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Cuidados estéticos en distintas etapas de la vida
Buenos Aires, Jueves, 09 agosto a las 11:00:00

La recuperación de la figura luego del parto no suele ser tarea simple. Tampoco luego de los cambios hormonales que generan modificaciones en el cuerpo tanto en la época del desarrollo, durante la adolescencia, o de la menopausia. Sin embargo, cada vez más tratamientos no invasivos se ponen a disposición de las mujeres en distintas etapas de la vida para ayudarlas a verse y sentirse mejor. Cuáles son, cuándo pueden realizarse y en qué consisten.





Cada etapa en la vida de la mujer tiene un elemento central diferente. No son iguales las preocupaciones de una adolescente que sufre por su acné, que las que afectan a una mujer que ha pasado la menopausia. Tampoco lo son aquellas preocupaciones de una mujer que, habiendo tenido un hijo, vuelve a intentar recuperar su figura. Para cada momento, para cada afección, existen numerosas opciones de tratamiento que varían según la edad y el deseo de cada paciente.

Cuidados estéticos en la adolescencia: acné, estrías y depilación definitiva

La Dra. Andrea Pichel, de Halitus Dermatología y Estética, refiere: “Las principales consultas en la adolescencia son por acné, por estrías y por depilación definitiva. La mayor parte de estas patologías se tratan con un dermatólogo a cargo. Para el acné suele evaluarse el uso de medicación oral y tópica y complementarlo con tratamiento cosmetológico y de mesoterapia. Esta última consiste en inyectar al paciente por vía intradérmica o subcutánea pequeñas cantidades de fármacos para obtener el efecto deseado. En el caso de las estrías es posible probar un plan que incluye peelings químicos y mesoterapia, divididos en ocho sesiones una vez por semana. En el caso de depilación definitiva, se utiliza la luz pulsada intensa que permite, mediante un principio llamado fototermólisis selectiva, permite adaptar el tratamiento a cada tipo de piel mejorando así el resultado y reduce en forma permanente el vello en cualquier parte del cuerpo. Los folículos del vello absorben los pulsos intensos de luz creando un calor localizado que destruye el folículo y los potenciales crecimientos permitiendo una reducción permanente de la densidad y el volumen del vello sin dañar la piel”.

Estética en el embarazo y puerperio: recuperar el contorno corporal

Sobrepeso, flaccidez, alopecia, envejecimiento, estrías, manchas. Por los cambios que el cuerpo sufre durante la gestación las mujeres que recientemente han sido madres pueden verse afectadas en su ánimo o en su autoestima. Hoy, existen distintas técnicas que la acompañan en el proceso de recuperar el contorno corporal perdido tras el embarazo.
La pérdida del peso ganado durante el embarazo y el estiramiento de toda la piel para poder albergar al bebé llevan a que en el puerperio, las mujeres consulten con frecuencia por alternativas para combatir la flaccidez, las estrías e incluso, en algunos casos, la celulitis. Si bien el primer paso es llevar adelante una alimentación nutritiva pero balanceada para deshacerse de los kilos ganados, el puerperio suele ser un buen momento para acompañar esa dieta con tratamientos que ayuden a verse mejor. Sin embargo, para ello se suele recomendar esperar varios días luego del parto para comenzar.
Para lograr una modelación corporal intensa en poco tiempo siempre la elección debe ser la combinación de diferentes técnicas que estimulen tanto la microcirculación venosa como linfática, la  síntesis de tejido elástico y también la destrucción de tejido adiposo. Esto es porque en la mayoría de los casos encontramos adiposidad localizada, celulitis y flaccidez.

“Lo ideal es llevar adelante un plan para recuperar el contorno corporal a través de agentes reductores de grasa inyectables en la zona donde aparece la mayor cantidad de adiposidad localizada, pero, si la madre aún está en el período de lactancia es preferible evitar cualquier sustancia inyectable, ya sean quemadores y/o mesoterapia. En caso de poder utilizar los quemadores, complementarlo con aparatología da mayores y mejores resultados”, explica la Dra. Pichel.
Puede utilizarse la ultracavitación, que consiste en la aplicación de ondas ultrasónicas  de gran potencia en aéreas de adiposidad localizada. Estas ondas de choque generan nanoburbujas que implosionan en el pániculo adiposo liberando al torrente sanguíneo su contenido graso para ser eliminado por sistema linfático y urinario. Puede aplicarse en cualquier zona de adiposidad localizada, tales como brazos, abdomen, glúteos, pantalón de montar, y rodillas y no interfiere con la lactancia. Las aplicaciones se realizan semanalmente, o quincenalmente de acuerdo la tasa de reducción de cada paciente y se reduce un promedio de dos a tres centímetros por sesión de abdomen o piernas y un promedio de un centímetro en brazos.
Específicamente para el tratamiento de la flaccidez abdominal, también de lógica aparición luego de un embarazo, puede incorporarse y complementarse, con muy buenos resultados, la . Este procedimiento provoca producción de nuevo colágeno (tensando la piel y los septos fibrosos), el drenaje del éstasis linfático de la grasa, mejorando la circulación de la piel y tejido subcutáneo.
Además, para este tipo de pacientes, puede recurrirse a la electroestimulación para tonificar los músculos del abdomen a partir de los 40 días. La electroestimulación, consiste en una serie de electrodos que envían impulsos eléctricos de baja frecuencia estimulando las fibras musculares y provocando su contracción.   
“Así, en caso de madres que están en período de lactancia puede realizarse ultracavitación, radiofrecuencia y electroestimulación y, una vez finalizado ese período pueden incorporarse sesiones de mesoterapia -que consiste en la aplicación de microdosis de distintos activos de forma intradérmica- y agentes inyectables reductores de grasa”, agrega Pichel.
Otra de las consultas frecuentes durante el puerperio es la caída del cabello, alopecia. “Para ello, nosotros recomendamos realizar una aminoterapia vía oral más un aparato llamado Oasis, que simula una mesoterapia sin agujas a través de la cual se aplican biotina y pantenol. Esto puede utilizarse en madres que ya han pasado el período de lactancia”, sostiene la especialista.


