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Infertilidad, mente y cuerpo
Buenos Aires, Jueves, 28 julio a las 11:00:00

El stress es un enemigo en potencia. La tensión siempre está acumulada y siempre va a reducir los efectos no solamente de los tratamientos médicos sino también de la calidad de vida. El estrés emocional es parte de la infertilidad porque las parejas entran en un círculo que los lleva a estados de ansiedad, culpa, rabia, tristeza, aislamiento y otros estados emocionales negativos que inciden sobre la fertilidad y a su vez, la infertilidad genera más de estos estados dando lugar así a un círculo vicioso. ¿Cómo salir de él? La propuesta de un plan totalizador basado en la psiconeuroendocrinmoinmunología.





La investigación sugiere que los factores psicosociales, como no enfrentar con efectividad la ansiedad, la depresión, y el estrés, se correlacionan con tasas de fertilidad más bajas que siguen a la fertilización in Vitro. El estrés logra dificultad de ovulación, espasmos en trompas de Falopio, disfunción sexual, desarrollo anormal del esperma y de la eyaculación, esto está probado. La infertilidad a su vez produce ansiedad, rabia, aislamiento, culpa, tristeza y depresión y estos estados qué generan todavía aún más esas sensaciones. Nos encontramos entonces frente a un círculo vicioso que es necesario trabajar. Y el trabajo debe ser realizado a partir de un plan totalizador.

“Cuando hablamos del estrés que puede interferir con los resultados de un tratamiento, no hablamos de estrés agudo sino de estrés crónico. Estar expuestos siempre a situaciones estresantes obviamente vulnera nuestros sistemas internos. Todo el trabajo que estamos haciendo con Halitus está sustentada en la medicina biopsicosocial y en la psiconeuroendocrinoinmunología, esto es el estudio que relaciona nuestro psiquismo con el sistema nervioso, inmunológico y endocrino. Obviamente que en un embarazo el sistema endocrino prima. Es imposible ahora discutir esto: cada emoción o cada pensamiento va a impactar en ese sistema y de acuerdo a la respuesta de esos sistemas también va a influenciar en el psiquismo. Es una sinergia que puede sumar o puede restar. Mientras Halitus trabaja sobre el sistema endocrino -específicamente sobre la fertilidad-, nosotros tenemos que trabajar sobre el psiquismo frente a esta experiencia. Todo entra allí, lo que pienso, lo que siento, lo que imagino. Hay que prestar atención de qué pasa con la mujer que se va a someter a los tratamientos, qué pasa con la preocupación por lo que todavía no ocurrió: sabemos que es el ansiógeno más grande dentro del cuerpo. Esa ansiedad forma parte de cada una de las células, entonces si logramos que pueda experimentar la experiencia de la infertilidad sometiéndose a los tratamientos para lograr lo que cada uno desea, tiene que ir acompañado por un proceso emocional psíquico, hay que trabajar sus creencias, hay que trabajar con los nutrientes, lo vincular, las experiencias traumáticas o de fracasos anteriores, que van a actuar porque no hay nada que se separe en el cuerpo. La totalidad está interactuando permanentemente, por eso tenemos que generar tratamientos totalizadores”, expresa Stella Maris Maruso, fundadora de la Fundación Salud.

La importancia del plan totalizador

Es necesario trabajar con un plan totalizador que considere que cada uno de nosotros es uno, único y que tiene necesidades químicas y energéticas diferentes. El resultado es favorecer la fertilidad pero tenemos que trabajar para la vida.
Existen mecanismos bioquímicos que regulan procesos fisiológicos que se asocian al avance de una enfermedad o de una incapacidad como sería en este caso la infertilidad y que están originados en estados emocionales y actitudes psicológicas. Maruso explica: “Lo que es muy notorio es poder ver como en casos de infertilidad cómo se experimentan niveles de ansiedad y de angustia compatibles a veces con personas que enfrentan un diagnóstico de cáncer. Si podemos reducir esos niveles de angustia y ansiedad estamos logrando las mejores condiciones para que cualquier tratamiento tenga mejores resultados. Esto es indiscutible. Un tratamiento totalizador es atender a todas las necesidades insatisfechas que tienen que ver no sólo con el tratamiento sino con la vida. Hablamos de la preocupación por las cosas que no ocurrieron como un ansiógeno importante. Muchas veces podés desear algo pero temés que no ocurra y en realidad entre el deseo y el temor, el temor es más importante. Químicamente, el temor, la biología del miedo es mucho más fuerte en el aspecto emocional”.

¿En qué consiste?

