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Cirugía cardiovascular: el testimonio de Esteban Morgado
Buenos Aires, Jueves, 19 julio a las 11:00:00

Esteban Morgado, gran guitarrista, compositor y arreglador musical relata la situación que lo llevó hasta una cirugía cardiovascular y su cirujano, el Dr Alberto Doménech, da las pautas sobre alertas, diagnóstico y tratamientos en estos casos.





Esteban Morgado es guitarrista, compositor, arreglador musical, ganador de varios Premios Gardel, ha acompañado a varios grandes, como el Polaco Goyeneche, Susana Rinaldi y desde 1998 conduce junto a Silvina Chediek “Letra y música”, un programa de televisión que, en los últimos dos años se ha hecho para San Luis. Hace unos años, se sintió mal y el cuadro terminó en una cirugía cardiovascular que le cambió la vida. Su experiencia en primera persona.

“Yo tenía mi consulta con el clínica agendada desde hacía mucho tiempo atrás. El sábado había ido a jugar al fútbol y sentí un dolor en el pecho. Empecé sin calentar una clase de gimnasia y cuando el profesor mandó a trotar, sentí como si alguien me hubiera puesto una mano encima, como si detuvieran mi trote, no pude correr. Luego jugué al fútbol. Al llegar a casa tampoco pude subir muy bien la escalera. El domingo asado en familia, el lunes show con María Graña y el martes la encontré a Silvina y luego consulta con el clínico. Hacia el final de la consulta le comento al médico sobre el dolor en el pecho. Me enteré después de que estadísticamente está probado que los pacientes relatan sobre sus problemas más graves –incluso cardiacos- cuando se están yendo de la consulta. Esto motivó que el doctor me hiciera una batería de preguntas específicas y me pidió que volviera al día siguiente con ropa cómoda para hacer una ergometría. A la mañana siguiente fui con todo como para seguir trabajando. Me hicieron un electrocardiograma y se juntaron cuatro médicos. Inmediatamente me hicieron un ecocardiograma y me dijeron que tenía que quedarme, que me tenían que hacer un cateterismo”, comienza su relato Morgado.

El Dr. Alberto Doménech, cirujano cardiovascular del Hospital Italiano, explica: “Un cateterismo es un medio de diagnóstico por el cual se inyecta a través de las arterias coronarias-que llevan la irrigación al músculo cardiaco- un catéter finito que inyecta un medio de contraste y que marca a través de una película cómo se llenan con ese yodo las arterias. Muestra si las arterias están bien o si tienen alguna obstrucción u oclusión. Es un estudio sólo diagnóstico, no implica tratamiento alguno”.

“Esa noche me avisó un médico que hay que ponerme tres stents pero que no estaban seguros de que eso fuera a funcionar y que lo ideal era hacerme 2 by pass y la semana siguiente estaría en mi casa. Yo le pregunté está seguro doctor?”, acota el guitarrista.

Domenech aclara: “Lo que ocurría es que la localización de la obstrucción que tenía Esteban y algunas características propias de la obstrucción- que era ulcerosa- generaba un riesgo sobreagregado a ese tipo de tratamientos. Esa localización es una zona gris. En ese momento, la decisión del grupo creo que fue la adecuada: decidió que se efectuara una cirugía coronaria esa misma noche, una cirugía de revascularización miocárdica”.
Y continúa: “La enfermedad coronaria en la población es cada vez más frecuente y las obstrucciones de vasos muy proximales, de lesiones individuales, son habitualmente tratadas con stent. Esas son un porcentaje muy importante. La cirugía está quedando fundamentalmente para las lesiones de tronco de la coronaria izquierda, como la que tenía Esteban, y además para lesiones difusas y múltiples. Epidemiológicamente uno podría decir que el 70% de los pacientes con obstrucciones coronarias habitualmente van a requerir una angioplastía con stent y un 30% se operarán.”

Factores de riesgo cardiovascular

  • Obesidad
  • Sedentarismo
  • Tabaquismo
  • Stress
  • Dislipidemia
  • Diabetes
  • Colesterol elevado
  • Triglicéridos elevados

“Uno de ellos, ninguno de ellos. Si es uno o más de uno, esto tiene un efecto aditivo de riesgo. Pero también vienen pacientes -sobretodo jóvenes- que manifiestan no tener ninguno de ellos, en esos casos, es probable que haya una carga genética, es probable que alguno de los padres haya tenido algún episodio de jóvenes”, describe el cirujano.

Morgado continúa su relato: “Luego de informarme de la cirugía, inmediatamente comenzaron a prepararme. Yo no tenía ninguna preparación psicológica. Tuve tiempo para hablar con mi hermano y con mi mujer y me llevaron a quirófano. Ahí ocurrió algo increíble. Se presenta el equipo y el cirujano que me iba a operar me dijo que en su equipo había un médico que cuando opera nos hace escuchar tu música. Y fue muy emocionante para mí porque creo que, y se los dije, es lo más lindo que me pueden decir en este momento. Y les dije bueno ustedes son como mis sonidistas esta noche, háganme un buen sonido. El médico que operaba con mi música es él, Alberto Doménech”.

“Lo operó un cirujano de mucha experiencia que se llama Ricardo Mareschino, yo estaba en España. Y cuando llegué él me estaba esperando y fue un abrazo, desde la guitarra”, cuenta emocionado Domenech.

“A una semana de la operación tuve que volver al italiano para las primeras curaciones y demás y como me pidieron tocar en un evento de ellos, le propuse a Alberto tocar juntos. Ensayamos y tocamos juntos”, dice sonriendo Morgado.

“Además de tratar de prevenir no fanáticamente pero sí conscientemente los factores de riesgo que mencionamos, algo muy importante es que aquella persona que estando en resposo, luego de la comida o realizando una actividad física sienta algo no habitual, una pata de elefante que lo detiene, o que le molesta el brazo izquierdo o que le duele el cuello en una forma que le genera angustia o desasosiego, que consulte”, concluye el médico.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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