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El fin de la cortina de humo
Buenos Aires, Jueves, 13 abril a las 14:08:49

El tabaquismo no es un problema nuevo y en nuestro país ha tenido varios intentos fallidos de control pero aún hoy es una epidemia. Pero además, aumenta diez veces la posibilidad de desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, conocida como EPOC. Causas, diagnóstico y tratamientos.



Se calcula que fuman cerca del 45% de los hombres y el 35% de las mujeres argentinas y el 75% quiere dejar de fumar pero no puede, la adicción no se lo permite.
“Fumar tiene efectos negativos sobre la mujer que busca el embarazo y también sobre la embarazada. Los estudios han demostrado que el fumar dificulta la capacidad de la mujer de quedar embarazada, provocando problemas de implantación y reducción en la tasa de embarazos. Pero además, fumar durante el embarazo causa problemas de salud tanto a la madre como al bebé, por ejemplo, complicaciones del embarazo, placenta previa parto prematuro, bebés con bajo peso al nacer y hasta muerte de recién nacidos. Para nosotros se plantea como un problema grave y así lo exponemos a nuestras pacientes”, dice el Dr. Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico.
Estadísticas muestran que más de 130 personas mueren cada día en la Argentina por motivos asociados al consumo de tabaco, un problema que en el mundo causa casi cinco millones de fallecimientos al año, de acuerdo con informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y agrupaciones locales de lucha contra el tabaquismo. Es por ello que esta organización propone que debe prohibirse la publicidad de cualquier tipo de cigarrillo, aumentar el precio de venta de los mismos, evitar que se fume en lugares catalogados como no fumadores y suprimir los subsidios a los cultivos del tabaco. En nuestro país, el crecimiento de fumadores de los últimos años está estrechamente relacionado con el no cumplimiento de estas propuestas. Pero, además, fumar no sólo produce adicción y daña la salud sino que puede progresar en el tiempo provocando enfermedades pulmonares más graves como el enfisema, la bronquitis crónica o la bronqueolitis obstructiva. Sin embargo, la afección más frecuente derivada del tabaquismo es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), que engloba a las tres anteriormente mencionadas. Es exclusiva del fumador ya que el humo del cigarrillo, los ambientes sin ventilación, la contaminación ambiental o la disfunción pulmonar por enfermedades en la niñez se han asociado con el desarrollo de la enfermedad pero fundamentalmente, la causa principal es la consecuencia final de varios años de tabaquismo. La posibilidad de desarrollar EPOC si usted fuma es diez veces mayor que las de aquellos que no fuman.
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) agrupa a un conjunto de patologías respiratorias que causan un daño progresivo a los pulmones. El 5% de la población argentina padece EPOC y 5000 personas mueren anualmente por esta causa.
Sin ninguna duda existen algunos factores de riesgo que deben tenerse en cuenta. El primero, definitivamente, es fumar pero existen otros como la exposición a polución o a sustancias que puedan dañar los pulmones, el padecimiento de asma crónica, los antecedentes de familiares con enfisema u otras infecciones pulmonares. “La consulta y el diagnóstico precoz permite hacer más efectivo el tratamiento pero generalmente esto se demora porque el fumador considera que los síntomas que presenta son normales y están relacionados con fumar. Sin embargo, la OMS recomienda realizarse cinco preguntas que servirán de guía para decidir la consulta: si tiene tos, si tiene expectoración, si tiene falta de aire, si tiene más de 40 años y si fuma. Si la respuesta a más de tres de estas preguntas es afirmativa puede padecer EPOC y debe realizarse una espirometría”, define el Dr. Juan Antonio Mazzei, Profesor Titular en Medicina de la Facultad de Medicina de la UBA.
Ahora bien, la aparición de los síntomas no se produce necesariamente al comienzo de la enfermedad sino que generalmente la consulta médica llega cuando los síntomas han avanzado y provocan inconvenientes más severos como sensación e falta de aire.

Síntomas:

La enfermedad tiene varios componentes:
* Disnea o sensación de falta de aire. Esto es lo que suele alertar al paciente haciéndole acudir al médico.

* Tos con expectoración. Son generalmente los primero síntomas y el paciente no los suele percibir como enfermedad, en general son ignorados y se consideran como propios del fumador.


* Inflamación y cambios estructurales de las vías aéreas

* “Silbido en el pecho”

* Menor tolerancia al ejercicio

El paciente con EPOC es o ha sido fumador, generalmente de al menos 20 cigarrillos diarios durante 20 años, y es consciente del inicio de los síntomas en torno a los 45-50 años.


