos infectados con sus excretas. Es por ello que la mayor parte de los casos conocidos al día de hoy se ha producido en áreas rurales o periurbanas donde la gente posee gallineros. Incluso en Asia, donde muchas veces la gente comparte áreas con aves de corral o las aves tiene permitido el acceso al domicilio particular posibilitando y facilitando el contacto estrecho entre hombres y aves”, expresa el Dr. Cristián Biscayart, médico infectólogo de la Fundación del Centro de Estudios Infectológicos del Dr. Stamboulian.
El contagio de persona a persona es meramente teórico hoy en día ya que no se ha logrado establecer fehacientemente que alguno de los casos de contagio haya involucrado este tipo de transmisión. Hasta la fecha no hay confirmación de la transmisión de persona a persona.
Ahora bien, aunque no es peligroso que las aves formen parte de la alimentación diaria, es indispensable cocinar adecuadamente las carnes y productos de granja, las aves y los huevos deben alcanzar los 70 grados de temperatura durante al menos 2 segundos en toda la preparación. Es importante también no mezclar alimentos crudos y cocidos durante la preparación de estos últimos así como tampoco mezclar los utensilios, cubiertos o tablas. El virus de la influenza no se transmite a través de alimentos cocidos. Además deben mantenerse bien refrigerados aquellos alimentos que necesiten cadena de frío y lavarse frecuentemente las manos durante la manipulación de alimentos.

A qué prestarle atención

“Habitualmente, la enfermedad se presenta con síntomas como un cuadro febril con temperaturas mayores a los 38 grados y otros indicios relativos al aparato respiratorio, como por ejemplo, tos. Los síntomas respiratorios pueden progresar con el transcurso de los días y puede hasta llegar a generar una insuficiencia respiratoria que frecuentemente lleva a la necesidad de asistencia respiratoria mecánica. En algunos casos puede presentarse diarrea o vómitos.
La composición genética de los virus cambia conforme se van replicando en el hombre y en los animales, y la cepa de partida se ve reemplazada por una nueva variante antigénica. La tendencia de los virus de la gripe a experimentar cambios antigénicos frecuentes y permanentes obliga a vigilar constantemente la situación mundial de la gripe y a introducir cada año ajustes en la composición de las vacunas antigripales. La cepa gripal A, incluidos los subtipos de diferentes especies, pueden intercambiar o «re-combinar» el material genético y fusionarse. Ese proceso de recombinación, conocido como «cambio» antigénico, desemboca en un nuevo subtipo distinto de los dos virus originales. Como las poblaciones carecen de inmunidad frente al nuevo subtipo, y como no hay ninguna vacuna que confiera protección contra él, el cambio antigénico ha dado lugar a lo largo de la historia a pandemias.
Ahora bien, es conveniente, sobre todo en grupos humanos que tienen formalmente indicada la vacunación anual, aplicarse la vacuna trivalente, más conocida como vacuna contra la gripe, adecuada al hemisferio (cambia a raíz de los cambios antigénicos y por eso hay que dársela nuevamente año a año). Y está recomendada también para aquellos  que están involucrados en el manejo de aves de corral o que planean realizar un viaje a zonas donde la epidemia en aves está activa”, explica el infectólogo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a todos aquellos que viajen a zonas problemáticas, en particular el Sudeste asiático que se abstengan de visitar lugares donde se exhiban aves como parques zoológicos, mercados o faenas públicas de aves. Y en caso de realizar el viaje tomar las precauciones necesarias. Aquellas personas que presenten síntomas respiratorios o fiebre dentro de los 10 días de arribados desde zonas epidémicas deben contactar inmediatamente a un profesional haciendo mención de dicha situación.
Actualmente se están desarrollando vacunas contra el virus de la influenza aviaria que podrían prevenir la enfermedad en sus formas más graves, sobre todo en aquellas personas con alto riesgo de infectarse. Para el caso de un virus mutante, es decir, cambiante, con alta capacidad de inefectividad para el ser humano, no habrá vacuna porque se desconoce la posible composición genética de ese virus. Es por ello que la situación mundial es tan grave: el surgimiento de un virus mutante altamente infectante para el hombre no posee vacuna alguna que pudiera prevenir la diseminación.
Sin embargo, el presente virus es un virus primariamente de animales.

Diagnóstico y Tratamiento

“Cuando se diagnostica la enfermedad dentro de las 48 horas de comenzada existen dos drogas que son de suma utilidad contra el virus: el oseltamivir y el zanamivir. Estas drogas deben ser indicadas bajo estricta supervisión médica y por profesionales entrenados en el manejo de enfermedades infecciosas para evitar el abuso y asegurar la disponibilidad de las mismas al momento de una posible infección”, sostiene el Dr. Biscayart. El riesgo de que aves salvajes infectadas con el virus lleguen a nuestro país es, por el momento, bajo ya que la Argentina no posee rutas migratorias que se relacionen con Asia o con Europa donde la infección de las aves se presenta como un problema mayor. El control sobre la importación de aves ornamentales o de corral desde lugares en los que se ha presentado la enfermedad es fundamental y así el riesgo de que el virus aviario se disemine entre aves autóctonas es pequeño. Aún menor si se tiene en cuenta que Argentina además es mayormente un país exportador. Y para que hubiera una epidemia en humanos el virus tendría que mutar y transmitirse entre personas. Pero es indispensable que todas las autoridades sanitarias puedan llevar a delante con rapidez campañas de prevención y de concientización para que las personas que poseen aves en su poder puedan tener un manejo seguro y sin riesgos.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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