Contáctenos  


home :: Notas :: 34 años después del primer bebé de probeta

34 años después del primer bebé de probeta
Buenos Aires, Jueves, 26 julio a las 11:00:00

A 34 años del nacimiento de Louise Brown, el primer bebé de probeta, se calcula que casi 5 millones de bebés han nacido en el mundo por distintas técnicas de reproducción asistida, según datos del Instituto Karolinska que entrega los premios Nobel a la Medicina. En 1978, los doctores Patrick Steptoe y Robert Edwards realizaron la fecundación de Leslie Brown, recientemente fallecida, que se convirtió en la primera mujer que fue madre gracias a los avances de la ciencia. Cómo fue la evolución de las técnicas que lo hicieron posible.





Luego de 9 años de búsqueda y gracias a las investigaciones llevadas a cabo por el Dr. Patrick Steptoe y el Dr. Robert Edwards – este último galardonado con el Premio Nobel de Medicina por estos descubrimientos-, el matrimonio Brown, pese a un problema tubárico de ella, veía nacer a su primera hija, Louise (tendrían más tarde una segunda hija por el mismo método).
En aquellos años el tratamiento era experimental y consistía en fecundar dentro de una probeta el óvulo extraído de la mujer con el esperma de su marido para, luego de dos días, devolverlo al útero materno. Pero aquel acontecimiento vivido como un milagro, hoy es una realidad para muchísimas parejas que deben recurrir a la fertilización asistida. Y desde entonces, muchos más son los avances que han tenido lugar en esta rama de la ciencia posibilitando el nacimiento de casi 5 millones de bebés en el mundo.
“Yo me recibí en el ’71 y en 1978 estaba recién terminando de ser instructor de residentes en el Hospital de Clínicas y me acuerdo del revuelo que había a partir de ese nacimiento en el área de reproducción. Desde 1978 hasta 1987 hice muchísimo de asistencial pero en ese momento buscando hacer algo de investigación, creamos Halitus y empezamos un camino en una época en la que todo lo de reproducción recién empezaba. Con el Dr. Quintans como biólogo empezamos, con el Dr. Damasco, con quien caminamos juntos unos años y estamos donde estamos gracias a ese comienzo, 25 años después.”, cuenta el Dr. R. Sergio Pasqualini, Director Científico de Halitus Instituto Médico.

RECORRIDA EN EL TIEMPO DE LOS CAMBIOS MÁS RELEVANTES

1978 Nace Louise Brown.

1981 Nace el primer bebé producto de FIV en Estados Unidos, en 1982 en Francia y en 1986 en Argentina.
“Esto te marca como se difundió rápidamente a nivel mundial”, dice Pasqualini.

1984 El primer nacimiento productos de un óvulo donado. “Con el advenimiento de estas técnicas de fertilización in vitro aparece la posibilidad de realizar tratamientos en mujeres que tenían fallas ováricas y esto se torna una necesidad”, agrega el médico.

1992 “Nosotros inauguramos nuestro departamento de ovodonación en nuestro instituto”, sostiene Pasqualini.

Pasqualini menciona: “En 1984 se produjo en Australia el primer nacimiento de embriones congelados. Esto fue otro gran hito en estas técnicas porque daba la posibilidad de que, los embriones que no se transferían podían ser criopreservados con éxito para ser utilizados a posteriori. Y nosotros, en Halitus, logramos el primer embarazo en nuestro país con embriones congelados en 1992”, dice el especialista en fertilidad. Y continúa “En 1986 se descubre una hormona muy importante que es la agonista LH-RH que evita el pico de la LH, que es una hormona que si sube antes de aspirar los óvulos te afecta la calidad de los mismos y con esta hormona se logró frenar la ovulación y a partir de allí los resultados con estimulación ovárica cambiaron radicalmente”, explica el Director Científico de Halitus.

En 1988 se produce a nivel mundial el primer nacimiento con una técnica llamada SUZI. Así lo explica el médico: “Consiste en inyectar espermatozoides por debajo de la cáscara del óvulo que se llama zona pelúcida y por fuera de su membrana. Y nosotros lo logramos en el país en 1992. Esta técnica requería toda la técnica de micromanipulación, es decir, tener aceitado todo el mecanismo para poder inyectar estos espermatozoides. Y logramos 60 casos, 22 embarazos y estábamos muy contentos porque era la forma de poder tratar a hombres que no poseían muchos espermatozoides. Pero nuestra alegría con esta técnica se vio superada después por el advenimiento del ICSI -inyección intracitoplasmática- que aparece por primera vez a nivel mundial en 1992 y que nosotros, por estar trabajando con las técnicas de micromanipulación, lo logramos en 1994 en la Argentina, muy poco tiempo después porque ya contábamos con toda esa tecnología”.

