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Ser padre hoy: las opciones de la ciencia y el rol de lo psicológico
Buenos Aires, Jueves, 16 junio a las 11:00:00

Ser padre muchas veces es un desafío. Un camino de búsqueda, de sinsabores que empañan la vida de una pareja. La ciencia ha avanzado tanto que hoy tiene distintas opciones para quienes desean ser padres y  ya no existe un único modelo de familia. Los tratamientos de reproducción asistida introducen nuevos funcionamientos familiares. Con el acompañamiento y orientación psicológica adecuada, cumplir con el sueño de desempeñar el rol fundamental en la vida de tantos hombres es posible: ser papá, biológico, del alma o del corazón. Porque ser padre es mucho más que lo genético.





Las opciones de la ciencia

Gametas propias

Desde ya hace varios años, dentro de las causas de la infertilidad, el factor masculino fue incrementando su importancia y este cambio ha sido acompañado por una mayor concientización masculina. “La célula reproductiva masculina, el espermatozoide desde la pubertad tiene una producción continua incluso hasta entrada la vejez. Todo el proceso de producción espermática desde la célula germinal hasta el desarrollo de espermatozoides maduros que puedan lograr la fertilización lleva alrededor de 70 días y cuando está completo, los espermatozoides son liberados por los tubos seminíferos y transportados al epidídimo donde adquieren las condiciones de motilidad y la habilidad para penetrar y fecundar al óvulo. Durante la eyaculación, mediante contracción muscular los espermatozoides son empujados desde el epidídimo hasta los conductos eferentes y luego viajan a través de la glándula prostática y la uretra para salir en pequeñas cantidades de fluido. Alguna modificación u obstaculización en dicho proceso puede ser la causa de la infertilidad”, explica el Dr. Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico.
La evaluación masculina inicial consiste en el interrogatorio, el examen físico y el espermograma. En una primera instancia se analizan las características físicas de la muestra de semen: como el volumen de eyaculado, el color, viscosidad o consistencia, turbidez y PH del semen. Luego se analizan la concentración, el conteo total de espermatozoides, la movilidad, la viabilidad y la morfología de los espermatozoides Cuando alguno de estos parámetros no están dentro de los valores normales, puede estar enfrentando un problema de infertilidad.
Pasqualini explica “Si los espermogramas realizados en el varón-generalmente se realiza más de uno-, dan resultados normales, el paso siguiente es investigar cómo interactúan los espermatozoides en la vagina y cuello del útero, esto es, se evalúa la compatibilidad entre el moco cervical de la mujer y los espermatozoides”.
El advenimiento de técnicas de reproducción asistida, trajo consigo la aparición de la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Esta técnica consiste en introducir el espermatozoide dentro del óvulo y presenta hoy la mejor opción para la mayor parte de los problemas de fertilidad masculinos. Sin embargo, la experiencia demostró que el éxito de la técnica disminuía a medida que aumentaba la proporción de espermatozoides anormales, con lo cual la ciencia avanza y sigue avanzando para seleccionar el mejor espermatozoide para lograr el embarazo.

Gametas donadas

Cuando existe ausencia de espermatozoides- azoospermia-, una infertilidad masculina severa o una enfermedad genética transmisible a través de los espermatozoides, puede recurrirse a la donación de semen. También en casos de mujeres solas.
El banco de semen surgió como respuesta a la necesidad de los hombres que podían perder su fertilidad e intentaban preservarla para lograra ser padres biológicos a futuro. Hoy también funciona a través de donantes, quienes deben realizarse una serie de estudios de distinta índole antes de que su muestra pueda ser aceptada.
El Dr. Pasqualini explica: “Actualmente, con los avances de la ciencia, cada vez menos parejas deben recurrir a la donación de semen. Con el advenimiento del ICSI y de los procedimientos quirúrgicos que permiten obtener espermatozoides desde el epidídimo o desde el testículo a través de una biopsia, estas opciones son agotadas antes de recurrir a la donación. En general, intentan conservar lo genético primero”.
En caso de la mujer, también el avance de la técnica de vitrificación permitió mejorar la técnica de criopreservación y congelar óvulos. Esto mejoró significativamente la posibilidad de trabajar sobre óvulos donados vitrificados simplificando los tiempos de los procedimientos y mejorando los resultados.
“La familia es una construcción, y esa construcción no se realiza sobre a base de la herencia genética sino que es la relación y el vínculo con el posible hijo por venir lo que convertirá a esos padres efectivamente en padres. Estas técnicas nos obligaron a redefinir el concepto de familia: es el amor y no la genética lo que hace la familia, y el amor no se transmite por la sangre. Desde nuestro lugar debemos ayudar entonces a elaborar el vínculo, debemos ayudarlos a prepararse para la función de crianza. Esta construcción de familia tiene que ver con pensar los recursos disponibles, tomar decisiones, establecer fundamentos y usar expertos profesionales para hacerlo. La donación de gametos obliga a la pareja a pensar qué cosa de tener un hijo les importa más, éste es el real desafío y justamente utilizamos el espacio psicológico para pensar eso. El duelo por lo genético es la instancia previa a la aceptación de gametos donados. Se trabaja sobre las expectativas respecto del futuro, sobre los sentimientos del parecido físico o no, y sobre cómo serán las relaciones familiares con el entorno más próximo, si contarán o no sobre el origen genético del niño por nacer.  Pero además es importante resaltar que los estudios de seguimiento a estas familias formadas por donación de gametos exponen bienestar psicológico y relaciones más positivas que aquellas familias concebidas de manera natural”, sostiene la Lic. Judith Cosogliad, psicóloga, miembro del Departamento de Psicología de Halitus Instituto Médico.

