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Hernia de disco: No sólo un dolor de espaldas
Buenos Aires, Jueves, 04 diciembre a las 14:15:07

Se estima que 8 de cada 10 personas sufrirán dolor de espalda en algún momento de su vida; junto con la artrosis, la hernia de disco es una de sus principales causas. La hernia discal más frecuente es aquella que se presenta en la zona lumbar baja, y ocasiona el comúnmente llamado lumbago y ciática. Le sigue en frecuencia aquella que se produce a nivel cervical. Además, es más frecuente entre los hombres de mediana edad y edad avanzada. Todo lo que hay que saber.


La columna vertebral está formada por distintas vértebras (la parte ósea), separadas por partes blandas que reciben el nombre de discos. Dentro de cada disco existe una parte gelatinosa. Por un esfuerzo brusco o exagerado o por un esfuerzo repetido pueden se romperse o desplazarse presionando los nervios entre las vértebras y generando dolor en la parte baja de la espalda y/o miembros inferiores.
El Dr. Anselmo Rodríguez Loffredo, neurocirujano, lo explica de la siguiente manera: “Las vértebras tienen un cuerpo, un orificio mayor por donde pasa la médula espinal a nivel dorsal y su continuación, o sea una cantidad de raíces nerviosas que van abandonando este canal por orificios más pequeños y laterales llamados de conjugación y que están formados por la superposición de dos vértebras. Las vértebras se mantienen una encima de otra, sostenidas por ligamentos y músculos y apoyadas sobre unas almohadillas que son los discos y por unas plataformas menores que son las apófisis articulares. Todo esto por una parte las sostiene y mantiene alineadas y además les permite la movilidad necesaria. Los discos además, en su conjunto ofrecen una especie de elemento que absorbe impactos, por ejemplo al saltar o correr. Un corte axial, o una vista superior permite ver cómo es un disco y que está compuesto por un centro más blando y un anillo fibroso que lo rodea. Por supuesto que, si el peso que recibe es muy alto por ciertos movimientos, esfuerzos, levantar peso, etcétera esto aumentará la presión en el espacio en donde el disco se encuentra y, si existiera una debilidad ligamentaria, laxitud o la presión fuera mucha, el material discal, como es más blando que el hueso tenderá a escapar por algún lado como el contenido de un sandwich o un alfajor si lo apretamos. De eso se trata una hernia de disco”.

Síntomas y diagnóstico

En realidad hay muchos tipos de hernias discales y es por eso que hay que tener cuidado pues un porcentaje alto de la población lo tiene y es asintomático.
“Por ejemplo, los discos tienen un importante componente de agua. Con los años tienden a deshidratarse y esto lleva a una disminución del espacio discal con abombamientos discretos hacia el interior de las vértebras Esto suele verse a menudo en pacientes con muy poca sintomatología y, hay que tener cuidado porque en realidad tienen una protrusión discal o hernia menor a la cual no hay que hacerle nada. Si estos pacientes tienen alguna molestia en la espalda por artrosis u otra causa, sería un error tratarles quirúrgicamente el disco. Por otra parte, las hernias propiamente dichas se pueden clasificar por la cantidad y forma de estar herniadas y por la dirección hacia donde se herniaron. De acuerdo a la forma y cantidad de disco herniado las podemos clasificar en protruídas, cuando forman un pequeño bulto hacia atrás, extruídas, cuando rompen el anillo y migradas o con secuestro cuando se suelta directamente una porción en el interior del canal raquídeo”, explica el médico, jefe del Departamento de Neurocirugía de la Fundación Favaloro.

Puede tratarse entonces de una hernia de disco lumbar o cervical. Cuando las hernias comprimen las raíces nerviosas, sea en el interior del canal o lateralmente a los nervios que emergen provocan dolor. En situaciones muy extremas pueden ocasionar debilidad para ciertos movimientos, pero no es lo más común.

