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LA DIMENSIÓN NO TAN DESCONOCIDA
Buenos Aires, Miércoles, 10 mayo a las 12:52:27

La búsqueda de un hijo no siempre puede resultar tarea simple pero además, aquellos que luchan contra la incertidumbre de saber cuáles son las razones por las cuales el embarazo no llega tienen un desafío aún más grande. Qué hacer cuando la causa es desconocida.


A veces tener un hijo no es tarea fácil y si además se desconocen las causas, la pareja pasa por un momento de incertidumbre que muchas veces la hace tambalear. La esterilidad es una enfermedad con causas diversas que afecta a cerca de un 15% de parejas en edad fértil. Una pareja es considerada infértil si durante un año de mantener relaciones en forma regular y sin anticoncepción alguna, no logra el embarazo. La especie humana tiene una fecundidad media poco elevada, hay que tener en cuenta que en una pareja normal con unas relaciones de 2 a 3 veces por semana, sólo existe un 20% de posibilidades de quedar “embarazados” el primer mes, un 50% al medio año y un 90% al cabo de un año.
Durante años se responsabilizó a la mujer por los inconvenientes para concebir pero en la actualidad se sabe que hay un alto porcentaje de parejas que no logran el embarazo por problemas en el varón o de ambos. Es importante que el estudio y el tratamiento sea completo y que se realice de a dos, en forma integrada y simultánea, porque no debe perderse de vista que cualquier dificultad de gestación es un problema de pareja.
No hay una única causa para la esterilidad. Existen causas que podrían señalarse como sociales, como es el caso en el que la demora en la búsqueda del embarazo ya sea por razones laborales o personales lleva a la mujer a una edad en la que comienza a reducirse la ovulación, y otras causas médicas que pueden ir desde el stress hasta enfermedades graves. En el caso de los factores médicos, estos pueden ser tanto femeninos como masculinos. Entre los femeninos se cuentan las malformaciones cervicales o uterinas, alteraciones funcionales cervicales, disfunciones en la ovulación, miomas, endometriosis o infecciones en el útero, variaciones en las trompas o modificaciones menstruales que dan cuenta de una alteración del sistema endocrino.
Entre los masculinos se pueden enumerar las alteraciones hormonales, variaciones en los testículos, ya sean congénitas o adquiridas y factores que afectan a los espermatozoides una vez fuera del testículo. “En el caso de la búsqueda de factor masculino es factible detectarlo mediante un espermograma. En el caso de las mujeres son fundamentales los estudios anatómicos, la realización de una histerosalpingografía para descubrir si las trompas están permeables e incluso el test postcoital que es útil para evaluar la interacción entre el óvulo y los espermatozoides. En los casos en que los estudios no arrojan ninguna posible causa es que hablamos de esterilidad sin causa aparente”, explica el dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.
Ahora bien, se calcula que existe un 15% de causas de infertilidad que aún necesitan respuesta, estos casos son diagnosticados cuando no existe razón aparente para no lograr el embarazo pero aún así no se alcanza la gestación. Hoy en día se sabe que un tercio de las alteraciones son de causa femenina, el otro tercio de causa masculina y el tercio restante de causas combinadas y de lo que se denomina esterilidad sin causa aparente (ESCA).
La esterilidad sin causa aparente se diagnostica en aquellos casos en que los resultados de los estudios son normales, incluso cuando no se ha podido comprobar ninguna anomalía a través de una laparoscopia diagnóstica. Según Pasqualini, “Esterilidad sin causa aparente no significa que no exista causa, sino que no hay compromiso o lesión orgánica evidente pero es un problema real que con los métodos existentes no llegamos a detectar. En este caso, se indica la realización de los tratamientos de Reproducción Asistida para incrementar las posibilidades de lograr el embarazo. A veces, los resultados de los estudios son normales pero al intentar la fertilización in Vitro detectamos el problema”.
También resulta complicado evaluar si el “factor psicológico” es causa o consecuencia en estos casos. La pareja necesita un marco de contención y eventualmente establecer una consulta con el psicólogo especializado en el tema porque generalmente es difícil manejar esta situación de incertidumbre. Es por todo ello que este tipo de tratamientos requiere un trabajo conjunto y multidisciplinario, en el que juega un rol muy importante el acompañamiento. En un mundo donde la esfera psico-afectiva de la pareja puede modificar la existencia o no de menstruación e incluso eyaculación, es lógico suponer que los factores emocionales puedan jugar un papel importante en la esterilidad sin causa aparente. Pero precisar objetivamente el porcentaje de responsabilidad sería demasiado precipitado y muy difícil de aceptar, porque no sólo son difíciles de medir estos factores emocionales, sino que son aún más difíciles de trasladar a personas con culturas, religiones y costumbres distintas. “Lo importante en todos los casos es que sea cual sea la causa que impide la aparición del embarazo en la pareja, siempre es un problema que involucra a los dos”, sostiene el Dr. Pasqualini.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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