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Cáncer de mama, cirugías, nuevas drogas y el cuidado de la fertilidad
Buenos Aires, Jueves, 18 octubre a las 11:00:00

El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres de 35 a 70 años, según datos de la Sociedad Argentina de Mastología. Y, si bien afecta principalmente a mujeres hay aproximadamente un 1% de hombres que podrían padecerlo. Qué es, cómo detectarlo tempranamente y los últimos avances en tratamientos. Y cómo cuidar la fertilidad en casos oncológicos.



Según estadísticas de la Sociedad Argentina de Mastología, una de cada 8 mujeres padecerá de cáncer de mama a lo largo de su vida si vive hasta los 80 años de edad y se estima que una vez que se les presenta, cuatro de cada cinco mujeres viven más de 5 años y si es detectado en etapas tempranas tiene altas tasas de curación y el 85% no tienen recaídas durante los 10 años siguientes. Pero, ¿de qué hablamos? El cáncer de mama es una enfermedad que se produce por una proliferación de células anormales en el seno. Existen algunos factores de riesgo que deben tenerse en cuenta para tomar recaudos a tiempo teniendo en cuenta que siempre la mejor protección es la información y la detección precoz.

Factores de riesgo del cáncer de mama

  • Ser mujer porque ellas lo padecen con mayor frecuencia y el riesgo aumenta con la edad.
  • Antecedentes familiares: madre, hija o hermana.
  • Menarca precoz y menopausia tardía, por su relación con los estrógenos, y, en este mismo contexto, también si la mujer está bajo tratamiento con hormonas sexuales por largo período de tiempo.
  • No tener hijos o tener el primer hijo luego de los 30 años.
  • No dar de mamar.
  • Antecedentes propios de operaciones por lesiones de alto riesgo.
  • En menor medida: obesidad, diabetes, vida sedentaria, estrés y consumo de alcohol.

Síntomas del cáncer de mama

Generalmente, el cáncer de mama es asintomático, de allí la importancia de la prevención y los chequeos periódicos. Sin embargo es importante estar atentos a las señales de alarma:

  • Un bulto o nódulo palpado en la mama o en la axila.
  • Alguna anormalidad en el tamaño o la forma de la mama.
  • Arrugas, retracción, hinchazón o enrojecimiento en la mama.
  • El dolor es un motivo de consulta muy frecuente aunque no significa que exista algún tipo de patología seria como su causante. Muchas veces puede ser propio de la mama por cambios hormonales, por contracturas musculares o alteraciones de la columna vertebral. Sin embargo, la presencia de dolor puede ser el disparador para la realización de la una consulta con el profesional.
  • Secreción (puede o no ser sangre) o hundimiento o picazón o alguna llaga  o descamación en el pezón, sobre todo si comienza en el centro del mismo.

“La detección temprana depende fundamentalmente de la realización de estudios periódicos. Los exámenes clínicos y los estudios por imágenes son herramientas muy útiles para la detección precoz del cáncer, y cuanto más temprano sea el diagnóstico, mayores serán las posibilidades de curación. Es conveniente realizarse un examen médico cada 2 ó 3 años si la mujer tiene entre 20 y 35 años, y anual o semestral luego de los 35 años. El mastólogo especificará la frecuencia de realización de la mamografía y la ecografía mamaria”, sostiene el Dr. Sergio Pasqualini, Director científico de Halitus Instituto Médico.

El Dr. Juan Isetta, mastólogo de Halitus Instituto Médico refiere: “El cáncer de mama es muy raro en los hombres, representa el 1% de todos los carcinomas de mama, y la mortalidad es la misma que en la mujer cuando se trata del mismo estadio y características tumorales”.
Y continúa explicando: “La vida hormonal tanto de hombres como de mujeres está fuertemente ligada a las variaciones hormonales que ocurren a lo largo de la vida, ya sea de los andrógenos (hormonas masculinas) como de los estrógenos (hormonas femeninas). En el climaterio y andropausia es fundamental que las hormonas estén en equilibrio, tanto los estrógenos y la progesterona como los andrógenos. En el caso de las mujeres, una parte de los cánceres de mamas serían evitables mediante cambios significativos en el estilo de vida. Por el aumento de la expectativa de vida de la población, es esperable que la mujer viva cerca de un 30% de su vida luego de la menopausia, por lo cual, es de suma importancia aprender los cuidados y prevenir trastornos de esta etapa y la consulta médica es fundamental para establecer el tratamiento adecuado que lleve a una vida saludable”.

