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Alimentación y reproducción
Buenos Aires, Jueves, 19 agosto a las 11:00:00

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el equilibrio bio-psico-social, que define a la salud también debe ser procurado a través de una alimentación suficiente y de calidad. Es importante la información y difusión sobre las necesidades nutricionales de la mujer en edad fértil no sólo para lograr el embarazo sino también para evitar llegar a la concepción con importantes carencias en micronutrientes y ácido fólico. Qué es conveniente incorporar en la alimentación para estar preparado para la búsqueda de un bebé y un embarazo.



Una buena alimentación ejerce una influencia importante sobre la fertilidad. Es tan simple como pensar que una alimentación balanceada que permite a tu cuerpo funcionar de forma correcta también tendrá su efecto sobre los órganos reproductores, tanto en el hombre como en la mujer. Comidas habituales de mala calidad nutricional pueden reducir las reservas de sustancias nutritivas necesarias para que los sistemas reproductivos puedan trabajar correctamente. Esto no es solamente válido en las mujeres, también los hombres que no consiguen ingerir cantidades adecuadas de ciertas vitaminas y minerales pueden tener bajos niveles de testosterona y alteraciones en el espermograma. Es por eso que toda pareja que proyecta la búsqueda de un embarazo debe realizarse una encuesta de consumo de alimentos que permita determinar si está incluyendo nutrientes que favorecen la fertilidad”, explica la Lic. Lucía Molina, a cargo del Departamento de Nutrición de Halitus Instituto Médico.
Los nutrientes antioxidantes son todos aquellos elementos cuya función es eliminar del cuerpo los radicales libres que se producen como resultado de la oxidación celular. Si bien un número limitado y controlado de estos elementos son necesarios en el organismo, cuando la cantidad de radicales libres aumenta y se inestabiliza altera el ADN de las células, impide la renovación celular o modifica su normal funcionamiento. “Para evitar la aparición de radicales libres, es necesario por un lado, evitar aquellos elementos externos que aumentan el número de radicales libres como la ingestión de tóxicos -drogas, alcohol, tabaco- y ciertos alimentos ricos en grasas de origen animal. Pero además resulta imprescindible seguir una alimentación rica en productos vegetales, capaces de neutralizar sus efectos perjudiciales”, sostiene la especialista.

¿Cuáles son esos elementos?

Betacarotenos, proveen vitamina A y se encuentran principalmente en zanahoria, espinacas, calabaza, albahaca, tomate.

  1. Vitamina C: presente en pimientos, tomate, y cítricos (naranja, limón, mandarina, pomelo).
  2. Licopeno: presente en el tomate.
  3. Vitamina E: protege los ácidos grasos de las membranas celulares evitando su oxidación. Varios estudios demostraron en animales de laboratorio la asociación entre la falta de esta vitamina y esterilidad. Está presente en aceites vegetales, nueces, semillas y en vegetales de hoja verde.
  4. Cobre: lo encontramos principalmente en los frutos secos y las legumbres.
  5.  Zinc: Tiene propiedades antioxidantes pero, además, interviene en la maduración de los órganos reproductores provocando un aumento de la testosterona. Puede encontrarse en algunos vegetales como el apio, los espárragos, las berenjenas, el germen de trigo, la avena, las semillas de calabaza.
  6. Selenio: Este elemento es el parte del principal antioxidante del organismo y forma parte del esperma, por lo tanto tiene un rol muy importante en la fertilidad masculina. Esta presente en cereales integrales, el ajo, la cebolla, las carnes magras.
  7. Los ácidos grasos omega 3 han cobrado en el último tiempo gran importancia en los estudios que relacionan la nutrición con la fertilidad. “Los ácidos grasos esenciales (AGE), ácidos linoleico y alfalinolénico, así como sus derivados de cadena más larga, muy especialmente los ácidos grasos araquidónico, eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA), forman parte de las membranas de todos los tejidos y son precursores de prostaglandinas, tromboxanos, leucotrienos y otros eicosanoides de gran importancia fisiológica. Según investigadores de la Universidad de Illinois, la infertilidad masculina puede ser tratada con la Omega 3 ácidos grasos. Los científicos encontraron que los ratones que carecían del ácido docosahexaenoico (DHA), eran básicamente estériles. Sin embargo, al introducir DHA a la dieta de los ratones, la fertilidad completamente fue restaurada. El consumo de pescado graso supone, indiscutiblemente, la mejor forma de aportar ácidos grasos omega 3 a través de la dieta”, dice la Lic. Molina.

