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Control prostático: agrandamiento de la próstata
Buenos Aires, Lunes, 21 mayo a las 11:00:00

El cuerpo está formado por diferentes tipos de células que normalmente se dividen, crecen y se multiplican para mantener al cuerpo saludable y funcionando correctamente. A veces, el proceso no se produce como debería y se forman células que se reproducen anormalmente. Esas son las células que forman el tumor ya sea benigno o maligno. La próstata es una de las glándulas sexuales del hombre y puede verse afectada tanto por tumores benignos como malignos. Todo lo que hay que saber.





La próstata está ubicada por debajo de la vejiga (lugar de almacenamiento de orina) y rodeando a la uretra (conducto que permite  que la orina salga de la vejiga hacia el exterior) y, contrariamente a los que muchos piensan, no es el testículo el mayor productor del semen: la próstata produce más del 90% del líquido seminal, enriqueciendo con sus nutrientes a los espermatozoides provenientes de los testículos.
Tiene un tamaño aproximadamente como el de una nuez y peso aproximadamente unos 30 grs. Durante la pubertad, crece y luego mantiene su tamaño hasta la adultez.
Con el paso de los años suele observarse un agrandamiento anormal de la próstata, que de esta forma comprime a la uretra, dificultando el vaciamiento de la vejiga y ocasionando problemas urinarios.

Ese agrandamiento de la próstata puede ser tanto benigno como maligno. “El agrandamiento no maligno de la glándula prostática se denomina hiperplasia prostática benigna (HPB) y la causa de su agrandamiento está ligada con la edad. Es una de las enfermedades más frecuentes entre los varones adultos. Comienza a manifestarse alrededor de los 40 años y aumenta su incidencia con el pasar del tiempo. A partir de los 60 años, aproximadamente un 50% de hombres sufren un deterioro en el flujo urinario como consecuencia del aumento del tamaño prostático, requiriendo, muchos de ellos, algún tipo de tratamiento. Es importante hacer hincapié en que  este tipo de agrandamiento benigno no sólo no es sinónimo de cáncer de próstata sino que  tampoco es un predisponente a padecerlo más adelante”, expresa el Dr. Andrés Vázquez, urólogo y andrólogo de Halitus Instituto Médico.

Síntomas

El agrandamiento benigno de la próstata se manifiesta en forma lenta y progresiva, a veces imperceptible. La obstrucción a la uretra producto del aumento del volumen prostático produce síntomas como:

  • Retardo en el inicio de la micción
  • Chorro de orina débil, muchas veces entrecortado
  • Falta de fuerza en el chorro miccional
  • Vaciado incompleto de la vejiga
  • Aumento de la frecuencia de micción durante el día
  • Urgencia miccional, sensación de no poder retener la orina
  • Necesidad de levantarse por la noche para orinar
  • Hacer fuerza abdominal para aumentar el flujo de orina
  • Goteo de orina posterior a cada micción

A medida que pasa el tiempo, sino se instaura un tratamiento, los síntomas progresan. En el caso de la hipertrofia benigna, la vejiga, intenta vencer la obstrucción aumentando la presión de vaciamiento hipertrofiando su musculatura. La pérdida gradual de la función de la vejiga, resulta de un vaciamiento incompleto de la misma y la orina acumulada que no ha logrado eliminarse durante la micción, se puede convertir en un factor predisponente a infecciones urinarias y cálculos vesicales. En algunos casos, los síntomas de obstrucción son tan marcados, que el paciente puede sufrir una retención de orina que requiere de la urgente colocación de una sonda vesical para vaciar la vejiga.
El cáncer de próstata es el segundo cáncer más común en los hombres, después del de piel, y es la segunda causa de muerte en los hombres.  No produce síntomas en su estadio más temprano. A medida que se desarrolla y, al igual que el adenoma de próstata , puede presentar:


-Dificultades para comenzar y terminar de orinar
-Goteo al final de la micción
-Fuerza reducida del chorro de orina
-Micción dolorosa o con ardor
-Orinar poco y con mayor frecuencia, sobre todo durante la noche
-Eyaculación dolorosa
-Sangre en la orina

Diagnóstico

Para evitar los trastornos miccionales y prevenir enfermedades más severas tales como el cáncer de próstata se debe realizar una simple visita al urólogo.
No solo las mujeres deben realizar su control ginecológico anual. Los hombres con un control urológico al año pueden ayudar a detectar enfermedades curables en la próstata.
“El cáncer de próstata es la segunda causa más común de muerte por cáncer en los hombres. Lo padecen alrededor del 70% de los hombres mayores de 80 años. Con un diagnóstico temprano aproximadamente el 70% de los pacientes con diagnóstico de cáncer de próstata se curan, demostrando que el hombre debe adquirir la cultura de prevención y controlarse anualmente. En el año 2009 la American Urological Association (AUA) en sus nuevas pautas sugiere un control prostático anual en hombres a partir de los 40 años y  a partir de 35 años en aquellos que tengan antecedentes familiares de cáncer de próstata”, describe el Dr. Vázquez.
El chequeo prostático anual consta de:

  • Historia clínica: El interrogatorio estará enfocado a la búsqueda de síntomas de obstrucción urinaria.
  • PSA: El antígeno prostático específico, más conocido por sus siglas en inglés (PSA) es una proteína producida por las células prostáticas que se vuelca a la sangre donde se puede medir para el diagnóstico, pronóstico y seguimiento del cáncer de próstata.