En 1985 en hombres con obstrucción de sus conductos eferentes- por donde salen los espermatozoides- yendo a buscar esos espermatozoides por encima de la obstrucción se lograron los primeros embarazos. “Nosotros en Argentina, lo logramos en 1992”, refiere el médico.

En el año 1991, apareció una técnica que se utiliza con mucha frecuencia: Assisted Hatching. “Consiste en realizar un pequeño agujerito a la cáscara del embrión antes de transferirlo porque el embrión, al quinto o sexto día, debe romper esa cáscara para extruir y hacer su implantación en el endometrio, que es la capa interna del útero. Nosotros en Halitus logramos el primer embarazo sólo un año después, en 1992 con esa técnica. Y en el año 1994 desarrollamos la anestesia local para la punción por vía vaginal, es decir, la no necesidad de sedar o dormir al paciente, algo de rutina al hacer la punción de los óvulos por laparoscopía. Ahora hacemos una recuperación de los óvulos con una simple punción por vía vaginal pero antes, había que realizar una punción de los óvulos por laparoscopía – que consiste en colocar una óptica dentro del abdomen y punzar cada folículo pero con visión directa, a diferencia de la simplicidad que te brinda hoy la punción por vía ecográfica”, menciona el especialista en fertilidad.

En 1993 se logra el primer embarazo madurando en el laboratorio los óvulos, “es decir, obtención de óvulos inmaduros que es una técnica que tiene sus indicaciones, por ejemplo, puede ser muy útil en casos de poliquitosis ovárica –casos en los que la mujer tiene muchos microfolículos- su respuesta a la estimulación ovárica es muy intensa y puede llegar a ser perjudicial. Nosotros logramos el primer embarazo de este tipo en 1995”, describe Pasqualini.

En el año 1988 a nivel mundial se logran espermatozoides aspirados de  conducto eferentes mediante una simple punción, un procedimiento que antes se llevaba a cabo a partir de un microcirugía. “Nosotros lo logramos en 1995”, agrega el médico.

Según Pasqualini, “En el año 1996 en nuestro laboratorio comenzamos a co-cultivar los embriones con células en el medio de cultivo, que es una técnica que tuvo periodos de mayor bonanza, se retrocedía por la mejora en los medios de cultivo, pero el co-cultivo le daba posibilidades de desarrollo más satisfactorias al embrión. En 1997 se logra a nivel mundial el primer nacimiento resultado de la técnica de ICSI con ovocitos criopreservados. Se descongelan, se realiza el ICSI, se produce el embarazo. Nosotros en nuestro instituto lo logramos 2 años después, en 1999”.

“En 1997 por primera vez a nivel mundial nuestro biólogo, el Dr. Quintans, observó que los embriones que se desarrollan más rápido en un 70% terminan siendo varones. Esto es algo que se repitió en otros lugares en el mundo y pudo observarse lo mismo. Y en 1998 desarrollamos en nuestro laboratorio una técnica para activar los espermatozoides que era co-cultivando esos espermatozoides con óvulos del sapo Buffo Arenarum. Este sapo ovula muchísimo óvulos, hacíamos un extracto con eso y durante un tiempo trabajamos activándolos de esa manera”, dice el especialista.