Los síntomas más comunes son:

  • Lumbalgia o dolor de espalda bajo
  • Ciatalgia o dolor del miembro inferior, en el territorio del nervio ciático habitualmente pues en donde más se producen es en las vértebras lumbares bajas. En algunos casos el dolor puede tener otra distribución si las hernias son más altas.

“Aquí quisiera hacer una digresión para explicar que la lumbalgia y la lumbociatalgia pueden estar producidas por otras causas vertebrales y no solamente por una hernia discal”, expresa el Dr. Rodríguez Loffredo.
La cervical se manifestará con dolor en el cuello que puede extenderse al hombro e incluso al brazo y mano, la lumbar se manifiesta con dolor de espalda que puede manifestarse con ciática o sea extenderse a la pierna. También puede presentarse hormigueo (parestesias) y entumecimiento o debilidad en la zona afectada. Pero también, y esto debe ser tenido en cuenta, existen hernias de disco asintomáticas.
Para un correcto diagnóstico la historia clínica del paciente y el exámen físico son fundamentales. Según el especialista, “para diagnosticarlas el principal estudio es la Resonancia Magnética. Pero además, por lo general se solicitan radiografías de toda la columna y en diferentes posiciones, para tener una idea dinámica de como trabajan esos segmentos. Paralelamente en ciertos casos se solicitan estudios neurofisiológicos como el Electromiograma, etc. pero en general el diagnóstico se hace actualmente con Resonancia Magnética aunque con Tomografía Computada también puede hacerse”.
Además, radiografías especiales de la columna permiten una evaluación global y dinámica.

Tratamientos

“En general, cuando un paciente tiene discos enfermos y molestias pero no son tan importantes como para operarse, se le aconseja que no haga esfuerzos mayores, ciertos tratamientos de kinesiología, rehabilitación Postural, etc. Personalmente creo mucho en la ergonometría, o sea la adaptación de elementos por ejemplo en el trabajo para que la columna no trabaje en posiciones indeseadas por mucho tiempo y adaptar los elementos a una buena y cómoda posición. Pararse y sentarse derecho, manteniendo la forma fisiológica de la columna, repartir el peso del cuerpo en los dos pies, efectuar precalentamiento prolongado antes de los esfuerzos y deportes, etc. Es aconsejable también, mantener un peso adecuado para la altura y edad”, sostiene el neurocirujano.

La terapia física consistente en ejercicios específicos aparece, según algunos, como una opción terapéutica efectiva en algunos casos. Para ciertas hernias, por ejemplo las voluminosas, las extruídas o con fragmentos secuestrados, la mejor opción es la quirúrgica con el objeto de liberar al nervio comprimido, resecando parte del disco.

Otras opciones: cirugías

Esto se logra mediante una incisión de cinco o seis centímetros con alivio en la mayoría de los casos. Mediante la microcirugía convencional o los procedimientos microquirúrgicos percutáneos,  se pueden lograr los mismos objetivos con incisiones menores y menor trauma de los músculos. De todas formas no debe olvidarse que lo principal es conseguir una buena liberación de los nervios, independientemente de los métodos de abordaje.
“Cuando hablamos de una hernia pura, blanda, y voluminosa en una columna relativamente sana, y que le da muchos síntomas al paciente, lo más aceptado mundialmente es la remoción de una parte del disco de forma tal que no comprima a la  o las raíces involucradas. Como podrá imaginarse, tratándose de una dolencia tan frecuente hay cientos de tratamientos postulados. También hay verdades a medias. Por ejemplo que la mayoría de las hernias de disco se curan sin cirugía. Es cierto, seguramente yo tal vez tenga una hernia menor y, si en algún momento me da alguna molestia con reposo, algún analgésico o miorelajante voy a mejorar. Esto es lo más frecuente”, dice el doctor. Y continúa: “Pero cuando un disco está francamente herniado, comprimiendo una raíz y el paciente tiene síntomas  y signos de sufrimiento radicular lo indicado es de alguna manera descomprimir esa raíz. Aquí entramos también en múltiples posibilidades de tratamientos. Cualquiera de ellos que permita resecar la parte herniada del disco -en muchos casos se remueve más cantidad para minimizar la posibilidad de residivas- es el adecuado. Si esto se hace por técnicas convencionales, por microcirugía, o por procedimientos percutáneos son preferencias particulares que nacen de la experiencia de cada cirujano. Nosotros desde hace muchos años practicamos la microcirugía convencional y, desde hace un tiempo utilizamos una técnica similar pero  que nos permite hacer la microcirugía a través de un pequeño canal hueco de 14 mm, instalado en forma percutánea. Con esto evitamos en muchos casos hacer incisiones mayores. Nos entusiasmamos mucho por los buenos resultados pero también recordamos que estábamos muy contentos con la microcirugía convencional de la cual esta es una variante menos invasiva aún. Pero quisiera que quede claro lo que mencioné previamente. La cirugía de hernia de disco las practican muchos cirujanos de experiencia, sin o con microscopio y con buenos resultados. Lo importante es liberar la raíz comprometida, por supuesto sin dañar nada. El tipo de técnica que se utilice es una preferencia de cada uno”.