Otro factor relevante: el peso

Para ser capaz de reproducirse el cuerpo debe almacenar una cantidad mínima de grasa y es por esta misma razón que las adolescentes necesitan –entre otros factores- esa acumulación para que comiencen sus períodos menstruales. “Demasiado ejercicio físico o el hecho de ser demasiado delgada puede generar una disminución de esa acumulación de grasa y por lo tanto, que los períodos menstruales cesen. Es importante destacar que el peso corporal no siempre refleja la cantidad de grasa que un cuerpo contiene y que una mujer cuyo índice de masa corporal es menor a 17 tiene mayor probabilidad de que sus períodos sean más irregulares, comparada con las mujeres con un peso adecuado para su talla. En el hombre también la escasa cantidad de grasa corporal puede afectar los niveles de testosterona. Por otro lado, el exceso de grasa en el cuerpo suele estar asociado en la mujer con períodos largos entre menstruaciones – de 35 días o más-, falta de menstruación e infertilidad. A su vez, un cuerpo demasiado pesado eleva ciertas hormonas por encima de los niveles normales, y esto puede inhibir la ovulación”, sentencia Molina.
El Dr. Sergio Pasqualini, Director médico de Halitus Instituto Médico, sostiene: “el subir o bajar de peso, ya puede expresarse en una alteración de la ovulación o en la producción de espermatozoides y es por eso que cada vez se le da más importancia a estar bien nutrido, y al peso ideal y a la actividad física. Todo está relacionado. Cuando llegamos al extremo de que la amenorrea, esto es la falta de menstruación, es una expresión que acompaña el cuadro instalado de anorexia, esos casos extremos nos consultan a veces por amenorrea pero en general no nos consultan por deseo de embarazo. Sin embargo, nosotros en el Instituto vemos muchos trastornos menores alimenticios que pueden llevar a una infertilidad porque se altera ese eje, esa armonía interna que es la que va a facilitar la producción del óvulo en la mujer y los espermatozoides en el hombre. Y a veces resolviendo eso puede finalmente lograrse el embarazo. Amén de que el sobrepeso está acompañado a veces de trastornos endocrinos y, a veces, bajar de peso puede ser el primer paso para que las cosas funcionen”.
“Quiero agrega algo sobre los suplementos vitamínicos. Que engordan es un mito. Los suplementos vitamínicos y minerales no aportan calorías, con lo cual no contribuyen a aumentar de peso, simplemente son un complemento cualitativo a la dieta. El acido fólico es el suplemento nutricional más difundido en la etapa preconcepcional ya que hay evidencia de que previene defectos del tubo neural como la espina bífida y la anencefalia. La recomendación es incrementar la ingesta durante todos los años reproductivos. Pero también hay situaciones en las que tanto los hombres como mujeres deberían tomar un suplemento de vitaminas y minerales. Ingerir un compuesto que aporte cantidades apropiadas de todas las vitaminas y minerales necesarios evita el peligro de tomar demasiado de una vitamina o mineral. En los casos en que además el nutricionista considera necesario un aumento calórico,  hay que considerar la necesidad de incluir otras formas de suplementos, como son los calóricos proteicos que además de ser completos en vitaminas y minerales, aportan macro nutrientes como grasas, hidratos de carbono y proteínas”, concluye la experta.


Consejos de la nutricionista

  1.  Intensificar el número y la variedad de frutas y verduras que se consumen cada día. “Actualmente la recomendación es cinco a ocho porciones por día. Esto puede parecer mucho, pero una porción puede ser como un tomate pequeño, un vaso de jugo de frutas o un puñado de uvas. A pesar de que las verduras proporcionan la mayor parte de las vitaminas, minerales y fibra que una persona necesita, aquellos que siguen una dieta vegetariana y que están en edad reproductiva, deben estar seguros de estar obteniendo niveles adecuados de proteínas, -especialmente de origen animal- que proveen del más amplio espectro de aminoácidos esenciales”.
  2. Disminuir el consumo de grasas de origen animal, optando por lácteos descremados y carnes magras. Además aumentar el consumo de pescados de cualquier tipo, al menos una vez por semana.
  3. Otra opción para aportar gran cantidad de ácidos grasos esenciales y un amplio espectro de vitaminas y minerales son las semillas (lino, girasol, calabaza, sésamo, etc).
  4. Según la Lic. Molina, “Una combinación de ejercicio intenso y poca grasa de cuerpo afecta a la mujer y hombres de igual forma.  Factores externos como stress, temperatura, nutrición e influencia de esfuerzo físico el hipotálamo -que gobierna la reproducción tanto en mujeres como hombres- que en respuesta secreta pequeñas cantidades de hormona liberadora de gonadotrofina, y afecta la secreción de otras hormonas reproductivas que son importantes para el normal funcionamiento de las glándulas sexuales femeninas y masculinas.

Como conclusión, “Toda pareja que comienza la búsqueda de un embarazo debería realizar una evaluación de su alimentación para que el licenciado en nutrición evalúe si es necesario realizar alguna intervención nutricional. No sólo en lo que tiene que ver con el peso corporal, la encuesta nutricional nos permite detectar de forma oportuna aquellas personas que se beneficiarán con la inclusión de suplementos o simplemente con una asesoría en cuanto a que alimentos consumir y en qué cantidades”, dice la nutricionista.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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