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Osteoporosis y endocrinología
Buenos Aires, Jueves, 27 septiembre a las 11:00:00

El hueso es un tejido dinámico, en permanente recambio. La cantidad de tejido óseo aumenta a lo largo de la vida hasta lograr un “pico máximo” alrededor de los 30 o 35 años. A partir de esta edad la masa ósea se estabiliza y luego de la menopausia hay una excesiva pérdida de masa ósea. Los hombres no están exentos pero la pérdida es menos frecuente. La osteoporosis es la disminución de masa ósea, lo que vuelve al hueso poroso y frágil. Un hueso frágil puede fracturarse ante un mínimo traumatismo. Qué es, cómo tratarla y cómo prevenir su aparición.





“El hueso está formado por una matriz mineralizada y una pequeña cantidad de células muy activas.  El tejido óseo es dinámico, ya que está en permanente remodelado: formación de hueso “nuevo” en reemplazo –resorción- de hueso “viejo. La cantidad de tejido óseo -masa ósea- va en aumento desde la infancia y alcanza su “pico máximo” alrededor de los 30 o 35 años de edad. Después de alcanzado el pico de masa ósea, éste en general se mantiene estable durante años, debido a que la resorción y la formación están en equilibrio. Luego de la menopausia, el hueso pierde la protección conferida por los estrógenos, hormonas femeninas. Así comienza una pérdida excesiva de masa ósea. Los varones de edad avanzada también pueden perder masa ósea, como consecuencia de la disminución de testosterona (hormonas masculinas)”, comienza diciendo la Dra. Natalia Aliquó, endocrinóloga de Halitus Instituto Médico.

Causas de la pérdida de masa ósea


Pero, ¿por qué se pierde masa ósea? Distintas son las causas que pueden provocar la pérdida de masa ósea, entre ellas, se cuentan:

  • Pico inadecuado de la masa ósea. La endocrinóloga expresa: “El logro de este pico depende en un 85% de la herencia, pero también son muy importantes la alimentación adecuada –fundamentalmente el consumo de lácteos- y la actividad física regular. En el desarrollo del hueso intervienen una variedad de hormonas, que incluyen glucocorticoides, hormonas tiroideas,  hormona de crecimiento y, particulamente esteroides gonadales, es decir, hormonas provenientes de ovarios y testículos. Una alteración en cualquiera de estos ejes hormonales puede llevar a una pobre ganancia de masa ósea”.
  • Pérdida acelerada y/o formación disminuida. “Se asocia fundamentalmente con la edad: en las mujeres luego de la menopausia y en algunos varones de edad avanzada”, dice la especialista.

Osteoporosis

La osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más frecuente. Se caracteriza por “masa ósea disminuida y deterioro de la microarquitectura –calidad- del tejido óseo, lo que conduce a la fragilidad ósea y a un riesgo aumentado de fracturas”, según lo definió la Consensus Development Conferenceen 1993. “La osteoporosis es una enfermedad silenciosa, ya que no suele dar síntomas, pero torna más delgado y poroso al hueso. Este debilitamiento de la masa ósea puede hacer que una caída pequeña o un accidente menor derive en una fractura. Según datos de la International Osteoporosis Fundation (IOF), se calcula que más de 200 millones de mujeres en el mundo tienen osteoporosis y que cada tres segundos un hueso se rompe en algún lugar del mundo a causa de esta enfermedad. Muchas personas no saben que padecen de osteoporosis hasta que sufren una fractura. Entre los mayores de 50 años, se calcula que una de cada 3 mujeres y uno de cada 5 hombres padecen de una fractura como consecuencia de la osteoporosis”, describe la Dra. Aliquó.
Y es que una pérdida del 10% de la masa ósea duplica el riesgo de fracturas de vértebras y cadera.
Según la Internacional Osteoporosis Foundation, en Argentina una de cada 4 mujeres mayores de 50 años padece de osteoporosis y se calcula que en 2050 habrá 2,6 millones de mujeres con la enfermedad. Para ese año se calcula que en América Latina las fracturas de cadera en hombres y mujeres de entre 50 y 64 años se cuadruplicarán, y en mayores de 65 años, serán 7 veces más frecuentes.

