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Infertilidad: Embarazo ectópico y factor tubárico
Buenos Aires, Jueves, 24 noviembre a las 11:00:00

Un embarazo ectópico es aquel en el cual el embrión logra la implantación fuera de la cavidad uterina. En más del 95% de estos casos, el embrión se ubica en las trompas uterinas generando un riesgo de rotura de dicha trompa y hasta de vida en ese caso para la mujer. Muchas veces, este tipo de embarazos se producen por un factor tubario, es decir, por un mal funcionamiento de las trompas de Falopio que deberían poseer un movimiento peristáltico que transportara a los óvulos desde los ovarios hasta la cavidad uterina. Cuando ese movimiento no se produce o se ralentiza, la unión de los espermatozoides con el óvulo se produce fuera de la cavidad uterina generando un embarazo ectópico.





El factor tuboperitoneal y el embarazo ectópico se encuentran relacionados. Y es que determinados factores pueden incidir en que se produzca un embarazo fuera de la cavidad uterina. Entre ellos, deben contabilizarse las infecciones pelvianas, especialmente clamydia, los antecedentes de cirugías pélvicas que pueden desarrollar adherencias, el uso del DIU, el tabaquismo, la endometriosis y, la existencia de un embarazo ectópico anterior, uno de los factores que aumentan el riesgo de volver a padecerlo.
“Para que un embarazo tenga lugar hay una serie de factores que tienen que coexistir y producirse en forma coordinada: el ovario debe liberar un óvulo, debe haber presencia de espermatozoides alrededor del óvulo, las trompas deben estar sanas para poder movilizar al óvulo y que este logre encontrarse con los espermatozoides y que el embrión logre implantarse en el útero. Un embarazo ectópico puede producirse en el ovario, en el peritoneo, en el cuello uterino o, el más frecuente, en las trompas de Falopio. La mayor parte de este tipo de embarazos no son compatibles con el desarrollo”, explica el Dr. Sergio Pasqualini, Director Científico de Halitus Instituto Médico.

Las trompas de Falopio juegan un rol fundamental en el proceso pero pueden estar funcionando en forma incorrecta ya sea porque están obstruidas o por carecer de movilidad debido a distintas adherencias provocadas, por cirugías previas o procesos inflamatorios. Si las trompas fueron afectadas por una infección los daños en ambas trompas suelen dificultar aún más el logro de un embarazo sin tratamiento de reproducción asistida.
La obstrucción de las trompas suele ser provocada por endometriosis, infecciones o cirugías tuboperitoneales previas.

“Generalmente, ambos estudios se realizan en forma complementaria”, agrega Pasqualini. “La herramienta más importante para lograr un correcto diagnóstico es la ecografía que permite identificar la presencia del embarazo dentro o fuera del útero. Generalmente, este estudio se solicita luego de haber constatado mediante un análisis de sangre la presencia de embarazo y no haberlo podido constatar mediante ecografía. Y cabe destacar que la laparoscopía permite no sólo diagnosticar sino también dar tratamiento a un embarazo ectópico”.

“El embarazo ectópico más frecuente se produce en las trompas de Falopio, es decir, el espermatozoide y el óvulo se encuentran dentro de las trompas. También, en menor medida, llamamos embarazo ectópico a aquel que se produce en el ovario, en el cuello uterino o en la cavidad abdominal. Suele ser detectado por ultrasonido y un estudio de sangre que confirme el embarazo”, sostiene el especialista.
Este tipo de embarazos puede ser asintomático pero de presentarse complicaciones pueden realizarse algunos estudios. Para estudiar el buen funcionamiento de las trompas de Falopio pueden realizarse algunos estudios como:

  • Histerosalpingografía: se introduce un líquido de contraste a través de cuello del útero que permite observar en forma radiológica la permeabilidad de las trompas.
  • Laparoscopía: cirugía mínimamente invasiva que suele complementarse en estos casos con un contraste de color azul que permite que se tiñan las trompas de dicho color y así comprobar que el pasaje a la cavidad uterina está libre.

El síntoma que anticipa la posibilidad de un embarazo ectópico es fundamentalmente un atraso menstrual y luego pérdidas de sangre y dolor pelviano. La complicación habitual es la rotura de la trompa con la consiguiente hemorragia interna- en estos casos la paciente puede referir un dolor muy intenso y descenso de la presión arterial- y de no ser atendido a tiempo, puede incluso acarrear la muerte.