Diagnóstico


Según el Dr. Mazzei, “fumar es la causa de muerte evitable más importante por eso la consulta se torna fundamental. Si bien la mayor parte de los médicos pueden a partir de los síntomas que refiere el paciente acercarse a un diagnóstico de EPOC, existen algunos estudios que pueden confirmar la sospecha y permitir un diagnóstico certero para comenzar un pronto tratamiento. Las radiografías de tórax son un elemento útil para descartar la posibilidad de enfermedades aún más severas que pueden presentar los mismos síntomas que la EPOC pero se altera tardíamente y no es de utilidad para detectar la enfermedad en sus primeras etapas. También los exámenes de sangre ayudan a medir la cantidad de oxígeno presente en la corriente sanguínea. Pero sin duda alguna, la EPOC puede diagnosticarse mediante una espirometría (mide la cantidad de aire que cabe en los pulmones y la velocidad a la que se puede espirar), que sólo requiere que el paciente sople por una boquilla. Se ha demostrado que la realización de espirometrías en fumadores activos puede detectar hasta un 30% de pacientes con EPOC no diagnosticados previamente”. El primer paso para comenzar un tratamiento es un diagnóstico certero y precoz, para ello es fundamental realizar espirometrías al menos a todos los fumadores que tengan algún síntoma respiratorio y no perder de vista que dejar de fumar es la forma más segura de alterar el desarrollo de la EPOC en todos los estadios de la enfermedad.
Además, aquellos pacientes que presenten alguno de los factores de riesgo deberían realizarse el estudio a partir de los 35 años así como aquellos que presenten falta de aire, cansancio al realizar actividades que no requieren de esfuerzo o dificultades para conciliar el sueño por dificultades para respirar con normalidad.

Tratamientos
El primer paso para eliminar la cortina de humo que cubre los ojos del fumador es la toma de conciencia de los riesgos que implica fumar para sí mismo y para quienes los rodean (fumadores pasivos). Para quienes poseen factores de riesgo y o un diagnóstico de EPOC, la principal recomendación es dejar de fumar ya que están fuertemente relacionados. Los objetivos del tratamiento de los pacientes con EPOC son prevenir la progresión de la enfermedad y reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida permitiendo el aumento de la tolerancia al ejercicio ya que en el paciente con enfermedad respiratoria crónica se presenta una limitación física notoria que se percibe por la aparición de fatiga durante el ejercicio, y sobre todo, reducir la mortalidad. Fundamentalmente, no sólo se intenta que el paciente viva más tiempo, sino de que viva mejor.
El tratamiento para evitar la progresión es dejar de fumar. Otra opción puede ser la oxigenoterapia o los medicamentos broncodilatadores. Los broncodilatadores pueden ser utilizados para calmar los síntomas pero los corticoides inhalados juegan un papel fundamental a la hora de combatir el componente inflamatorio de la EPOC y varios estudios han demostrado su eficacia, fundamentalmente en los pacientes con EPOC entre moderada y grave y con exacerbaciones frecuentes. “Finalmente puede recurrirse a una cirugía que consiste en extirpar la zona del pulmón donde se encuentra el enfisema, se llama cirugía de reducción de volumen pulmonar y se utiliza generalmente para pacientes con EPOC con enfisema en los lóbulos superiores y que no presentan riesgos para la cirugía”, sostiene el Dr. Mazzei.
Pero además, el tratamiento del paciente con EPOC requiere de un trabajo en distintas áreas porque la enfermedad no sólo afecta los pulmones sino también los músculos y el estado psicológico. “El círculo vicioso que se genera a partir de la falta de aire que reduce la movilidad de la persona y es falta de movilidad puede llevar incluso a la depresión, exige que el tratamiento tenga en cuenta todos esos aspectos del paciente. Por ello, debe trabajarse con el paciente y la familia para educarlos en la salud, es necesario que el paciente siga un plan de nutrición adecuado y realice una rehabilitación pulmonar y además, es fundamental el tratamiento farmacológico. Un tratamiento oportuno puede prevenir un daño mayor en los pulmones, mejorar la capacidad pulmonar y devolver bienestar a la vida diaria de las personas que eligen estar mejor”, expresa el Dr. Mazzei. También es recomendable que los pacientes con EPOC se vacunen contra la gripe todos los años para evitar la infección, causante incluso de muerte en casos de enfermedad avanzada.
No debe perderse de vista que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es justamente crónica, es decir, no tiene cura. Es por ello, que el aspecto más importante del tratamiento es evitar el humo del tabaco y eliminar otros contaminantes del aire en la casa o lugar del trabajo del paciente y la consulta médica a tiempo puede lograr que el paciente lleve una mejor calidad de vida.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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