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El aporte del yoga al bienestar y la búsqueda del embarazo
Buenos Aires, Jueves, 07 junio a las 11:00:00

Si bien el estrés y las tensiones pueden no ser la causa de la demora en el logro de un embarazo, los efectos secundarios que provocan en el cuerpo pueden exacerbar los inconvenientes para concebir. Más allá del diagnóstico médico, hoy no hay dudas de que es necesario transitar los tratamientos en un clima de relajación que alivie el estrés y la ansiedad para optimizar los resultados. El yoga puede ser una buena opción. Qué hay que saber.





“Existen tres elementos/sensaciones que el yoga debe despertar en las personas: la posibilidad de descubrirse a sí mismos como seres espirituales, el despertar de la energía dormida, la Kundalini, para poder tener mayor fortaleza que permita transitar todas las vicisitudes de esta vida y una mejora en la calidad de vida a través de la transformación de hábitos, creencias y actitudes en criterios y acciones personales saludables que jueguen un rol a favor de objetivos positivos y no al revés, o sea que a través de tener metas conscientes y claras, contribuyamos efectivamente a mejorar nuestra vida. Cabe destacar que entrar en el camino del yoga, permite ver las cosas de otra manera”, afirma la Prof. Natalia Bonansea Ríos, de Halitus Instituto Médico.
Aunque la verdadera causa de la infertilidad no necesariamente tiene que estar relacionada con el estrés y las tensiones, estas sensaciones provocan en el cuerpo una serie de efectos secundarios que pueden funcionar como impedimentos para concebir. Sea cual fuere el diagnóstico médico, actualmente diversos estudios demuestran que el estado de relajación permite optimizar los resultados de cualquier tratamiento.

Beneficios de la práctica el Yoga

La práctica regular del yoga aporta muchos beneficios, que se profundizan a lo largo del tiempo, entre los que se encuentran:

  • Reduce  el estrés y la ansiedad: Las técnicas de yoga actúan sobre el sistema nervioso, relajándolo y dándole el descanso necesario. De esta manera se previene el incremento constante de los niveles de ansiedad y estrés.
  • Permite la toma de conciencia del propio cuerpo, de sus funciones y sus necesidades.
  • Enseña a relajarse mental y corporalmente, aprendizaje que luego sirve para encarar los problemas y dificultades cotidianas de una forma serena y armoniosa.
  • Mejora la circulación de la sangre que aporta oxígeno y nutrientes a los diferentes órganos y tejidos del cuerpo.
  • Mejora la flexibilidad y movilidad del cuerpo, eliminando progresivamente contracturas musculares y dolores crónicos, y revitalizando las articulaciones y tejidos del cuerpo.
  • Aumenta la concentración mental, ya que a diferencia de un ejercicio físico convencional, cada movimiento y cada respiración del yoga es un acto de conciencia focalizada en el propio cuerpo.
  • Permite aprender a respirar de forma correcta y natural.
  • Aporta una nueva energía y sensación de bienestar que se prolonga varios días luego de la práctica.

Yoga y fertilidad

“Podemos entender que si nos ha tocado vivir esta experiencia, debemos buscar la mejor manera de transitarla, siempre viendo el lado positivo de las cosas. Tomar dicho momento, por angustiante que sea como un aprendizaje. No son pocas las personas que hallaron en el yoga alivio y calma espiritual porque permite centrarse en uno mismo y alcanzar un óptimo estado de salud mental y corporal, sin pensar todo el tiempo en los problemas. El Yoga hace especial hincapié en técnicas adecuadas de respiración  que no sólo pueden ayudar a desterrar pensamientos negativos sino también dan una sensación de reconexión con el propio cuerpo. Por eso, si una mujer desea desde hace tiempo lograr la maternidad y no lo consigue, es importante que sepa que debe buscar aquellas actividades que sean beneficiosas para su salud, entre ellas el yoga”, recomienda la profesora Bonansea Ríos.

Si bien hoy en día el incremento de los problemas reproductivos en mujeres y hombres puede deberse, en parte, a factores del medioambiente, numerosos estudios indican que también los conflictos emocionales pueden alterar el funcionamiento normal de los sistemas biológicos. Existen diferentes métodos de relajación, pero lo primordial es que para relajarse completamente, las tensiones internas de la mente deben liberarse.
Diversas son las posturas que ayudan a mejorar algunos problemas de infertilidad porque contribuyen a expandir la zona pelviana y las coyunturas de las caderas, a incrementar y mejorar circulación sanguínea que se dirige hacia la pelvis, y a equilibrar nuevamente el sistema hormonal.

