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Fertilización in vitro, ¿empezar en verano?
Buenos Aires, Jueves, 23 diciembre a las 11:00:00

Pasar por el proceso de un tratamiento de fertilización in Vitro supone, la mayor parte de las veces, un cierto nivel de estrés. La infertilidad como estresante llega al matrimonio, a las relaciones sexuales, a la familia, a los amigos, al trabajo, a la seguridad financiera. Es por ello que muchas veces, el verano puede ser un buen momento para intentarlo. Ya sea porque profesionalmente las personas están más liberadas y más relajadas o simplemente porque tienen más tiempo para compartir sin relojes.



A partir de mediados de diciembre, en la mayor parte de las oficinas comienza a vivirse el fin de año, lo que implica cierto descenso en las exigencias laborales y, por lo tanto, un descenso en los niveles de estrés relacionados con requerimientos del trabajo. Muchas veces el verano implica entonces a nivel laboral un descenso en el ritmo de trabajo, lo que conlleva una baja del estrés convirtiéndolo en un buen momento para realizar un tratamiento de fertilización in Vitro. Esta baja en el estrés -uno de los enemigos acérrimos del cuerpo- aumentaría las chances de éxito de los tratamientos, ya que, a estas alturas, está comprobado que puede afectar los resultados de un procedimiento.
Las medicinas complementarias y el enfoque holístico son el perfecto agregado a la medicina tradicional: se basan en el concepto de que todos los aspectos de la vida del paciente -emocional, física y espiritual- impactan de una manera u otra sobre su fertilidad.
“Hace años que distintas investigaciones demostraron que la salud física de la pareja que se enfrenta a un tratamiento de fertilidad es tan importante como su salud psicológica y emocional. Si bien el estrés no puede impedir en sí mismo un embarazo, sabemos por diferentes estudios, incluso varios realizados en la Universidad de Harvard, que el estrés lleva a dificultades en la ovulación, espasmos en las trompas de Falopio, disfunciones sexuales, desarrollo anormal del esperma y de la eyaculación. Y esto ya esta demostrado. La experiencia indica que el entrenamiento en técnicas del comportamiento puede ayudar al manejo del estrés y beneficiar así los resultados del tratamiento de fertilidad y en esto hemos trabajado todo el año con nuestro Programa La Mente y el cuerpo en la Infertilidad. A estas alturas mucho hemos hablado sobre la relación de la medicina mente-cuerpo en la infertilidad y sobre la importancia de reducir los niveles de estrés. Durante todo el año trabajamos con técnicas especiales que apuntan optimizar los resultados mejorando la función reproductiva y creando un mejor estado mental y de salud en general. La tensión siempre está acumulada y siempre va a reducir los efectos no solamente de los tratamientos médicos sino también de nuestra calidad de vida. En verano, el estado mental de por sí cambia, por descenso en las obligaciones y el ritmo de trabajo, la química cambia y los estados de tensión se reducen propiciando un buen momento para un intento de tratamiento”, explica el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.

Sexualidad en vacaciones

Por otra parte, la llegada de las vacaciones puede ser, especialmente para las parejas sin hijos aún, un espacio de reencuentro sin relojes, más distendidos, aumentando no sólo la frecuencia sino muchas veces la calidad de las relaciones sexuales.
Las vacaciones son un buen momento para volver a encontrarse y disfrutarse y para lograrlo, también es importante aprovechar la sexualidad plenamente, como forma de comunicación poderosa que abarca todos los sentidos del cuerpo, de la mente y del espíritu. Y a la vez, para vivir un encuentro físico intenso es necesario cultivar el acercamiento emocional. Todo esto puede repercutir a la hora de la búsqueda de un embarazo porque, una vez más, la liberación de tensiones y la relajación que en este período suele tener la pareja pueden generar una mejor química y mayor distensión, un aporte valioso para aquellos que persiguen el sueño de ser padres.
“Muchas veces para aquellos que deben realizar un tratamiento de relaciones sexuales programadas el verano es el mejor momento porque no hay otras distracciones, al pareja se encuentra frente a frente y con tiempo ilimitado para dedicarse a ellos mismos”, refiere el médico.

Además, como en algunos casos las parejas sienten que el estrés y desgaste que a veces implica llevar adelante un tratamiento puede afectar su vida laboral, las vacaciones les permiten dedicarse “de lleno” a seguir las instrucciones que el médico les da, e incluso se evitan tener que explicar en un entorno laboral detalles y excusas para poder afrontar el tratamiento. Y por último, para aquellos que deben encarar un tratamiento de fertilización y viven en el interior, el verano puede ser más simple coordinar el viaje para realizar el procedimiento sin tantas trabas a nivel tiempos laborales. “Para la gente que está en el exterior o en el interior del país, el verano es un buen momento para concretar el viaje y realizar el procedimiento. Nosotros solemos estar en contacto con ellos a través de nuestro servicio de Historia Clínica virtual, un sistema por el cual ellos llenan un formulario con antecedentes familiares, personales y clínicos de la pareja y nosotros evaluamos su situación particular y los orientamos en la decisión de un tratamiento. Y luego suele coordinarse el viaje para los casos de tratamientos de alta complejidad. Y para esto el verano es ideal porque las parejas vienen con más tiempo. Además, nosotros en verano solemos tener siempre algunos planes destinados a parejas con indicación de realizarse una técnica de fertilización asistida de alta complejidad (FIV/ICSI), que no hubieran concurrido al instituto con anterioridad y que reúnan algunos requisitos. Así que siempre les decimos que se acerquen y averigüen si hay algún plan para ellos”, especifica el especialista.

Vitamina D

Otro elemento que alentaría el incremento de tratamientos de fertilización in Vitro en el verano es que la vitamina D se sintetiza gracias a la luz solar en el cuerpo. Esta vitamina, presente en algunos pescados y huevos, puede aumentar la fertilidad en mujeres con problemas de ovulación e incluso hay estudios que relacionan sus bajos niveles en el cuerpo con la infertilidad masculina. Un poco de exposición solar a las horas adecuadas entonces puede también mejorar las posibilidades y hace del verano un mejor momento para intentar la búsqueda.

 

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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