Prevención y tratamiento del cáncer de mama

Según Isetta, varios son los puntos sobre los que se apoya la prevención y el diagnóstico precoz:

  • Autoexamen mamario
  • Examen clínico anual llevado adelante por un especialista. A realizarse a partir de los 20 a 25 años y con mayor frecuencia a partir de los 35 años.
  • Mamografía

“El uso de la mamografía no es nuevo, hace más de 40 años que se utiliza para el diagnóstico de rutina. Sin embargo, en los últimos años la tecnología permitió comenzar a utilizar la mamografía digital. Esta última presenta algunos beneficios: permite proyectar imágenes ordenadas electrónicamente en un proyector, realizar agrandamientos, inversiones y demás manipulaciones de la imagen y acceder a todos los beneficios de las tecnologías digitales: envío por mail, cotejo digital con estudios anteriores. Además, provee imágenes más claras en casos de mamas más opacas o densas y una mejor visualización de las microcalcificaciones. También puede recurrirse a la mamografía magnificada, que consiste en el agrandamiento óptico de una imagen que se obtiene alejando el objeto –en este caso la  mama- de la película. Se utiliza generalmente en casos de presencia de microcalcificaciones, nódulos y/o asimetrías en estudios anteriores”, describe el médico.

  • Ecografía mamaria. Complementa el estudio mamográfico. Es de utilidad también para estudiar asimetrías, nódulos, quistes y sirve de guía para procedimientos intervencionistas. “Otros avances en ecografía son la aplicación del Doppler, y aún sin definición final en cuanto a su aplicación, la elastografía y la ecografía tridimensional”, agrega el mastólogo.
  • Resonancia magnética nuclear. Obtiene imágenes de la mama mediante un campo magnético y ondas de radio. “Suele recomendarse ante la sospecha de una lesión no detectada por los otros estudios, estudio de posibles recidivas tumorales, sospecha de ruptura protésica, posibles cánceres multicéntricos, evaluación de la mama pre neoadyuvancia y post neoadyuvancia. No es considerado un examen de rutina”, expresa Isetta.

“Es necesario realizarse una mamografía anual desde los 35 años. La edad no es una razón para suspender los controles, estos controles son de por vida. Ésta es la mejor arma de prevención”, asegura el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico. Isetta agrega: “Si hay antecedentes familiares, es importante comenzar con esta rutina antes de lo comúnmente recomendado. La mamografía debe solicitarse aún cuando la mujer no presente síntomas, también la ecografía, ya que ambos métodos se complementan aumentando la chance diagnóstica. Pero esta última además, es especialmente importante en caso de mujeres jóvenes con mamas de alta densidad radiológica. Ocasionalmente puede solicitarse una resonancia magnética nuclear pero en general, no es de rutina sino que es utilizada para pacientes de muy alto riesgo, ante la sospecha de una lesión no detectada por otros estudios, o casos puntuales”.
Sobre el tratamiento, el mastólogo sostiene que existen distintos tipos de tratamiento posible en casos de cáncer de mama. Los tratamientos para el cáncer de mamas han ido evolucionando a través del tiempo.

  • Quirúrgico, esto implica resecar el tumor y, en algunos casos, también los ganglios axilares. En algunos casos puede ser necesario recurrir al estudio del ganglio centinela y para ello, biopsiar sólo el primer ganglio y, pudiendo ser innecesario resecar el resto.