Factores de riesgo de la pérdida de masa ósea y osteoporosis

“La herencia es un factor muy importante, por lo tanto, la historia familiar de fracturas por fragilidad, especialmente de cadera, confiere un mayor riesgo de padecer una fractura”, remarca la médica. Otros factores que aumentan el riesgo de sufrir osteoporosis y fracturas son:

  • Relacionadas con el estilo de vida
    • Inactividad física, sedentarismo
    • Dieta pobre en calcio
    • Consumo de tabaco
    • Excesiva ingesta de alcohol
    • Bajo peso (menos de 10 kilos por debajo del peso normal)
  • Uso prolongado de algunos fármacos
    • Corticoides (usados durante más de 3 meses seguidos duplican el riesgo de fracturas).
  • Factores relacionados con ciertas enfermedades
    • Artritis reumatoidea
    • Hipertiroidismo
    • Hiperparatiroidismo
  • Factores relacionados con falta de hormonas gonadales
    • Falla ovárica precoz (mujeres que dejaron de menstrual antes de los 40 años)
    • Menstruaciones interrumpidas por más de 12 meses.
    • Varones con falta de testosterona
  • Alteraciones de la función neuromuscular (disminución de la fuerza muscular y alteraciones de la marcha y el equilibrio)
  • Haber padecido fracturas por fragilidad previamente
    • Pérdida de estatura mayor a 5 cm (podría deberse a  microfracturas en la columna vertebral)
  • Propensión a las caídas (contribuyen a las fracturas)
    • Consumo de sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, etc.

Por qué son importantes los factores hormonales en el metabolismo del hueso

“Las hormonas están intrísnsecamente involucradas en el metabolismo del hueso” agrega la Dra. Aliquó y describe:

  • Hormonas reguladoras del metabolismo mineral:
    • Paratohormona: involucrada en el remodelado óseo. En exceso produce pérdida de masa ósea.
    • Vitamina D: se adquiere con la exposición solar. Esta vitamina es la encargada de captar desde el intestino el calcio y el fósforo de los alimentos. Con la edad tiende a disminuir, ya que la piel pierde su capacidad para activar dicha vitamina. Este déficit tan común en la población favorece la pérdida de masa ósea.
    • Calcitona: aumenta la sensibilidad de la paratohormona al calcio.
  • Otras hormonas sistémicas:
    • Glucocorticoides: en exceso aumenta la resorción y disminuye la formación de hueso.
    • Hormonas tiroideas: si están aumentadas llevan a la pérdida de hueso.
    • Hormonas gonadales (estrógenos en las mujeres y testosterona en los hombres): estimulan a las células encargadas de formar hueso. Son verdaderas “protectoras” del hueso, ya que su déficit lleva a la pérdida de masa ósea.

“La menopausia es el cese permanente de la actividad del ovario.
Como  consecuencia de ello, desciende la producción de estrógenos. Esta carencia de protección hormonal acelera la pérdida de masa ósea, trasformando al hueso en un tejido propenso a fracturas”, dice Aliquó.

“Al ser ésta una enfermedad silenciosa, no presenta síntomas hasta que se produce una fractura. Los huesos que con más frecuencia se quiebran son muñeca, columna vertebral y cadera. Cuando es una vértebra la que se fractura -o microfractura- ésta se aplasta, por lo que se manifiesta por disminución de la estatura -de 5 cm o más-, deformidades en la columna, y dolor. Las fracturas de cadera provocan, además de dolor, inmovilidad y a veces invalidez,” describe la médica endocrinóloga.

