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Tratamiento de la impotencia con prótesis peneanas
Buenos Aires, Jueves, 14 marzo a las 11:00:00

La disfunción eréctil, comúnmente llamada “impotencia”,  es la incapacidad  para alcanzar o mantener una erección con una rigidez suficiente para disfrutar de una relación sexual satisfactoria. En primera instancia los tratamientos están dirigidos a corregir los factores que la originan, pero como no siempre es posible solucionar estos problemas, se recurre a los tratamientos orales, al uso de dispositivos de erección por vacío o inyecciones peneanas. Qué hay que saber.





Cuando un hombre no logra la erección o la rigidez alcanzada no es suficiente para una relación sexual satisfactoria, entonces hablamos de impotencia.
El Dr. Andrés Vázquez, médico urólogo y especialista en andrología de Halitus Instituto Médico, expresa: “En los hombres mayores, las causas de la disfunción eréctil generalmente son orgánicas; producidas por algunas enfermedades de base que reducen el flujo sanguíneo del pene y en consecuencia, deterioran la función eréctil. Las afecciones que más frecuentemente la provocan son: la arterioesclerosis, la enfermedad diabética, los efectos secundarios de ciertas medicaciones terapéuticas -cardiológicas, antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, hormonales, entre otras-, la obesidad, el aumento del colesterol, las alteraciones neurológicas, la deficiencia de testosterona, algunas cirugías prostáticas, etc. Algunos malos hábitos también condicionan situaciones de riesgo: el tabaquismo, el sedentarismo, el abuso de alcohol o de ciertas drogas ilícitas y las situaciones de estrés. Algunos pacientes con disfunción eréctil no consultan con el especialista o se auto-medican, y retrasan el diagnóstico de ciertos factores de riesgo que son comunes a la disfunción eréctil y a otras enfermedades cardiovasculares”.
Pero ¿por qué es importante reconocer el problema? Vázquez dice: “Dado que los síntomas de la disfunción eréctil preceden a otros de enfermedades cardiovasculares isquémicas; en algunos casos debemos considerar a la disfunción eréctil como un síntoma predictivo de futuras alteraciones cardíacas y recomendar la consulta con los especialistas respectivos”.

Tratamiento de la disfunción eréctil

Para tratarla, los médicos suelen recurrir en primer lugar a los “tratamientos dirigidos a corregir los factores etiológicos- que la originan- , pero como no siempre es posible solucionar estos problemas, se recurre como primera opción a los tratamientos orales, como el citrato de sildenafil -Viagra®, su nombre comercial-, el vardenafil -Levitra®- y el tadalafil -Cialis®-. Como segunda opción de tratamiento puede indicarse el uso de dispositivos de erección por vacío o inyecciones peneanas que producen una erección. Cuando fracasan estos tratamientos, el implante de prótesis peneana es la elección a tener en cuenta. Esta es una opción altamente invasiva e irreversible, por lo tanto, se reserva para aquellos casos donde han fallado las otras opciones de tratamiento”, comienza su descripción el especialista en andrología y urología de Halitus Instituto Médico.

Si bien la disfunción eréctil está relacionada con el paso del tiempo -provocada por ciertas afecciones que actúan inevitablemente sobre la función eréctil- es importante aclarar que el envejecimiento no es un impedimento para vivir una vida sexual plena.

Tipos de prótesis

Básicamente existen dos tipos de prótesis peneanas:

  • Las prótesis maleables consisten en unos cilindros maleables de silicona pura o con un eje central de metal flexible que se colocan dentro de los cuerpos cavernosos y producen una rigidez peneana permanente. “El paciente tiene la posibilidad de, con su mano, colocar la prótesis en posición para la penetración o bien disimularla para sus actividades cotidianas”, refiere el andrólogo.

Ventajas de las prótesis maleables:

  • Dispositivo más sencillo.
  • Acto quirúrgico más fácil con bajo índice de complicaciones
  • Prótesis económica.
  • Fácil utilización y duraderas ya que no sufren fallas mecánicas.
  • Buena rigidez peneana para la penetración.
  • Buena satisfacción de los pacientes y sus parejas.

Desventajas de las prótesis maleables:

  • Erección permanente, su apariencia no es tan natural como las prótesis hidráulicas.
  • Erección difícil de disimular produciendo inconvenientes en  vestuarios públicos.
  • Dificultad o imposibilidad para realizar procedimientos endoscópicos transuretrales.
    • Las prótesis peneanas inflables consisten en unos cilindros que se colocan dentro de los cuerpos cavernosos que por medio de un sistema cerrado lleno de fluido, activado por el propio paciente, se desplaza liquido en el interior de la prótesis para dar rigidez o flacidez al pene. “El paciente, a través de maniobras sencillas, activa el mecanismo para conseguir una rigidez satisfactoria. Al finalizar la relación sexual desactiva el mecanismo con el fin de vaciar los cilindros volviendo el pene al estado de flacidez”, explica el médico urólogo.

Ventajas de las prótesis hidráulicas:

  • Las prótesis inflables asemejan a una erección natural ya que el mecanismo permite que los cilindros se expandan en grosor y longitud.
  • El paciente puede tener el control sobre la firmeza bombeando hasta que esté satisfecho con la erección.

Desventajas de las prótesis hidráulicas:

  • Es necesario poseer cierta habilidad manual para manipularla.
  • Contiene más componentes mecánicos que las otras prótesis por lo tanto más complicaciones. 
  • Existe la posibilidad de que ocurran erecciones involuntarias  (raro).

¿Cuándo es necesaria una prótesis peneana?