No necesariamente un PSA aumentado significa presencia de células malignas. El examen del PSA no puede diagnosticar el cáncer; sólo una biopsia prostática puede hacerlo. El antígeno prostático específico no solo aumenta en el cáncer de próstata sino también en inflamaciones prostáticas y en el crecimiento benigno de la próstata.

  • Tacto rectal: Es un procedimiento sencillo de alta efectividad en la detección de enfermedades prostáticas.

A través del tacto rectal se puede palpar la próstata. Dicho estudio nos informa sobre el tamaño, la consistencia, la sensibilidad y presencia de lesiones sospechosas prostáticas.
El especialista agrega: “El médico puede complementar los estudios diagnósticos con una ecografía y una uroflujometría (estudio que evalúa la rapidez con que fluye el chorro de orina). El PSA y el tacto rectal son herramientas críticas para la detección temprana del cáncer de próstata. Son importantes ambos métodos, ya que se complementan. Muchos cánceres de próstata han sido diagnosticados por tacto rectal, aún con PSA dentro de los límites de la normalidad, por tal motivo, es importante que los controles prostáticos sean realizados por médicos entrenados y con experiencia”.

Tratamientos

Si el paciente está disconforme con su micción se puede instaurar un tratamiento con medicamentos vía oral.
Los alfa bloqueantes (tamsulosina, terazosina, doxazosina) relajan los músculos del cuello de la vejiga y la próstata aumentando el flujo urinario.
Los inhibidores de la 5 alfa reductasa (finasteride, dutasteride) disminuyen el tamaño de la glándula prostática mejorando los síntomas obstructivos.
Cuando el tratamiento con medicamentos no ha aliviado los síntomas se puede proponer el tratamiento quirúrgico. El criterio de elección de la cirugía depende del tamaño de la próstata.
“La resección transuretral de la próstata (RTU P) es de los procedimientos quirúrgicos más frecuentes para la hiperplasia prostática benigna. Se introduce un endoscopio a través de la uretra hasta llegar a la próstata para su resección. Cuando el tamaño prostático es demasiado grande que impide su resección a través de la uretra se debe realizar una adenomectomía prostática, la cual a través de una incisión en la parte  baja del abdomen se llega a la próstata para extraer el adenoma. Es importante explicarle al paciente que cuando se somete a una cirugía por hiperplasia prostática benigna tanto por endoscopia como por cirugía abierta, solo se elimina el exceso de tejido que está obstruyendo. Por lo tanto es posible, aunque infrecuente, que con los años pueda volver a crecer la próstata”, explica el médico.

El tratamiento del cáncer de próstata depende del tamaño y la localización del tumor, si se ha diseminado, y del estado de salud general del paciente. Cada hombre deberá ser evaluado individualmente para determinar los pasos a seguir. El tratamiento del cáncer de próstata  puede incluir la cirugía, radioterapia,  hormonoterapia o una simple vigilancia.

  • Vigilancia activa (espera vigilante): Consiste en vigilar atentamente el cáncer de próstata del paciente mediante pruebas regulares del PSA y tacto rectal; solo se administra tratamiento si el cáncer produce síntomas o muestra signos de que está creciendo.
  • Cirugía (prostatectomía radical): La prostatectomía radical es la cirugía para extirpar toda la próstata y su elección tiene que ver con el estadio tumoral y el estado general del paciente.
  • Radioterapia: La radiación destruye las células cancerosas o evita que proliferen al dirigir los rayos X de alta energía (radiación) a la próstata. Existen dos tipos de radioterapia:
    • Radioterapia externa: Se aplica radiación a las células cancerosas mediante una máquina externa al cuerpo.
    • Radioterapia interna (braquiterapia): Mediante una cirugía, se introducen semillas o pastillas radioactivas en el tumor canceroso o cerca del mismo para destruir las células malignas.
  • Hormonoterapia: los andrógenos juegan un rol importante en la progresión de la enfermedad, por lo tanto se administra terapia de deprivación androgenica. Este tratamiento utiliza medicamentos como anti andrógenos (ciproterona, bicalutamida, flutamida) y análogos LHRH (acetato de leuprolide, de goserelina…) para impedir que crezcan  las células cancerosas.

Factores que podrían provocar cáncer de próstata:

  • Factores hereditarios: tener familiares de primer grado afectados aumenta las posibilidades de padecerlo.
  • Factores Dietarios: La nutrición parece tener un papel importante en el desarrollo del cáncer de próstata Ingesta de aminas heterocíclicas que se encuentran en las carnes asadas.
  • Trabajo: Los trabajadores de las industrias del caucho y del cadmio en soldaduras y baterías, parecen tener más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata.
  • Tabaco: El tabaco según recientes estudios es también un factor de riesgo para el cáncer de próstata, debido a que fumar cigarrillos aumenta la producción de hormonas masculinas que estimulan el crecimiento celular.

Prevención

Según Vázquez, “El tradicional examen de la próstata a través del tacto rectal puede ser causa de deserción al control prostático anual. El paciente debe entender que es un procedimiento sencillo, no doloroso que junto al PSA nos ofrece la posibilidad de diagnosticar enfermedades prostáticas que descubiertas a tiempo tienen muy buen pronóstico. Es mucho lo que se avanzó en la curación de enfermedades prostáticas. El objetivo es el diagnóstico temprano y la prevención es la clave para  evitar problemas futuros. La mejor manera de prevenir los problemas prostáticos es visitando al urólogo anualmente a partir de los 40 años”.

 

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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