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1500 TRASPLANTES RENALES: LOS TRASPLANTES RENALES SE REALIZAN CADA VEZ CON MAYOR
Buenos Aires, Viernes, 29 diciembre a las 16:33:46

En la Argentina se llevan a cabo aproximadamente 800 trasplantes por año, pero en la lista de espera para trasplante renal hay actualmente 4641 personas, de las cuales casi un 25% tienen entre 50 y 59 años según datos del INCUCAI. Cómo es la cirugía y lo que hay que saber de los donantes


En países ejemplo como España, la proporción de pacientes que se trasplantan es mayoritariamente de donante cadavérico mientras que en Estados Unidos, en cambio, está creciendo mucho la proporción de donantes vivos desde que hay un creciente disbalance entre la lista de espera y la oferta de órganos para trasplantar. La Argentina cuenta con una ley modelo que regula la actividad trasplantológica a través del INCUCAI y en nuestro país el primer trasplante de riñón tuvo lugar en el Hospital de Clínicas en 1957, aunque el primer trasplantes renal exitoso en Argentina tiene lugar en 1961, en el Instituto de Investigaciones Médicas tres años después del primer caso exitoso en el mundo, en París. Desde entonces los avances han sido grandes.


 “El trasplante renal es una práctica habitual en nuestro país en los últimos años que ha ido creciendo desde los primeros trasplantes que se llevaron a cabo hace mas de 20 años. Existen en nuestro país muchos centros de trasplante. El Instituto de Nefrología y su Director Médico, Domingo Casadei, son conocidos en el mundo entero y son sinónimo de una labor médica seria, continua y de avanzada con algo más de 20 años de actividad contando en la actualidad con algo más de 1500 trasplantes renales efectuados de los cuales he participado en 1460. Además, el Instituto crece: incorpora tratamientos inmunosupresores modernos, somos los primeros en utilizar Ciclosporina, un medicamento que revolucionó la historia de la trasplantología y participamos en la creación de la "nueva" Sociedad Argentina de Trasplantes y empieza a tener proyección a nivel Nacional e Internacional”, explica la Dra. María del Carmen Rial,  Sub-Directora del Instituto de Nefrología de Buenos Aires y Sub-Jefe del equipo de trasplante renal.
Cuando la función de los riñones se agota las soluciones son el reemplazo de esas funciones por la diálisis o el trasplante. Esta última terapéutica ofrece, en general, una mejor calidad de vida, pudiendo en un gran porcentaje ser cercana a lo normal.
“Lo primero que hay que hacer es diferenciar un trasplante de un injerto. Hablamos de injerto cuando se trata de un órgano no vascularizado y de trasplante cuando el órgano en cuestión es vascularizado. Ante la falla terminal del órgano, el trasplante es la mejor chance de sobrevida y la indicación es obvia tanto para el trasplante hepático como el cardíaco  ya que no hay otra alternativa de  tratamiento pero la indicación de trasplante es más compleja para riñón y páncreas porque existen otras opciones posibles”, sostiene la médica.

La cirugía
La cirugía es  una técnica sencilla en manos de cirujanos vasculares expertos. La operación suele durar aproximadamente 2 horas y dependiendo del tipo de donante se inicia la función renal de inmediato. Según la doctora “esquemáticamente la cirugía del trasplante renal consiste en colocar el órgano donado en la cavidad abdominal (en un sitio anatómicamente situado en la fosa iliaca generalmente derecha, cerca de donde se encuentra el apéndice - como se ve en la figura -. En ese sitio se conectan la arteria y vena renal a la arteria y vena iliaca, que son vasos que llevan sangre hacia y desde la pierna. Por ultimo se reconstituye la vía urinaria anastomosando el uréter del riñón trasplantado a la vejiga del paciente. Como se puede notar no se extirpan los riñones nativos salvo circunstancias especiales”.