 

Recuperación y postoperatorio

La recuperación y el postoperatorio también son temas de relevancia. “Hay pacientes que tienen agregados riesgos clínicos por lo cual se prefiere observarlos internados. En estos casos preferimos dejar a los pacientes algún tiempo más pero lo habitual es el alta al otro día o el mismo día si la cirugía fue por la mañana. Luego de ello se le recomienda al paciente no manejar por una semana y no hacer esfuerzos mayores por treinta días, pero puede hacer vida prácticamente normal. Desde luego que un paciente que ha sufrido de una hernia discal debe considerar todos los consejos anteriores referentes a posturas, precalentamiento, y demás medidas para cuidar su columna”, explica el dr. Rodríguez Loffredo.

Para una microcirugía percutánea tubular sólo requiere una incisión de 15 milímetros para introducir un canal de trabajo que permite al cirujano retirar la porción de disco herniado que comprime la raíz nerviosa. La técnica afecta mínimamente los tejidos circundantes. El cirujano opera mirando a través del mismo orificio por el que introduce el instrumental quirúrgico, amplificado obviamente por un microscopio quirúrgico. Es un procedimiento menos invasivo y más estético, ya que la incisión es más pequeña, y como se afectan poco los tejidos permite una recuperación más rápida y con menos dolor. El mismo día de la cirugía el paciente ya puede levantarse y pararse. Si se operó por la mañana, a la tarde puede volver a su casa; si se opera a la noche, puede volver al día siguiente”, explica el Dr. Anselmo Rodríguez Loffredo, jefe del Departamento de Neurocirugía de la Fundación Favaloro.
“La mayor ventaja de las técnicas mínimamente invasivas es que permite realizar lo mismo que la cirugía convencional pero de forma menos traumática y con menor”, concluye el médico.

Cómo elegir el tratamiento y cómo prevenir

De todas formas, enfatiza el Dr. Anselmo Rodríguez Loffredo lo más importante es efectuar una buena liberación del nervio afectado. Si bien hay una tendencia a efectuar procedimientos mínimamente invasivos para los abordajes, solo deben hacerse cuando se puedan lograr los mismos resultados que con las cirugías convencionales, las cuales siguen vigentes para la mayoría de los pacientes. Los cirujanos deben operar con las técnicas con las cuales se sientan más seguros y los pacientes no deberían presionar a los médicos por incisiones menores, perdiendo de vista el objetivo principal de la cirugía. Es por ello que siempre les aclaramos a nuestros pacientes que es posible (aunque poco probable) que se necesite convertir una cirugía percutánea a una microcirugía convencional ampliando la incisión.
La mejor prevención es realizar ejercicios y mantener una buena condición física y además, tener buena postura.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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