Huesos, alimentación y exposición solar

Según Aliquó: “El cuerpo almacena más del 99% del calcio en huesos y  dientes, dándoles resistencia. Una adecuada ingesta de estos minerales es indispensable para disminuir la pérdida de hueso. La dieta diaria debería incluir lácteos (proveedores de calcio y fósforo), tales como leche, yogurt y quesos duros. En caso de detectarse en el consultorio una pobre ingesta de estos productos (por ejemplo debido a intolerancia), pueden prescribirse suplementos de calcio”.
Y Conservar valores óptimos de vitamina D ayuda a disminuir el desgaste del hueso. “La vitamina D tiene la función de captar el calcio y el fósforo que la persona ingiere. Es decir, la vitamina D “recoge” estos minerales desde el intestino y los lleva hasta la sangre. Desde allí el calcio y el fósforo pueden ser depositados en los huesos.

La vitamina D se obtiene cuando la piel se expone al sol (por lo menos 15 minutos al día). Alternativamente, la vitamina D puede obtenerse de los productos vegetales y animales. Sin embargo, si no se logran valores suficientes, los suplementos de esta vitamina son una buena opción,” agrega la especialista en endocrinología. Por otro lado, destaca que
“algunos trabajos científicos han observado que la vitamina D podría mejorar el rendimiento muscular de las extremidades inferiores y reducir el riesgo de caídas en personas de mayor edad”.

Diagnóstico de la osteoporosis

Algunos estudios y pruebas resultan de utilidad para diagnosticar osteoporosis:

  • Radiografías simple de columna vertebral y cadera: permite observar pérdida ósea, pero solo en casos avanzados.
  • Densitometría ósea: Es un estudio que mide la densidad mineral de los huesos. Busca señales de debilitamiento, lo cual permite detectar osteoporosis e identificar personas con riesgo acentuado de fracturas. No es invasivo, ni es molesto.

Además de una densitometría, es necesario realizar exámenes de laboratorio adicionales a fin de estudiar el estado del metabolismo óseo.
“Los médicos debemos estar alertas para reconocer (mediante sencillas preguntas y examen físico) pacientes que podrían fracturarse debido a huesos frágiles. Una vez  identificadas las personas en riesgo, y ante la sospecha o confirmación de una fractura reciente por fragilidad, debemos solicitar una densitometría ósea y el  estado metabólico del hueso.”, dice la Dra. Aliquó.
El médico endocrinólogo es importante en el  estudio de la osteoporosis, ya que el hueso es un tejido que depende de complejos mecanismos hormonales. “Estudiar el hueso para nosotros es “mirarlo por dentro”. Esto incluye medir las hormonas que lo regulan, los minerales que lo conforman y los marcadores que indican el grado de actividad del tejido óseo. Solo así nos podemos orientar en el manejo de esta patología”, señala.

Tratamiento y prevención de la osteoporosis

La prevención de fracturas es lo más importante. Hace muchos años, la incidencia de osteoporosis  era menor,  pero el sedentarismo y una mayor esperanza de vida hicieron que, de a poco,  la afección fuera ganando lugar.
“La gama de tratamientos de la osteoporosis es amplia y va a depender de cada caso en particular. Hay fármacos diseñados para disminuir la resorción del hueso y otros para aumentar su formación. Todos han demostrado reducir, en mayor o menor medida, el riesgo de fracturas. Es necesario mantener siempre adecuados niveles de calcio y vitamina D, a fin de que estos medicamentos ejerzan su máximo efecto”, describe la Dra. Aliquó. Y concluye: “La prevención es primordial. El objetivo es prevenir las fracturas y las complicaciones que de ellas se derivan. Por este motivo es de vital importancia prestar atención a la alimentación- debe incluir una apropiada proporción de calcio-, a la exposición solar –relacionada con la vitamina D-  y llevar adelante una actividad física moderada y regular. Además, es importante no fumar, ni tomar alcohol en exceso, y que es primordial tomar medidas a fin de prevenir caídas”.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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