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Diagnóstico por imágenes en patologías mamarias
Buenos Aires, Jueves, 08 octubre a las 11:00:00

Las posibilidades de sobrevida de una mujer con cáncer de mama depende, en gran medida, de la anticipación diagnóstica. Por eso, es muy importante la interpretación oportuna de los signos que se encuentran en las mamografías por parte de médicos especializados para determinar el tratamiento más adecuado en cada caso. Cómo evolucionó el diagnóstico por imágenes en el último tiempo y cuáles son las opciones hoy.



“Hace 20 años las tecnologías disponibles eran la mamografía, la ecografía y las punciones histológicas -core biopsia- bajo guías ecográficas y estereotáxicas. Hace 10 años, se incorporaron las punciones asistidas por vacío, también llamadas mamotomías, se instaló el primer mamógrafo digital y se incorporó la Resonancia Magnética para el estudio de la mama. El perfeccionamiento y la incorporación de las nuevas tecnologías apuntan a la detección más temprana del cáncer como así también mejorar la precisión cuyo objetivo es poder tratar oportunamente el proceso y eventualmente, curar a la paciente”, enumera el Dr. Román Rostagno, médico radiólogo, Director del centro Grupo Médico, dedicado al estudio por imágenes de la patología mamaria.

Y continúa: “La punción biópsica asistida por vacío –mamotomia- permite con la guía estereotáxica la extracción de tejido en forma abundante y rápida. Es el método ideal para la investigación de las microcalcificaciones. Por su certitud diagnostica y su baja agresión ha reemplazado a la biopsia quirúrgica”.

Ecografía

Entre los estudios que pueden utilizarse para analizar la mama, la ecografía es muy útil, forma parte del arsenal diagnóstico no agresivo, y complementa, sólo cuando lo requiere el médico, el estudio mamográfico. Según el Dr. Rostagno, “Se la utiliza como complemento de la indicación de la mamografía, y es muy útil en el estudio de los nódulos pudiendo reconocer bien sus características. Es de utilidad también para estudiar asimetrías y es el primer examen en pacientes jóvenes con manifestaciones clínicas. Además, sirve de guía para procedimientos intervencionistas. La mamografía es una herramienta imprescindible que se utiliza desde hace más de cuarenta años en forma rutinaria y aún no ha sido reemplazada por ninguna otra tecnología. Y una mamografía magnificada es el agrandamiento óptico de una imagen que se obtiene alejando el objeto –en este caso la  mama- de la película. Se realiza una mamografía magnificada habitualmente asociada a compresión localizada, cuando se reconocen en las radiografías convencionales, microcalcificaciones, nódulos y/o asimetrías”.

 

Resonancia magnética


La resonancia magnética es la última tecnología aceptada para estudiar los senos pero se recurre a ella en casos especiales. “Es un tema muy controvertido y según los ambientes, serán las distintas indicaciones. Es muy útil para evaluar el estudio de las prótesis . Con respecto al tejido mamario, es importante su valor predictivo negativo o sea, puede asegurarse la ausencia de patología. En ciertas patologías conocidas, su indicación, antes de la cirugía, radicaría en mostrar fielmente su extensión y eventuales otros focos, elementos no vistos con las técnicas habituales. En ciertos medios es también utilizada para control de las mamas que ya fueron tratadas con cirugía y radioterapia. Esta en desarrollo para evaluar precozmente, la respuesta al  tratamiento con quimioterapia. También se la utiliza para detectar lesiones sospechosas en pacientes con carga familiar o genética de la enfermedad”, explica el médico radiólogo.

Mamografía digital

En los últimos años, muchos han sido los avances en esta área que permiten mejorar el diagnóstico. “En los estudios mamográficos digitales directos se utilizan rayos X, igual que en la mamografía analógica, estos estimulan un detector que ordenará electrónicamente imágenes que se proyectarán a un monitor. En estos monitores es posible realizar “manipulaciones”, agrandamientos, inversiones, cotejos con estudios anteriores, etc. que asegurarán con gran certitud el diagnóstico, además permitirá el archivo y envío a distancia con todas las implicancias que eso significa. Uno de sus principales beneficios: está demostrado la ventaja de su utilización en las mamas más opacas -próximas a la menopausia- comparando con la tecnología analógica. También hemos comprobado la mejor visualización y reconocimiento de las microcalcificaciones, elementos cruciales para la detección y diagnóstico de cáncer de mama”, expresa Rostagno.

La importancia de la multidisciplinariedad y la unificación de criterios

Los resultados de las mamografías se categorizan del 0 al 5. La categoría 0 indica que el estudio es insuficiente, que por lo tanto habrá que complementar con otros exámenes. La categoría 1 es una mama normal. La categoría 2 es patología benigna en forma categórica, es decir que no hace falta ninguna investigación posterior. Según Rostagno, “la categoría 3 es sugestiva de benignidad, lo que significa que la sospecha es bajísima. Entonces el requerimiento sobre esa imagen sería hacer un control, nada más. La categoría 4 tiene un grado de sospecha, que tiene distintos porcentajes que pueden justificar estudiar el tejido de esa formación. Y la categoría 5 indica que lo más probable es que sea una patología maligna”.
“La unificación de criterios para categorizar los resultados de las mamografías lograda con el Consenso Intersocietario convocado por la Honorable Academia Nacional de Medicina en 2006, fue un paso importantísimo, no sólo para unificar el léxico sino para aceptar que los distintos aspectos de las lesiones no palpables tienen distintos grados de sospecha y por ende, conductas distintas a saber: control periódico, punciones diagnósticas, y/o cirugía...El estudio de la patología mamaria dejó de ser un hecho aislado para un médico para transformarse en un aglutinador de distintos especialistas que interactúan para el mejor diagnóstico y tratamiento del cáncer”, explica el Dr. Rostagno.

 

 

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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