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"No me preocupa el rating"
Buenos Aires, Lunes, 17 abril a las 12:13:11

por Laura Gentile
Fuente: Clarin.com
sábado 15/04/2006

TELEVISION : SILVINA CHEDIEK SIGUE SUMANDO ESPACIOS EN EL CABLE

Conduce "Sentir y pensar", un programa sobre salud al que le imprimió su estilo reposado y elegante.

Silvina Chediek resulta un extraño caso de fidelidad a sí misma, capaz de conducir un ciclo original y sensible como Letra y música, un programa de la comunidad judía o un magazine de salud como Sentir y pensar, el envío que va cada jueves a las 18.30 en la señal de cable Plus Satelital.



Y en cada caso es ella la que tiñe al programa y no lo contrario. Cuando se la consulta sobre el cómo lograrlo no hay definiciones ultraclaras. "Yo lo que trato es de tener pocos prejuicios y pocas etiquetas porque yo sufrí las etiquetas", arriesga.



¿Cuáles, por ejemplo?

Que era distante y fría. Y yo no me sentía así. Igual algo habré transmitido que generó eso. Yo creo que es cuestión, como todo en tu vida, de ubicarte, saber que no te vas a portar igual en lo del médico que en la cocina de tu abuela, es un regulador interno que una tiene.

También reconoce que trabajar en la televisión por cable la ayudó. "El cable empezó en el '90 en mi vida —recuerda—, me dio un montón, aprendí un montón, cómo es eso de escuchar al otro, o no preocuparte demasiado por nada, y sí, soy una fresca porque no me preocupa el rating, ni si me estiro en el tiempo. Obviamente que el timming televisivo lo tengo incorporado". "Yo igual no me enojo si me llegan a llamar de la televisión abierta", sonríe con cierta ironía.

Aunque se acepta bastante hipocondríaca, dice que siempre le interesaron los programas de salud, "siempre se me ocurre qué preguntarle a un médico", ejemplifica. Su abuelo, Luis era médico y, por esa filiación, en su familia todos creen que saben del tema. Históricamente parientes y amigos le han dado a su mamá a leer los resultados de los exámenes clínicos menos complejos.

Silvina fue convocada al programa por el doctor Sergio Pasqualini, eminencia en fertilidad asistida y creador del ciclo. Su función es entrevistar a los distintos especialistas y aterrizarlos al llano o acotarlos en el tiempo. "Yo represento a la gente, que es mucho decir, y soy los pacientes", afirma.

La pregunta es cómo encarar la enfermedad en épocas en que los medios bombardean con la ilusión de vidas inequívocamente felices donde todo es alegría, éxito, belleza y juventud.



Si la imposición social actual es que en todo te debe ir bien, cuando la enfermedad irrumpe ¿lo disloca todo?

Te hace acordar que sos persona. Yo hago todo los esfuerzos por acordarme que me puedo enfermar, que no somos inmortales, que no somos de cera por lo tanto vamos a envejecer. Es todo un laburo porque lo que tira la cultura es que eso no debe pasar. Después cuando irrumpe la enfermedad, como no hablamos nunca de eso las preguntas que aparecen son ¿por qué me pasa esto? ¿por qué a mí? en lugar del ¿para qué? Como si eso no fuera parte de la vida.



Cuesta conectar con el dolor.

Cuesta un montón el tema del dolor me doy cuenta. Fijate que si una vez estás mal nadie te quiere ver mal, pero no sólo porque son buenos sino porque no se bancan el malestar. El malestar es algo que hay que transitar, es imposible una vida sin dolor. Si vos tenés que estar de cóctel en cóctel pensando que está todo bien y... no sé si será cierto. A mí me cuesta creer que alguien puede estar siempre bien. Y si es así agarrate cuando se caiga. Para mí es todo una aceptación que nos enfermamos, que nos morimos y que envejecemos.

A los 44 años, Silvina dice que está empezando con la aceptación de ese último ítem. "Haciéndome el color del pelo demasiado seguido para mi gusto —bromea— y bancándote que el espejo no te devuelva más esa imagen fresca".

Si de ideales estéticos prefabricados se trata, Chediek preanuncia la llegada de nuevos parámetros. "Pienso que las operaciones estéticas en gente muy joven, que se ven cada vez más, están empezando a hacer mucho daño —asegura—. Se empieza a generar un nuevo parámetro estético que no es como es la realidad. Hablo de cuando está bien hecho. Aparece un nuevo parámetro de belleza pero de muñeca no de persona. Y si empieza a ganar terreno la muñeca, agarrate.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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