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Menopausia y posmenopausia: cuando la vida vuelve a empezar a los 40 y pico
Buenos Aires, Viernes, 16 diciembre a las 14:25:47

La etapa de la menopausia a veces es vivida como una enfermedad pero es un período natural en la vida de una mujer. Con el control y los cambios adecuados la vida vuelve a comenzar.


La modernidad y los avances de la ciencia lograron extender las expectativas de vida y con ello, se ha dado lugar al descubrimiento de nuevas enfermedades que afectan a  mujeres de más de 45 años.
La menopausia es un acontecimiento normal, natural en la vida de una mujer. El término menopausia designa la fecha de la última menstruación debido al cese de la actividad folicular de los ovarios y, para poder determinarla, se requieren 12 meses consecutivos sin menstruación. La edad promedio de la llegada de la mujer a la menopausia en Argentina es de 52 años.

El período de menopausia puede dividirse en perimenopausia, aquella etapa que antecede a la menopausia y está caracterizada por las menstruaciones irregulares, los sofocos y las variaciones de humor y posmenopausia, la que la sucede. Las diferencia la aparición de determinados síntomas. Es una etapa de grandes cambios, tanto desde el punto de vista físico y emocional como sociocultural.
La posmenopausia, puede dividirse a su vez en dos fases, la primera silenciosa, donde se produce la mayor pérdida de masa ósea, entre un 3 y un 5%, y la segunda, que empieza a partir del quinto año posterior a la menopausia y continúa por el resto de la vida, caracterizada por los síntomas más severos. Cerca de un 75% de las mujeres posmenopáusicas experimentan síntomas. Es además, el momento de mayor pérdida estrogénica con las consecuencias que trae aparejada y que repercuten en la calidad de vida de las mujeres.

Época de cambios

“Durante este período hay algunos cambios tanto psicológicos como biológicos y sociales que podrían asociarse con la menopausia. La mujer va perdiendo interés en su vida personal, en la actividad sexual aunque hay quienes llevan una vida activa y no se ven afectadas por el cambio o incluso quienes por perder el temor al embarazo disfrutan más este período con sus parejas, y hay mujeres que llegan al punto de que ante problemas pequeños dan respuestas inadecuadas con crisis de llanto, angustia, irritabilidad, depresión y melancolía. También la disminución de la actividad ovárica lleva a que la mujer sufra una serie de alteraciones en el cuerpo relacionadas con los síntomas de la menopausia y generalmente, las mujeres de esta edad se sienten excluidas ya que su esposo se ha realizado profesionalmente y en esta época los hijos comienzan a irse de la casa, y se produce lo que se conoce como Síndrome del nido vacío”, explica la Dra. Rosana Molina, del departamento de Menopausia y Climaterio de Halitus Instituto Médico.

Síntomas

Ahora bien, existen algunos síntomas que estarían anunciando este momento:

* Sofoco: Existe en el hipotálamo un centro termoregulador de la temperatura que mientras hay presencia de estrógenos se mantiene en equilibrio pero cuando los estrógenos disminuyen se rompe el equilibrio y se libera ese centro aumentando la temperatura y manifestándose periféricamente por enrojecimiento de la piel.

* Sequedad vaginal: La reducción en la producción de estrógenos genera en este período que las paredes de la vagina sean más finas y posean menos elasticidad y muchas veces, que los tejidos vaginales posean menos humedad. Esa sequedad vaginal puede provocar relaciones sexuales incómodas, picazón, irritación y dolor que exigen atención médica. Aunque la mayoría suele asociar la sequedad vaginal con los procesos menopáusicos, muchas mujeres pueden padecer este problema siendo aún muy jóvenes. Pero si bien puede aparecer en otras edades, es muy frecuente en esta etapa de la vida y trae como síntoma principal dolor durante las relaciones sexuales, infecciones urinarias a repetición todos síntomas asociados a la disminución de estrógenos. Generalmente se puede tratar con tratamientos sistémicos y locales. Dentro de los primeros pueden contarse los tratamientos con los parches, gel o comprimidos y dentro de los segundos los o  geles lubricantes o los óvulos y cremas que contienen estrógenos débiles.

* Cambios en los períodos menstruales: Por los cambios hormonales puede presentarse más asiduamente o no presentarse, puede haber pérdidas entre períodos menstruales o que se produzca un fuerte aumento o una reducción importante del sangrado. Estos cambios muestran es el comienzo de la falla ovárica y manifiestan que el cuerpo se prepara para entrar en menopausia.

* Cambios de humor: La variación de los niveles hormonales puede provocar angustia, tristeza, cansancio y hasta irritabilidad. Estos sentimientos probablemente desaparezcan una vez que pase la menopausia. Es por ello que si bien muchas mujeres no lo necesitan, otras requieren ayuda ya sea  individual o en grupos con mujeres que están en esta etapa.