Las indicaciones para los implantes de  prótesis peneanas abarcan a los pacientes con disfunción sexual eréctil de origen orgánico que no responden o no aceptan otras alternativas terapéuticas más sencillas o menos invasivas. “La elección de la prótesis más adecuada dependerá de la anatomía del pene, del estado general del paciente, de la patología de base que ha producido la disfunción eréctil  y de las actividades que el paciente realiza. En conclusión, el paciente debe hablar con su médico para estar seguro de cuál es la opción protésica más adecuada. Además, es importante mencionar que las prótesis están disponibles en varios tamaños y diámetros, para asegurar una elección adecuada de acuerdo a la anatomía de cada paciente. La prótesis elegida estará limitada al tamaño real del pene del paciente descartando la posibilidad de elegir el tamaño deseado ya que el uso del tamaño incorrecto de cilindros aumenta el riesgo de resultados insatisfactorios. No perdamos de vista que la prótesis peneana proporciona rigidez para una correcta penetración, no aumenta la longitud del pene”, refiere el especialista en andrología, de Halitus.

Cirugía para la colocación de una prótesis peneana

“El implante de una prótesis peneana consiste en introducir unos cilindros en el interior de los cuerpos cavernosos -tejido eréctil del pene-, con el objetivo de brindarle rigidez, para lograr una penetración satisfactoria. La anestesia para realizar esta intervención puede ser general o regional (de la cintura para abajo) según las características de cada paciente y el criterio médico. A través de una pequeña incisión, que generalmente se hace entre la bolsa de los testículos y el pene en su cara ventral, se exponen los cuerpos cavernosos que son los cilindros del pene que normalmente se llenan de sangre para dar lugar a la erección natural. Estos cuerpos cavernosos se abren y se dilatan para colocar en su interior las prótesis peneanas. Las prótesis hidráulicas, a parte de los cilindros que se colocan en los cuerpos cavernosos, pueden tener un reservorio de líquido que se coloca en el hipogastrio (bajo vientre) y un mecanismo de bomba que se coloca en la bolsa de los testículos”, describe Vázquez.
Y agrega: “El procedimiento usualmente dura unos 60 minutos aproximadamente y en el caso de la colocación de las prótesis hidráulicas, el paciente debe permanecer hospitalizado al menos un día”.

Complicaciones y riesgos de las prótesis peneanas

Según el Dr. Vázquez, “En el intraoperatorio puede haber dificultad para dilatar los cuerpos cavernosos para la colocación de los cilindros y, muy raramente, por maniobras no adecuadas, perforación de uretra. En el postoperatorio, las complicaciones que puedan presentarse, aunque infrecuentes, son:

  • Hematoma o inflamación en la región del pene, escroto, ingles o periné.
  • Una de las complicaciones más temidas es la Infección periprotésica (2 al 3 %) con el consecuente retiro de la prótesis.
  • Dolor en el pene, escroto o periné.
  • En caso de que se haya implantado una prótesis hidráulica, puede haber fallos mecánicos en el funcionamiento de la misma. En estos casos es posible que tenga que realizarse una revisión quirúrgica de los mecanismos de la prótesis.
  • Perforación o expulsión de los cilindros protésicos. 
  • Pérdida de sensibilidad a nivel del glande o del resto del pene, la cual sucede en forma temporal.

Y el especialista añade: “Es importante señalar que determinados pacientes, como los diabéticos y los inmunodeprimidos, tienen mayores posibilidades de presentar alguna complicación”.

De no presentarse ningún problema durante la cirugía, el paciente  podrá ser dado de alta en 48 horas aproximadamente, bajo tratamiento analgésico y antibiótico. Se recomienda no mantener relaciones sexuales hasta 40 días posteriores de la cirugía, aunque algunos pacientes requieren un poco más de tiempo dependiendo la cicatrización y la habilidad manual para activar y desactivar  la prótesis. “Es importante que el paciente acuda al médico, no solo para la evaluación postoperatoria sino para aprender a utilizar la prótesis. La prótesis no requiere cuidados especiales, sin embargo el paciente deberá acudir regularmente para controlar el mecanismo de la misma”, remarca el médico.

Algunos elementos a tener en cuenta:

  • Al igual que ocurre con otros dispositivos biomédicos, no es posible predecir durante cuánto tiempo funcionará una prótesis de pene implantada. Las prótesis están sujetas al desgaste y a fallos dependiendo del trato que se les proporciona.
  • Las prótesis inflables asemejan a una erección natural ya que el mecanismo permite que los cilindros se expandan en grosor y longitud. Igualmente es conveniente, aunque parezca obvio, recordar al paciente que la prótesis nunca es tan buena como el original.
  • No se pueden tener erecciones espontáneas con una prótesis, ya que durante la cirugía se abren y dilatan los cuerpos cavernosos (tejido eréctil del pene)  para colocar en su interior la prótesis peneana. Si el paciente es capaz de tener erecciones en forma natural se debería reevaluar la indicación de colocar una prótesis de pene.
  • Las prótesis son colocadas completamente dentro del cuerpo, por lo tanto nadie vera el implante. En el caso de las prótesis hidráulicas, nadie  lo sabrá salvo  si el paciente lo comenta.
  • Las prótesis de pene únicamente permiten la rigidez peneana, sin modificar otras áreas de la esfera sexual como son el deseo sexual, la eyaculación o el orgasmo.
  • Los implantes de prótesis de pene ofrecen al paciente un alto grado de satisfacción cuando se comparan con los otros tratamientos de la disfunción eréctil. Cuando el hombre reconoce que la impotencia no es un proceso inevitable del paso del tiempo, debe dejar de lado los sentimientos de vergüenza para consultar con el médico especialista.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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