“Distintos son los tratamientos disponibles ante un embarazo fuera de lugar. Una conducta expectante, un tratamiento con medicación o incluso la cirugía. Como no es posible establecer qué pacientes pueden presentar complicaciones y cuales no, muchas veces el tratamiento es necesario. Sin embargo, en casos particulares puede decidirse una conducta expectante frente un embarazo ectópico. Un embarazo ectópico puede rara vez detenerse y reabsorberse, y es por eso que, en ese caso el médico puede evaluar la posibilidad de realizar seguimiento a la espera de que se resuelva espontáneamente. También puede recurrirse a medicación para este fin, se utiliza metrotexate, que detiene el crecimiento del embrión y suele aplicarse en una inyección”, explica el especialista.
En otros casos, ante la hemorragia o alguna otra posible complicación, es necesario recurrir a la cirugía programada o incluso de urgencia. “Puede realizarse un legrado con embolización para evitar la hemorragia, en casos de embarazo cervical. También puede recurrirse a un aborto tubario, a una  cirugía laparoscópica. Esta técnica consiste en una mínima invasión ya que recurre a la introducción de un sistema óptico -conectado a un sistema de video- mediante una pequeña incisión a la altura del ombligo por donde se insufla el abdomen. Puede utilizarse para llevar a cabo en caso de embarazo tubárico una salpingoplastía – que consiste en una incisión en la trompa para extraer el embarazo ectópico con conservación de la trompa; o para llevar a cabo una salpingectomía que plantea la extracción completa de la trompa. Esta última se realiza cada vez con menor frecuencia pero fundamentalmente se lleva a cabo para evitar que se repita un embarazo fuera de la cavidad uterina. La intención es intentar conservar la trompa siempre que sea posible, aún si es necesario repararla. Las trompas tienen un poder maravilloso de recuperación. En casos complicados a veces es indispensable extirpar la trompa en cuestión, con la consecuencia correspondiente para la fertilidad de esa mujer”, describe el médico.

Generalmente, el embarazo ectópico es producto de alteraciones permanentes en las trompas, y por eso, haber tenido un embarazo ectópico incrementa el riesgo de tener otro en un 10% aproximadamente. Y, además, suele existir un antecedente que limite la fertilidad que suele ser la causante de dicho embarazo. Por todo esto es que cuando una mujer presentó un embarazo ectópico se le recomienda la consulta con un médico especialista en fertilidad.

factor tubárico en infertilidad

En infertilidad el factor tubárico puede ser resultado de una secuela de un embarazo ectópico. Si la otra trompa se encuentra en condiciones- generalmente si es producto de una infección ambas trompas se ven seriamente afectadas- suele llevarse adelante una fertilización in Vitro sin inconvenientes. Pasqualini explica: “Si existe una obstrucción en las trompas es necesario decidir si puede  ‘desconectarse’ esa trompa o es indispensable extirparla para evitar un embarazo ectópico. Hoy en día, mayormente se recurre a la cirugía de trompas cuando una mujer realiza un tratamiento in Vitro, tiene un resultado negativo porque la mujer tuvo una mala respuesta a la medicación y el médico cree que de reparar la trompa y ponerla en condiciones podría obtenerse algún óvulo de mejor calidad para lograra el embarazo. Otra cirugía con muy buenos resultados es la de reacondicionamiento de la trompa luego de una ligadura tubaria como método anticonceptivo siempre que haya sido realiza pensando que en el futuro podría ser necesario repermeabilizar la trompa. A veces, si vos ligás la trompa nada más y no la seccionás esa trompa es probable que se repermeabilice porque la trompa es uno de los órganos más nobles de la mujer”.
La cirugía para revertir la esterilización femenina es muy efectiva siempre y cuando en la ligadura se haya tenido la precaución de hacerlo pensando en una reconstrucción futura porque si se la realiza lesionando parte de la trompa o extirpándola, no hay posibilidades de reparación. “La cirugía para realizar la ligadura produce menos molestias a futuro y tiene más posibilidades de revertirse si es realizada con un clip, como el filshie clip que funciona presionando la trompa bloqueándola sin dañarla e impidiendo el desplazamiento del óvulo por el conducto que lo llevará hasta la fecundación”, concluye el médico.  

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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