El donante
La médica aclara que los órganos pueden ser de origen cadavérico o de donantes vivos. “La función renal en el caso de un trasplante de donante vivo se manifiesta generalmente en el mismo acto operatorio. No bien el cirujano restablece la circulación el riñón comienza a producir orina. En el caso de un riñón de procedencia cadavérica, la recuperación de la diuresis puede asumirse inmediatamente o tardar hasta un par de semanas. Esto obedece a múltiples variables pero entre las mas importantes cuenta el tiempo de isquemia (tiempo en que el órgano esta sin circulación sanguínea, enfriado con soluciones de preservación que hacen que las células bajen a un extremo el consumo de oxigeno y nutrientes que no le pueden ser aportados). Este tiempo se trata que sea lo mas corto posible pero en la mayor parte de los casos no es menor de 12 horas y puede llegar hasta las 30 horas. Estos tiempos son aceptables para riñón y varían según el órgano que se trate. El páncreas, hígado y corazón admiten tiempos menores. Si bien este sufrimiento del órgano a trasplantar es reversible, constituye una desventaja frente al donante vivo, donde al ser cirugías simultaneas, el tiempo de isquemia nunca excede los 60 minutos”, dice.
Los trasplantes en nuestro país, generalmente, son de procedencia cadavérica. En el caso de los donantes cadavéricos, la nueva modificación de la ley de donación estipula que todos somos potenciales donantes ante el caso de muerte cerebral, conservando la familia el derecho de negar el permiso para la ablación. Así, los médicos de  las terapias intensivas denuncian estos casos ante el INCUCAI quienes fehacientemente y sin lugar a dudas, ya que se realizan diferentes tests neurológicos, determinan la muerte cerebral, pudiendo así dar paso a la ablación de los órganos a donar. En el caso de los donantes vivos relacionados o no consanguíneamente relacionados, nuestra ley permite ser donante en vida a los familiares consanguíneos hasta cuarto grado y como no consanguíneos se incluyen los esposos y padres o hijos adoptivos. El trasplante es una cirugía programada a la cual se llega luego de estudiar exhaustivamente al potencial donante para garantizar que luego de la donación gozará de buena salud.
En ambos casos el receptor también es estudiado desde el punto de vista inmunológico, que incluyen estudios de compatibilidad entre donante y receptor, clínicos e infectológicos para poder así obtener buenas tasas de éxito terapéutico sin complicaciones evitables.

La vida continúa
En el caso de riñones de procedencia cadavérica la función se reanuda al cabo de algunos días. Generalmente, un paciente trasplantado de riñón permanece internado entre 5 a 10-14 días, al cabo de este tiempo se le otorga el alta para seguimiento por consultorios externos, debiendo concurrir a controles periódicos que consisten en análisis de sangre y ajustes de los inmunosupresores. Estos controles serán más intensivos en los primeros meses y se van espaciando a medida que pasa el tiempo. En un trasplante alejado en años y dependiendo de las drogas inmunosupresoras que se indiquen los controles podrán hacerse hasta cada 3 a 6 meses. Con las terapéuticas que hoy contamos hemos podido alcanzar tasas de sobrevida de injertos cercanas al 90-95% al año; las cuales no difieren de lo referido en los principales centros de Estados Unidos y Europa”, dice la Dra. Rial.
El sistema inmune esta diseñado por la naturaleza para defendernos de todo agente extraño y los órganos trasplantados se comportan como agentes extraños por lo que se deben indicar medicaciones que logren que el sistema inmune no descubra al trasplante y por ende no lo ataque. Estas medicaciones deberán ser tomadas por el paciente de por vida del injerto. “Es fundamental comprender que para la sobrevida del injerto, la compatibilidad y la inmunosupresión son indispensables. En líneas generales, se busca que las indicaciones de medicación sean lo mas llevaderas posible, tanto en cantidad como en términos de efectos colaterales y las complicaciones mas importantes son las infecciones. Como siempre en medicina es más importante prevenir que curar y en el trasplante esta es una regla de oro. Los controles periódicos apuntan a pesquisar complicaciones precozmente para que las posibilidades terapéuticas sean mayores.”, concluye la especialista.   

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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