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Fibromas: sólo el 30% de los casos presentan síntomas
Buenos Aires, Jueves, 21 marzo a las 11:00:00

Los miomas, o fibromas como lo llaman comúnmente las pacientes, son tumores conformados por células musculares agrupadas que suelen afectar aproximadamente a un 40 % de las mujeres y sólo entre  un 20 y 40% de los casos, presentan síntomas, según datos publicados este año en el Journal of the Chinese Medical Association. Cuándo es necesario el tratamiento y qué opciones hay.





“Los miomas son tumores benignos, es importante aclarar que cuando decimos tumor no hablamos una enfermedad maligna sino de algo nuevo que creció y que no sigue el patrón de crecimiento habitual. Los miomas se tratan sólo si presentan síntomas, si crecen de tamaño de un control al otro o si pueden ser causantes de esterilidad o infertilidad”, comienza explicando el Dr. Santiago Artazcoz, ginecólogo, especialista en cirugías laparoscópicas e histeroscópicas de Halitus Instituto Médico.

Síntomas frecuentes y diagnóstico de los fibromas

“Según  el Dr Grupta en su trabajo: Clinical presentation of fibroids. publicado en 2008, hasta el 50 % de las mujeres pueden no poseer síntomas, en estos casos es necesario realizar un control ecográfico transvaginal cada 6 meses”, dice el médico. Los miomas presentan síntomas muy diversos y dependen mucho de la localización. “Los más frecuentes son sangrados, alteraciones del ciclo menstrual, compresión de otros órganos cuando son de gran tamaño o el dolor y la fiebre cuando se complican. El diagnóstico principalmente es ecográfico. Hoy en día la ecografía por vía transvaginal es una herramienta fundamental para el ginecólogo y es lo que nos permite ver el número, la localización y el tamaño de los mismos. La Resonancia Magnética Nuclear nos puede ayudar a definir más exactamente la localización en casos quirúrgicos seleccionados”, explica el especialista.

Fibromas: opciones de tratamiento

El Dr. Artazcoz sostiene: “Según su ubicación se generan los síntomas y los diferentes tratamientos. Pueden ubicarse en el espesor de musculo uterino –intramurales-, por fuera, subserosos o por dentro de la cavidad endometrial -submucosos-. Existen muchas opciones de tratamiento hoy en día. “Depende mucho del tamaño, del número de miomas y de la propia respuesta de la paciente. En primera instancia y dependiendo del caso, se intenta empezar por el tratamiento médico”, explica el ginecólogo.

Básicamente los tratamientos pueden dividirse en dos grandes grupos:

  • médicos: Corresponde a pastillas anticonceptivas, medicamentos que inhiben completamente el ciclo menstrual, o DIU que liberan hormonas.
  • quirúrgicos: Por vía convencional, Laparoscópica, Histeroscópica o por embolización de las arterias que llegan a los miomas.

Tratamientos quirúrgicos de los miomas

La cirugía laparoscópica consiste en operar a través de una cámara y con incisiones muy pequeñas. Se utiliza una óptica, conectada a una cámara y a su vez a un monitor y unos tubos pequeños denominados trócares por los cuales se introducen los instrumentos. Por poder ver, es necesario inflar el abdomen de la paciente con gas, CO2.
“Los beneficios de la cirugía laparoscópica hacen de este método, el de elección para cualquier tipo de cirugía siempre cuando se pueda realizar por esta vía. Claramente los más importantes son menor dolor postoperatorio, menor días de internación y por lo tanto menores complicaciones, reinserción laboral rápida, mayor acceso a áreas difíciles dado el aumento de la cámara, menor tasa de adherencias, y la que mas les gusta a nuestras pacientes el efecto cosmético y mucho menor cicatriz”, expresa el ginecólogo de Halitus. Y continúa: “En los casos en que el tamaño o la localización de estos miomas no nos permitan trabajar por vía laparoscópica se lleva a cabo una cirugía convencional, es similar al de una cesárea. Cuando los miomas son submucosos, es decir, dentro de la cavidad endometrial, se extraen mediante un procedimiento llamado Video histeroscopía operatoria, y consiste en utilizar una cámara similar a la laparoscópica y el procedimiento se realiza por vía vaginal, en ningún momento se toca el abdomen de la paciente y la recuperación es casi inmediata sin necesidad de reposo”.

El riesgo de recurrencia o reaparición de los miomas luego de una cirugía conservadora es aproximadamente del 10 al 15 %, según distintos datos, entre ellos, los publicados en el Jounal de ginecología obstétrica y biológica de la reproducción de Paris, y no hay diferencias si se lleva adelante una cirugía laparoscópica o convencional. Y no debe perderse de vista que no tienen prevención, así lo explica el médico: “los miomas se generan no sólo por estímulos hormonales sino por factores genéticos y, es por esto que no es posible prevenir su aparición y además hay que tener en cuenta que, dado que la mayoría tienen estímulos hormonales, en algunos casos cuando son pequeños si cesa ese estímulo que los provoca, desaparecen o se hacen muy pequeños-tanto, que son imperceptibles por ecografía”.

Sobre la embolización, el médico describe: “La embolización uterina es una alternativa distinta o puede ser un complemento del tratamiento quirúrgico. Consiste en ocluir los vasos sanguíneos que llegan al mioma para que, sin el flujo de sangre, puedan detener su crecimiento y, en algunos casos, lograr la regresión del mismo. Se realiza introduciendo un instrumento por las arterias femorales -de las piernas- hasta llegar a la arteria que alimenta el mioma y se obstruye con una sustancia que, con el tiempo, se disuelve. Requiere de un servicio de Hemodinamia, el mismo que realiza los cateterismos en los pacientes con Infarto Agudo de Miocardio”.
El Dr. Artazcoz refiere: “la cirugía muchas veces se realiza por fertilidad. Y este tipo de cirugía mejora la fertilidad a futuro. Los que es importante también es prevenir la formación de adherencias postoperatorias y estar atentos en el embarazo de que el útero se comporte normalmente”.

Histerectomía

La histerectomía consiste en retirar por completo el útero, pudiendo dejar o no los ovarios y el cuello uterino. El médico especialista describe: “Se realiza cuando los miomas son muy abundantes, o deforman tanto el útero que la reconstrucción es imposible, también se indica en pacientes que no desean tener más hijos y presentan miomas de gran tamaño. Existe una mínima posibilidad de histerectomía en las pacientes que ingresan para realizarse una miomectomía- extirpación de miomas- y cuando el acto quirúrgico el sangrado es tan intenso que no es posible detenerlo conservando el útero”.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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