Asanas

“En las clases de hatha yoga se realiza la práctica de asanas: son posturas que se llevan a cabo con respiración fluida, atención mental en estado de alerta y receptiva a lo que está sucediendo. Las asanas se pueden practicar a cualquier edad. Es ideal empezar a los siete u ocho años, pero esto no significa que no se pueda empezar más tarde. Sin embargo, es esencial elegir asanas de acuerdo con nuestras posibilidades. La única contraindicación para la práctica es cuando hay fiebre. Al empezar a trabajar en la ejecución de asanas, apenas si tocamos la superficie de la postura: nuestro trabajo en ella es periférico, lo que se denomina acción conativa (acción física).Luego, cuando estamos haciendo la postura físicamente todos nuestros órganos de percepción sienten lo que está ocurriendo, esto se denomina acción cognitiva. En el tercer estadio la mente entra en juego y es atraída por los órganos de percepción hacia los órganos de acción, a fin de ver exactamente lo que está ocurriendo. Este estadio es la acción reflexiva. Finalmente, cuando existe una sensación total en la acción, entonces la acción conativa, cognitiva, mental y reflexiva se reúnen todas para conformar una percepción consciente total desde el sí-mismo hasta la piel y desde la piel hasta el sí-mismo”, explica la profesora de yoga de Halitus Instituto Médico.

Algunas de las posturas más indicadas para estos casos:

        • Marjariasana- Postura del gato estirándose
        • ShashankBhujangasana- Postura de la cobra atacando
        • Ushtrasana- Postura del camello (Variación 1 y 2)
        • Kandharasana- Postura del hombro
        • Asanas a partir de Vajrasana
        • Asanas de extensión hacia atrás o invertidas

“Son muchas las asanas que pueden estimular las glándulas sexuales tanto femeninas como masculinas, Una práctica regular de yoga brinda fortaleza, vitalidad, control de pesio y la posibilidad de una vida más larga y plena de salud. Además, el yoga mejora la absorción de los alimentos, por la acción masajeadota en los intestinos, como también el masaje que se produce en la superficie de los huesos pulsando sangre fresca en la cavidad y sustancia de los huesos”, describe Bonansea.

Pranayama

Prana es energía; ayama es el almacenamiento y distribución de esa energía. Mediante el pranayama aprendemos a hacer que la energía se mueva horizontal, vertical y circunferencialmente hacia las fronteras del cuerpo. Si podemos controlar la respiración, podemos controlar la mente y viceversa; por lo que deberíamos aprender a hacer  rítmica la respiración a través del pranayama. Pero éste debe ser practicado con la debida cautela, pues al igual que puede hacernos, puede deshacernos. El pranayama del Yoga estabiliza las reacciones metabólicas manteniendo un balance entre el sistema nervioso simpático y el parasimpático. Es la mente la que en definitiva determina el tipo de metabolismo en el cuerpo de una persona”, agrega la yogui. 

En el caso de lograr el embarazo no es necesario dejar de practicar yoga. Sin embargo, se recomienda a las mujeres empezar a practicar yoga antes de la concepción para mejorar su salud, el logro del equilibrio emocional y el correcto funcionamiento de las glándulas endocrinas.
“Se aconseja a las mujeres embarazadas que tengan un cuidado especial durante los tres primeros meses. La madre necesita durante el embarazo sangre de buena calidad, rica en hemoglobina, y tener una presión arterial equilibrada. Las asanas son importantes para evitar signos peligrosos como la hipertensión, un rápido aumento de peso o albúmina en la orina. Durante este período hay peligro de aborto debido a anomalías en la formación de la placenta, a prolapso o a debilidad de los músculos uterinos. Es peligroso levantar mucho peso y dar saltos. Las asanas refuerzan los músculos de la pelvis y favorecen la circulación sanguínea en dicha región; fortalecen el aparato reproductor, trabajan la columna vertebral y hacen que el parto sea más llevadero”, concluye la profesora.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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