Menopausia: pérdida de la elasticidad y deshidratación

Durante la menopausia, los distintos cambios hormonales provocan modificaciones en el cuerpo que, muchas veces, llevan a la mujer hasta la consulta con un médico esteticista. “Las consultas principales en esta etapa de la vida de la mujer, tienen relación con la pérdida de la elasticidad y la deshidratación. A nivel corporal –e incluso facial- fundamentalmente las mujeres buscan combatir la flaccidez. Para ello, nosotros les sugerimos realizar radiofrecuencia tripolar y combinarla con mesoterapia tensora. También puede agregarse el estímulo de la luz pulsada intensa, que emite destellos de luz de altísima potencia y amplio espectro de longitudes de onda durante breves intervalos de tiempo, actuando de modo profundo y permitiendo mejorar el color y el tono de la piel”, expresa la especialista.
La mesoterapia es una técnica por la cual se aplica de manera intradérmica pequeñas dosis de diferentes compuestos seleccionados de acuerdo al diagnóstico realizado por el profesional y el objetivo a cumplir. Dentro de los tratamientos posibles, los más eficaces son aquellos que logran rehidratar una piel seca, los que revierten la pérdida de brillo y los que recuperan la pérdida de elasticidad. Pichel explica: “Para lograr la mesoterapia tensora, se seleccionan aquellos principios que actúan para devolverle al rostro la elasticidad perdida. Se recomienda en casos de flaccidez no extrema y los principios más utilizados son la elastina, colágeno y ADN. También se realiza una vez por semana y se recomiendan al menos cinco sesiones”.
Existen además, otras técnicas un poco más invasivas que pueden ser de utilidad en esta etapa. Este es el caso de la toxina botulínica o las sustancias de relleno. “Este tipo de técnicas son utilizadas, mayormente combinadas con las anteriores, para mejorar especialmente el contorno facial y la forma de las cejas”, acota la médica.
En el caso de la deshidratación, se aconseja recurrir a la mesoterapia en cualquiera de sus formas: glow y homeomesoterapia y, sumarle, de ser posible, la terapia con Oasis, una estimulación con presión de aire y principios activos hidratantes.
“Mesoglow, es la mesoterapia facial indicada especialmente para recuperar el brillo de la piel. Puede indicarse a cualquier edad y en cualquier tipo de piel. Existen varios principios activos que cumplen la función de devolverle a una piel opaca su brillo –vitamina C, ácido hialurónico, coenzima Q10, entre otros- y es el médico tratante el indicado para seleccionarlos y combinarlos. La aplicación es siempre intradérmica mediante pequeñas punturas, indoloras y debe realizarse una previa limpieza de la piel y, de ser posible, también una microdermoabrasión o un peeling químico. Se realizan al menos cuatro sesiones, una vez por semana. Luego es recomendable no exponerse al sol, depilarse, exfoliarse o someterse a una sudoración excesiva”, refiere Pichel.
“La homeomesoterapia combina la mesoterapia con la homeopatía, es decir se inyectan microdosis de activos homeopáticos de forma intradérmica, como también en puntos de acupuntura para estimular por un lado una respuesta dérmica local como también vías de liberación de homotoxinas por el otro. Con la extracción de una gota de sangre se inicia el procedimiento, para sumarle luego la dilución con solución fisiológica. Esta preparación se descarta pero se inoculan en la misma jeringa los fármacos homeopáticos, dando así los restos de sangre una memoria celular y el camino para la eliminación de toxinas”, describe la especialista en dermatoestética.
En todos los casos y en todas las etapas, la evaluación de cada paciente es fundamental para elaborar un plan de acuerdo a las necesidades de esa etapa y de esa persona. Los tratamientos disponibles permiten combinaciones que permiten adaptarlos a las necesidades del paciente, su edad y sus deseos. 

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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