“En este punto es necesario y relevante mencionar dos elementos. El primero que la mastectomía, que significa resecar y extraer toda la mama cada vez se utiliza con menor frecuencia pero en algunos casos es necesario. Y en este contexto, el otro elemento importante a mencionar es la cirugía oncoplástica mamaria. Hace ya varios años que realizamos este tipo de cirugías que consiste en abordar todas las cirugías mamarias con una reconstrucción al momento de la operación, dejando la mama reconstruída y de forma estéticamente adecuada, sea cuando se conserva la mama como también cuando sea necesaria su extirpación completa. De esta forma se evita que la mujer pase por el trauma de verse mutilada post operación. La reconstrucción suele realizarse en el mismo acto quirúrgico, ya sea con tejido propio o con expansores y prótesis, posteriormente también se reconstruye el pezón y se realiza la dermopigmentación del complejo areola-pezón, pero también la dermopigmentación presta utilidad en casos de cicatrices visibles o notorias que pueden ser disimuladas con esta técnica” dice Isetta.

  • Radioterapia: Utiliza niveles de radiación para destruir las células malignas.
  • Quimioterapia: Recurre a medicamentos  para combatir las células cancerosas, evitando que se propaguen y se multipliquen. En estos casos puede verse comprometida la fertilidad, por lo cual debe pensarse en la preservación de óvulos o tejido ovárico de esas pacientes para su futura chance de maternidad.
  • Hormonoterapia: está indicada para aquellos tumores dependientes de hormonas. “Consiste en medicación que impide la acción del estrógeno o su formación o impide que al ovario llegue la información para producirlo. De esta manera la célula tumoral está impedida de continuar su desarrollo o actividad”, describe el Dr. Isetta.
  • Anticuerpos monoclonales y Biología molecular: Según el especialista en patología mamaria, “Los anticuerpos se unen a sitios específicos de la célula tumoral, sea en la superficie de ella o su interior y bloquea determinados mecanismos que son inductores del desarrollo de esa célula o inhiben procesos metabólicos evitando el desarrollo tumoral. Algunos bloquean la acción del oncogen HER2NEU, otros activan al gen supresor PTEN, otros impiden el desarrollo de vasos de neoformación alterando la nutrición tumoral. En estos últimos años se ha avanzado mucho en el uso de drogas que buscan un blanco molecular intracelular, o sea que bloquean transportadores, activadores, o enzimas intracelulares, impidiendo el desarrollo o la actividad de la célula tumoral”.
  • Microchip/Microarrays: La posibilidad de clasificar genéticamente a los tumores mamarios abre un nuevo camino hacia el tratamiento del cáncer de mama. Pudiendo obtener variados subtipos tumorales con distinto comportamiento evolutivo y frente a los distintos tratamientos, es posible la realización de tratamientos más específicos acorde a la variedad de la enfermedad, y seguramente obtener mejores resultados.

“Siempre la mejor protección es la información y la detección precoz. La detección temprana depende fundamentalmente de la realización de estudios periódicos. Los exámenes clínicos y las mamografías son herramientas muy útiles para la detección precoz del cáncer, y cuanto más temprano sea el diagnóstico, mayores serán las posibilidades de curación. Es conveniente realizarse un examen médico cada 2 ó 3 años si la mujer tiene entre 20 y 35 años, y anual o semestral si es luego de los 35 años. Una mamografía anual a partir de los 35 años. La edad no es una razón para suspender los controles, estos controles son de por vida. Ésta es la mejor arma de prevención. Cuanto más temprano se detecte y haciendo los tratamientos adecuados se puede llegar a la curación de la enfermedad”, asegura el Dr.Isetta. Y agrega: “La consulta es muy importante. El médico mastólogo orientará sobre la situación personal si hay alto riesgo de padecer cáncer de mama en cuanto a las medidas que disminuyan el riesgo de enfermedad mamaria”.
Pasqualini concluye: “En las consultas por tratamientos contra el cáncer es indispensable analizar el problema al que nos enfrentamos, el estado general del paciente y el estadio de la enfermedad para determinar entonces cuál es la mejor opción. No todas las mujeres que enfrentan un problema oncológico pueden preservar su fertilidad pero la consulta en el lugar adecuado es importante. Lo fundamental es siempre  trabajar en equipo con el oncólogo para evaluar los efectos y las dosis de las drogas sobre el sistema reproductivo y así decidir cuál es la mejor opción en cada caso en particular. La información del paciente es relevante y en los últimos tiempos ha habido muchísimo avances en la preservación de la fertilidad tanto femenina como masculina”.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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