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Avances en el tratamiento del sindrome antifosfolipídico
Buenos Aires, Jueves, 15 abril a las 11:00:00

El Síndrome Antifosfolipídico es un desorden autoinmune que causa hipercoagulabilidad. Se presenta mayormente en mujeres, un 80%, a cualquier edad aunque con mayor frecuencia en aquellas entre 20 y 40 años. Se calcula que entre un 2 y un 5% de la población sana puede presentar anticuerpos antifosfolipídicos sin clínica.



El síndrome antifosfolipídico (SAF) es un estado de hipercoagulabilidad (trombofilia)  adquirido de origen autoinmune que se caracteriza por la presencia autoanticuepos específicos circulantes asociado a ciertas complicaciones clínicas como las trombosis venosas y/o arteriales –también llamados coágulos- o ciertas complicaciones obstétricas. “Los criterios diagnósticos del SAF fueron establecidos en 1998 en una reunión de expertos realizada en Sapporo en 1998 y modificados en una reunión realizada en Sydney en el 2004 e incluyen la suma de al menos un criterio clínico y al menos un criterio de laboratorio. Los criterios clínicos son:

  • Antecedente de trombosis arterial y/o venosa.
  • Antecedente de complicaciones obstétricas:
  • Muerte fetal de más de 10 semanas con feto morfológicamente normal
  • Complicaciones vasculares placentarias tardías tales como parto prematuro de menos de 34 semanas asociado a insuficiencia placentaria, restricción del crecimiento intauterino, desprendimiento prematuro de placenta normoinserta, preeclampsia severa, temprana o recurrente, eclampsia o síndrome Hellp.
  • Tres o más abortos de menos de 10 semanas descartadas otras causas.

Y los criterios de laboratorio:

  • Anticoagulante lúpico positivo persistente
  • Anticuerpos anticardiolipinas IgG y/o IgM en títulos moderados o altos persistentes
  • Anticuerpos anti beta 2 glicoproteína I IgG y/o IgM en títulos moderados o altos persistentes”, explica la Dra. Adriana Sarto, a cargo del Departamento de hematología de Halitus Instituto Médico.

Tratamiento estándar

Como el SAF es un desorden autoinmune que causa hipercoagulabilidad se sabe que en el mecanismo por el que se produce y que lleva a los eventos adversos durante el embarazo intervendrían en mayor o menor medida un desbalance inmunológico que causa un estado inflamatorio agresor para el embarazo y la hipercoagulabilidad que a través de la formación de microtrombosis en la circulación endometrial y placentaria llevan a un fenómeno de hipoxia -falta de irrigación y oxigeno, elementos vitales para un embarazo exitoso-. Por eso el abordaje terapéutico a lo largo de los años apuntó a controlar ambos fenómenos.
“El análisis realizado de los diferentes protocolos de tratamiento hasta el momento han demostrado que sólo la aspirina a baja dosis asociado a heparina logra reducir en forma significativa las complicaciones gestacionales en mujeres con SAF. Es por eso que hoy se considera como tratamiento de primera línea esta medicación. Entonces, la combinación de aspirina a baja dosis y Heparina reduce la tasa de pérdida de embarazo en mujeres con SAF y constituye hoy el tratamiento estándar”, expresa la Dra. Sarto.

Tratamiento no estándar

A pesar del uso de esos agentes algunas mujeres fallan a la terapéutica. Según Sarto, “se calcula que de cada 100 pacientes tratadas con heparina, el 85% logran llevar un bebé a casa y el 15% termina en aborto. De este 15% más del 90% son de embarazos menores a 10 semanas. Además, de ese 15% de abortos, el 60% responde a causas genéticas y el 40% a fallas en el tratamiento con heparina. Cuando hablamos de fallas del tratamiento con heparina, nos referimos fundamentalmente a que la heparina no alcanzó. Ya sea esto porque se falló en el momento de inicio del tratamiento –se empezó tarde-, porque la dosis no fue suficiente, o porque el desequilibrio inmunológico no logró ser compensado por la heparina. Para estos últimos casos, desde el año 2004, estamos implementando un agregado de gammaglobulina y hemos tenido algunos buenos resultados. De 25 pacientes tratadas, el 100% llevó un bebé a casa. Sin embargo, sabemos que a medida que aumente el número de pacientes en estudio aparecerán abortos en la casuística”.
Y continúa, “La asociación de Aspirina a bajas dosis + Heparina de bajo peso molecular + inmunoglobulina intravenosa puede ser una alternativa terapéutica en casos refractarios. Definimos entonces un grupo de pacientes con SAF a las que llamamos “refractarias” que hoy incluye para nosotros las pacientes que bajo tratamiento estándar han presentado:

  • Al menos una pérdida de embarazo < 10 semanas con estudio cromosómico del producto normal
  • Dos o más abortos de menos de 10 semanas sin estudio genético del aborto
  • Muerte fetal de más de 10 semanas con feto morfológicamente normal
  • Complicaciones vasculares placentarias tardías  con riesgo de vida materna y/o perinatal.”

Veinte mujeres que cumplían estos criterios cursaron 25 embarazos bajo tratamiento con aspirina, heparina de bajo peso molecular e inmunoglobulina humana intravenosa en infusiones mensuales a lo largo del embarazo. “La tasa de nacido vivo fue 100% (25/25), no hubo casos de muerte perinatal y hubo sólo 3 partos prematuros con buena evolución de estos bebés. Si bien sabemos que a futuro, a medida que avancen los casos, aparecerán seguramente algunos abortos, concluimos en base a nuestra experiencia, que si bien el uso de gammaglobulina adicionado al tratamiento estándar aun no está  consensuado a nivel internacional, aunque si sugerido como una alternativa por el grupo de expertos internacionales, nosotros creemos que en un grupo seleccionado de pacientes con SAF con antecedentes gestacionales muy adversos y que fracasan al tratamiento estándar se abre una interesante opción terapéutica con la adición de inmunoglobulina intravenosa”.

“Ahora hemos centrado la investigación en ver si logramos a futuro determinar qué pacientes no responderán a la heparina para estar un paso adelante y ganar tiempo y esfuerzo. Actualmente, nuestro equipo de investigación y desarrollo está llevando a cabo una investigación que sigue este curso”, comenta el Dr. Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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