* Incontinencia urinaria: Es normal que algunas mujeres cuando tosen o estornudan presenten incontinencia urinaria. La cantidad de la hormona femenina estrógeno que hay en su cuerpo comienza a disminuir y la falta de ese estrógeno hace que sus músculos de control de la vejiga se debiliten. Además el piso de la pelvis pierde el tono y se produce una atrofia que provoca un descenso de los órganos pelvianos. Pueden realizarse tratamientos con medicamentos o con ejercicios que intenten devolverle a los músculos de la pelvis y la uretra el tono y la fuerza. 

* Osteoporosis: este es un momento en el que la mujer debe prestar suma atención a sus huesos ya que la debilidad de los huesos no presenta síntomas o los presenta pero son casi irreconocibles. Como parte del proceso de envejecimiento, durante este período las células que eliminan el hueso viejo tienen más actividad que las que lo construyen provocando una pérdida de hueso. Se recomienda evitar el consumo de alcohol y de tabaco que pueden influir en la pérdida de masa ósea. La prevención se debe realizar desde la adolescencia, con la dieta el ejercicio y cambios de hábitos. Existen numerosos tratamientos para enfrentar esta enfermedad, como calcio, sustancias que impiden la pérdida de calcio, etc. Y es importante tener en cuenta que existen algunos factores de riesgo como la genética, el sedentarismo y el consumo de corticoides entre otros.

* Respecto de la osteoporosis, la Dra. Molina sostiene que “el control debe empezar desde la menarca misma, es decir, desde la primera menstruación, porque la prevención es lo único que va a permitir llegar a la menopausia con una masa ósea ideal; sino existía una buena masa ósea inicial una vez llegada la menopausia a esto se le suma la pérdida que se produce espontáneamente por la última fecha de menstruación. En el caso de las enfermedades cardiovasculares, debe realizarse un control estricto del HDL que es el colesterol bueno, del LDL que es el colesterol malo y del colesterol total”.
Para detectar la presencia de osteoporosis es posible realizar lo que se llama densitometría, un estudio sencillo que consiste en  determinar mediante el uso de un aparato particular la cantidad de masa ósea. Según la Dra. Molina, “Si existen factores de riesgo es conveniente realizarse este estudio antes de llegar a la menopausia y repetir el estudio una vez por año pero si no, una vez cada dos años es lo más recomendable.”

* Hipertensión: La reducción de estrógenos durante esta etapa también puede provocar cambios en la presión arterial. En realidad la mujer debe controlarse la presión pero la menopausia por sí misma no eleva la tensión arterial. La consulta médica es conveniente.

“La mujer sabe que debe realizar chequeos ginecológicos regulares pero, dado que la mujer aumenta su riesgo cardiovascular llegando al climaterio, es a partir de ese momento (entre los 45 y 50 años) que sería ideal que todas las mujeres consultaran un clínico y/o cardiólogo para realizar un chequeo de este tipo, una evaluación de su riesgo cardiovascular y los cambios necesarios para corregir los factores que hicieran falta para conservar su buena salud”, expresa el Dr. Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.

Realizar ejercicio aeróbico en esta etapa es fundamental para evitar la pérdida ósea, bajar el colesterol y para disminuir el riesgo cardiovascular es por ello que realizar caminatas como mínimo 3 a 4 veces por semana de al menos 35 a 45 minutos. Hay evidencias de que la mujer que llega a esta edad aumenta el riesgo de padecer un infarto de miocardio hasta igualar el riesgo al del hombre e incluso duplicarlo, por eso, es fundamental un control del peso, el colesterol y la presión arterial.
La vida comienza a los 40 y pico
“También puede darse el caso de una mujer que tiene una menopausia prematura o precoz, es decir, antes de los 40 años. Esto puede ser el resultado de causas genéticas dadas por anormalidades hormonales que llevan a una falla temprana o luego de una extirpación de los ovarios. En este último caso puede hablarse de una menopausia quirúrgica causada por el descenso brusco de las hormonas lo que puede acarrear molestias. Lo importante de la medicación hormonal es que no es imprescindible, como en todos los casos, debe evaluarse en forma personal de a cuerdo a las características, antecedentes y necesidades de cada mujer”, sostiene el Dr. Pasqualini.
Existen dos tipos de tratamientos disponibles para tratar los síntomas de la menopausia, aquellos hormonales y los no hormonales. Los primeros consisten en introducir las hormonas faltantes, estrógenos y progesterona, por distintas vías, ya sea con comprimidos, parches o gel. Los segundos incluyen tratamientos con estrógenos derivados de las plantas, llamados fitoestrógenos. La selección del tratamiento más adecuado para cada mujer está relacionada con su historia, con sus necesidades y con la etapa de la menopausia en la que se encuentre. 
Por el aumento de la expectativa de vida de la población, es esperable que la mujer viva cerca de un 30% de su vida luego de la menopausia por lo cual, es de suma importancia aprender los cuidados y prevenir trastornos de esta etapa. Cada mujer vive de manera diferente la llegada de la menopausia pero el seguimiento y apoyo médico, la información y la prevención puede marcar la diferencia entre padecer los cambios y entender que esta es una parte más de la vida. Tal vez sea cierto, como afirman algunos, que la vida empieza a los 40 y pico.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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