En 1999 aparece la FSH- hormona con la cual se estimulan los ovarios- recombinante, es decir, producida por ingeniería genética, eso cambió radicalmente la forma de manejarse. “Coincidió con un momento en el cual era tanta la demanda de esta especialidad, que la FSH urinaria hacía muy complicado juntar orina de tantas mujeres menopáusicas -que es de donde se extraía esa hormona FSH- Entonces, la aparición de la FSH recombinante, se logró inyectando el gen humano productor de la FSH en células cultivadas y esas células –con el gen humano incorporado- todo el tiempo están produciendo FSH que liberan a medios de cultivo desde donde se purifica y se prepara la FSH para inyectar. Eso fue un paso fundamental. Después, en 1999 desarrollamos una técnica que consistía en que, cuando un hombre tenía poquísimos espermatozoides, congelarlos y para que no se perdiesen cuando se descongelaban, eran congelados en la zona pelúcida (cáscara) de óvulos que no hubiesen fertilizado y, para que no se pegaran, se utilizaban óvulos de otra especie. Eso nos permitió lograr embarazos en hombres cuya recuperación espermática era mínima. En el año 2000 logramos por primera vez encontrar los marcadores en la sangre que dieron nacimiento a todo esto que tantas veces vimos con la Dra. Adriana Sarto: la relación entre las trombofilias y los abortos recurrentes y al día de hoy también con fallas de implantación. Y en ese mismo año tuvimos el primer nacimiento mundial y en Argentina de un bebé producto de embrión obtenido de óvulos criopreservados con técnicas desarrolladas por el laboratorio de Halitus: se modificó el medio de cultivo en el cual se reemplazó el sodio por la colina como medio de cultivo y eso mejoró mucho la técnica del congelamiento de los óvulos -descubrimiento muy importante en ese momento luego superado por la técnica de vitrificación”, sigue rememorando Pasqualini.

Y continúa: “En el 2001 viene al país, invitado por nosotros Enrico Semprini, pionero en el tratamiento de las parejas serodiscordantes, parejas en las cuales el hombre o la mujer poseen el virus del HIV. En el 2003 tenemos el primer embarazo en Argentina producto de un embrión que estaba en su estadio de blastocisto (5 días de desarrollo) y fue congelado, descongelado y vuelto a congelar. El endometrio de la mujer no estaba en condiciones adecuadas al momento de descriopreservarlo y entonces se decidió volver a congelarlo. Es decir que se lo criopreservó y descriopreservó dos veces. Se logró el embarazo en otro ciclo y evolucionó y nació perfectamente, hasta ese momento no se sabía si podía volver a congelarse un embrión y que conservara la viabilidad al descongelarlo nuevamente. También en ese año lanzamos nuestro programa de preservación de la fertilidad en pacientes oncológicos”.

El recorrido sigue adelante: “En 2004 logramos los primeros nacimientos en nuestro país con Diagnóstico genético preimplantatorio (DGP). Son los casos en los cuales, antes de transferir el embrión, sacás una célula- o cuatro u ocho células en el caso de estadio de blastocisto-  para analizar. Se analiza y se detecta qué embrión está afectado genéticamente para luego realizar la transferencia de aquellos que no lo están”.

“En el 2009 nace el primer bebé de la Argentina- en Halitus-  producto de óvulos vitrificados en un programa de ovodonación. Es hacia donde tiende el programa de donación de óvulos, a hacer el tratamiento con óvulos vitrificados, dado que el éxito del congelamiento y descongelamiento es muy bueno, como para no tener que hacer la sincronización entre la donante de óvulos y la mujer que va a recibirlos. El mismo año desarrollamos una técnica en nuestro laboratorio que permitió aprovechar los espermatozoides congelados. Antes se hacía la congelación en uno o dos tubitos- a diferencia de ahora que se congelan en pastillas y e n pequeñas cantidades- y la técnica del scrapping, que implica hacer una raspadita en la muestra sin necesidad de descongelarla completa y volver a congelarla. Y en 2012 logramos un embarazo gemelar producto de óvulos congelados durante 12 años, es la mayor cantidad de tiempo que un óvulo estuvo congelado a nivel mundial. Es una mujer que a los 33 años producto de un tratamiento en el que respondió mucho se congelaron embriones y óvulos y de la última tanda de óvulos congelados, a sus 45 años, el último tratamiento con óvulos congelados terminó en embarazo gemelar. Esto es un refuerzo más a nuestra campaña de congelar óvulos cuando se es joven para poder ser utilizados a edades más avanzadas. Con esto vemos un recorrido en la evolución de estas técnicas que hoy en día son parte diaria de algo que empezó siendo una rareza y, por ejemplo, los pacientes viajaban al exterior a realizarse tratamientos. Hoy hay muchísimos centros a nivel mundial y viajar es casi innecesario porque están disponibles en muchos centros del mundo. Además, hoy los avances son menos notorios, pueden darse mejoras en los medios de cultivo, en tecnología, pero los pasos más grandes creo que ya han sido dados”.

 

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
Versión Imprimible  Versión Imprimible