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Scrapping: otro empujón para lidiar con la infertilidad masculina
Buenos Aires, Jueves, 18 junio a las 11:00:00

El ICSI, o la técnica de inyección intracitoplasmática de espermatozoides, fue hace 17 años una revolución a nivel mundial cuando en 1992 nació el primer bebé en el mundo por esta técnica (y en 1994 el primero en nuestro país). Esta técnica fue especialmente novedosa para algunos casos de infertilidad masculina que no lograban ser resueltos por fecundación in Vitro convencional y que debían recurrir a la opción de donación de semen o a la adopción. “La fertilidad y las características sexuales de un hombre son dependientes del funcionamiento normal del sistema reproductivo masculino. El sistema reproductivo masculino está diseñado para producir, almacenar y transferir la esperma al cuerpo femenino es por ello que es importante cerciorarse de que un hombre puede tener cópula sexual y que el esperma se produce normalmente. Como con otros órganos del cuerpo, si la función normal no ocurre puede ser necesaria la intervención médica. Este procedimiento que consiste en procesar la muestra de semen, seleccionar un espermatozoide e inyectarlo dentro de un óvulo para lograr la fecundación dio a muchos hombres con problemas para concebir la posibilidad de ser padres. La calidad espermática es un elemento determinante en la fertilización y era causa de muchos fracasos cuando el número de espermatozoides de buena calidad, morfología y motilidad es escaso o cuando presentan anormalidades”, explica el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.



El problema de la infertilidad tiene causas diversas y se calcula que afecta a un 15% de parejas con dificultades para concebir- un 40% de las causas se calculan que son masculinas-  y que algunas de ellas deberán recurrir a procedimientos de reproducción asistida para cumplir el sueño de tener un hijo. Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 80 millones de personas son estériles. Y, en nuestro país, se calcula que alrededor de un millón y medio de personas tienen problemas de fertilidad. El ICSI, del cual Halitus es pionero en la Argentina –con el logro del primer embarazo mediante esta técnica en el país en 1994- permitió resolver la gran mayoría de casos de infertilidad por factor masculino.

Factor masculino de infertilidad, criopreservación y scrapping

A la hora de hablar de factor masculino de infertilidad, deben tenerse en cuenta tres elementos. El primero es que hasta no hace mucho se creía que la edad no influía en la calidad espermática y, sin embargo, en los últimos años numerosos trabajos científicos establecieron que la edad del hombre también interferiría en la calidad de los espermatozoides. El segundo elemento a considerar es que, cada vez más, las parejas postergan el momento de la búsqueda del embarazo- ya sea por razones laborales o sociales y esto les resta posibilidades. Y en tercer lugar es que las tasas de sobrevida de los pacientes jóvenes afectados por distintos tipos de cáncer se han incrementado debido a los avances tanto en el diagnóstico como en el tratamiento y los oncólogos, cada día más, trabajan en forma multidisciplinaria con los especialistas de fertilidad para criopreservar muestras antes de someter a los pacientes a tratamientos que pueden afectar su fertilidad futura. Estas preocupaciones constantes llevaron a los científicos a avanzar sobre la evaluación temprana de la fertilidad y las posibilidades de la criopreservación de semen que se llevan a cabo hace años.
“Es en este contexto que recientemente, Halitus presentó un trabajo en la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida sobre un nuevo método de tratar a las muestras congeladas de semen. En aquellos casos en que se deba trabajar con semen criopreservado para preservación de fertilidad, se puede hacer un mejor uso de ese limitado capital reproductivo intentando la obtención de los espermatozoides necesarios mediante el raspado superficial de la muestra congelada antes de llegar a descongelarla en su totalidad. Sobre todo teniendo en cuenta que generalmente es necesario realizar más de un tratamiento, que la cantidad de esperma criopreservado suele no ser tan cuantiosa y que, además, el congelamiento y descongelamiento sucesivo de la muestra puede llevar a un deterioro de la calidad y viabilidad de los espermatozoides”, sostiene el especialista. Y continúa, “Una de las maneras de preservar el semen es fraccionando la muestra lo más posible, dividiéndola para ello en muchas pajuelas o pastillas - esto se hace actualmente- pero es bastante frecuente que se tenga que trabajar con muestras que han sido criopreservadas en solo unos pocos tubos, hecho más frecuente en muestras criopreservadas años atrás cuando no se disponía de la técnica del ICSI y se las preservaba pensando en que iban a ser utilizadas en procedimientos de inseminación intrauterina o de FIV convencional. Para esas muestras este procedimiento, llamado scrapping, es ideal porque permite remover pequeños fragmentos de la muestra raspando su superficie con una espátula estéril y evitando el deterioro por congelamiento y descongelamiento. Y nuestro trabajo demostró que la exposición del tubo de semen criopreservado a temperatura ambiente durante el corto período requerido para realizar el raspado- 1 a 2 minutos- no afectó la viabilidad del resto de la muestra. Esto aumenta las posibilidades de utilizar la misma muestra para más de un tratamiento y así, aumenta las chances”, concluye el Dr. Pasqualini.
“Pero además, la criopreservación de espermatozoides en microgotas o pastillas, es una técnica novedosa, investigada y utilizada en nuestro laboratorio. Consiste en  criopreservar 4 a 6 espermatozoides en microgotas bajo una capa aceitosa y sobre un recipiente de cultivo de tejido plástico. El recipiente se cubre, se envuelve con un film plástico y se almacena horizontalmente en un tanque de nitrógeno líquido. Nuestro laboratorio reportó una recuperación luego del descongelamiento de la muestra de un 90 a 100%. Hoy en día esta técnica tiene aún un uso limitado pero hemos obtenido importantes resultados”, concluye el médico.
El ICSI, la técnica de más alta complejidad en fertilización asistida utilizada en el mundo desde 1992 y desde 1994 en Argentina por el Dr. R. Sergio Pasqualini, en Halitus Instituto Médico, vino a aportar un valioso recurso, ofreciendo altas chances de éxito. Hoy el scrapping le da un nuevo empujón a la lucha contra la infertilidad masculina.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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