Parejas del mismo sexo

Las modificaciones en la sociedad a partir del matrimonio igualitario especialmente requieren que se consideren las opciones para parejas del mismo sexo que puedan recurrir a la reproducción asistida.
En el caso de dos mujeres que quieren tener un hijo, la inseminación intrauterina, en caso de que no haya problemas de fertilidad, o las opciones de FIV o ICSI permitiría fecundar un óvulo femenino de cualquiera de las dos mujeres, esperando lograr una fecundación -generalmente por espermatozoide de un donante-  y colocar el embrión en el útero de la mujer cuyo óvulo no fue utilizado para así concebir un hijo con características genéticas de las dos miembros de la pareja. Por supuesto, esto requiere un apoyo y una evaluación previa psicológica.
En el caso de dos hombres que desean tener un hijo, el método más conocido por la repercusión que han tenido a nivel mediático la paternidad de Ricky Martin e incluso la reciente paternidad de Miguel Bossé, es el del útero portador. El Dr. Pasqualini dice: “Es importante aclarar que es el tema que más rechazo provoca entre quienes se oponen a estas técnicas. Se indica cuando hay motivos muy bien fundamentados. No es que una mujer pide que otra le lleve el embrión para evitar las estrías. Debe ser, por ejemplo, ante una hipertensión maligna en la que el embarazo pone en riesgo la vida. Eso explica la necesidad de tener un hijo genéticamente propio en un útero portador. Y, en el caso de dos hombres, es absolutamente necesario para el desarrollo del bebé. Lo que se realiza es la fecundación del óvulo donado con el semen de uno de los miembros de la pareja y vuelve a colocarse una vez fecundado en el útero portador que lo llevará en el vientre los 9 meses hasta el nacimiento”.
La Lic. Cosogliad también agrega: “La evaluación psicológica de las parte que se lleva a cabo previamente es muy importante en casos de parejas del mismo sexo. Desde el departamento de Psicología se lleva a cabo un asesoramiento preventivo para informarles de la necesidad de que le cuenten a ese niño por venir de la ausencia del padre o madre. Es necesario presentificar la ausencia, y esto sucede también en casos de mujeres solas o de hombres solos. Se trabaja también sobre la influencia del entorno familiar y social y es indispensable contemplar las implicancias del éxito o fracaso del tratamiento en estos casos”.

Adopción

Si bien para algunos es la primera elección por distintos motivos, las trabas legales y las demoras en los trámites llevan a que muchas parejas se enfrenten a la decisión de adoptar ya cuando la imposibilidad de gestar a sus propios hijos, incluso de la mano de la ciencia, es un hecho. Pasqualini describe: “Ese momento en que la pareja decide que no seguirá adelante con los tratamientos para lograr el embarazo puede llegar apenas terminados los estudios o tardar años en llegar. Sin embargo, muchas veces, las parejas parecen no alcanzar el punto del “basta” y somos nosotros los médicos quienes proponemos que evalúen la adopción, al menos como una consideración realista de las posibilidades. Para nosotros lo importante es que sean padres y cumplan su sueño, para nosotros la adopción siempre es una opción válida. Incluso para aquellas parejas que no quieren recurrir a la ovodonación y que contemplan la idea de adoptar. En realidad, para nosotros es una alegría que tengan un hijo y adoptar es recibir como hijo”.

La Lic. Judith Cosogliad, sostiene: “ya no existe un único modelo de familia. Los Tratamientos de reproducción asistida introducen nuevos funcionamientos familiares. También producto de los cambios socio-culturales observamos familias ensambladas...-los míos, los tuyos, los nuestros-, y actualmente se suman, gracias a los avances en medicina reproductiva las familias formadas con ayuda de gametas donadas, familias constituidas por donación de embriones y familias por vientre subrogado. También crecieron las familias monoparentales, es decir, hombres y/o mujeres solos que anhelan un hijo. La consulta psicológica tiene como objetivo el replanteo de ¿qué es ser padre?, y ¿qué es tener un hijo? Así, el tratamiento médico de la infertilidad es sólo un estadio del plan: se requiere la construcción psicológica y social continua en las llamadas nuevas constelaciones familiares. Y estudios extranjeros de seguimiento en este tipo de familias señalan satisfacción en los vínculos intrafamiliares”.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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