“Lo que hay que hacer es aumentar la neuroplasticidad del cerebro. Cada vez que nosotros ampliamos el crecimiento del cerebro y logramos una capacidad de resistencia mayor estamos abriendo todas las posibilidades a lo que antes se llamaba milagroso. Antes no se sabía qué ocurría, nosotros ahora lo podemos saber, si nosotros calmamos las corrientes del alma y podemos activar todo el potencial que está a nuestra disposición, vamos a lograra un resultado diferente. Las neurociencias están aportando mucha información sobre lo que no sabíamos. Hoy sabemos que cuando se genera un plan totalizador para activar esa neuroplasticidad del cerebro, para lograr esa capacidad de resistencia -que no tiene que ver con resistir frente a la adversidad sino con crear salud pese a lo que nos está pasando y lograr que las fuerzas de la salud autogestionadas puedan abrazar al desequilibrio que existe”, dice Maruso.

Y continúa: “Lo que nunca se vio es generar un plan totalizador de la paciente y el matrimonio, porque es necesario incorporar al hombre en estos tratamientos, para optimizar toda la capacidad de respuesta que el cuerpo tiene y que de no hacerlo restaría en ese proceso. No sabemos si restaría tanto que va a impedir pero sabemos que restaría. En ese plan totalizador tenemos que considerar todo aquello que impacta en las hormonas, en el sistema inmunológico y en mi psiquismo porque es la sinergia lo importante. Nutrirse bienes importante, el ejercicio es importante pero si sumás los nutrientes al ejercicio, si a eso le sumás una buena expresión emocional, un sistema de creencias que pueda activar mejor esa capacidad de respuesta es como un tsunami químico que estás aportando a tu vida y si lo hacés va a responder en los sistemas que no están funcionando bien”.

“Hoy sabemos que la desesperanza es un factor más importante que todos los conocidos. Estos estados tienen que ver con toda nuestra historia pero esto lo podemos cambiar. Sabemos que podemos mejorar los resultados de los tratamientos pero también – y en esto quiero destacar la importancia de Sergio- es una forma de cuidar a las personas que pasan por esta experiencia para que puedan resignificar, si es que no pueden lograr ese embarazo, y esto tiene que ver con la vida y con dignificar la profesión de médico”.

El Dr. Sergio Pasqualini, Director Científico de Halitus Instituto Médico, donde se creó un departamento de medicina mente cuerpo y cuyos pacientes tienen a disposición todo un programa de este tipo, expresa: “Todo lo que ofrece el Programa mente cuerpo en Halitus en cuanto a infertilidad se refiere no es sólo para el momento del tratamiento sino que está disponible para cuando la pareja empieza a preocuparse porque el embarazo no llega, cuando empieza a inquietarse. Pero, además, no es sólo para nuestros pacientes, y no está indicado únicamente para esta etapa de la vida sino para todas”.

Maruso concluye “Uno tiene que hacer de todo para vivir mejor. Si yo logro autoregular mis emociones, expresarlas saludablemente, si tengo un sistema de creencias que me apoya, si yo tengo formo parte de una comunidad y tengo una familia que forma parte de la salud y no parte del desequilibrio, si me nutro bien, si trabajo bien desde mi inconsciente, si logro participar activamente y responsablemente de todo aquello que aunque no sea conciente está actuando, voy a mejorar la situación. Tenemos un cuerpo que es maravilloso que nos puede avisar cuando algo es bueno o no para nosotros: el cuerpo a través de un indicador somático de bienestar o de malestar te está avisando cuando algo es bueno o cuando algo es malo para tu cuerpo, no para tu ego. La mente no sabe preservarte pero el cuerpo sí. La verdadera importancia es tener un cuerpo sano”.

¿Qué es el Sistema de entrenamiento especial (SEES)?

Es un entrenamiento especial donde las personas reciben toda la información necesaria para que puedan construir salud acompañando a los procedimientos que van a recibir. Se trabajan las emociones, las creencias, se reducen los niveles de tensión y angustia, se trabaja para unir más a la pareja. Tenemos que destacar que no podemos separar: las personas a veces sólo quieren lograr el embarazo pero desconocen o descalifican un poder enorme que tenemos -y del que la medicina necesita- porque si no lo activan en forma positiva está activado en forma negativa. Tenemos que informar a las personas para que evalúen la necesidad de hacerlo pero además, para que sean concientes de este poder. Y no debemos confundirlo con un tratamiento psicológico. La vida incluye cómo me siento, cómo pienso, cómo imagino. Reducir los niveles de ansiedad, de angustia, el miedo, el estrés, son mecanismos saludables que van a optimizar el resultado de todos los tratamientos que realicen”, agrega Maruso.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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