Contáctenos  


home :: Notas :: Hipertensión arterial: riesgo silencioso

Hipertensión arterial: riesgo silencioso
Buenos Aires, Jueves, 04 abril a las 11:00:00

Las estadísticas de la Organización Mundial de la salud son claras: uno de cada tres adultos del mundo padece de hipertensión arterial. Esa proporción aumenta con la edad: una de cada diez personas de 20 a 40 años –el pico de la edad fértil-, y cinco de cada diez de 50 a 60 años. Esas tendencias también pueden observarse en nuestro país. Qué hay que saber sobre la hipertensión en cada momento.





La sangre circula por las arterias ejerciendo determinada presión sobre sus paredes, lo que permite que circule por la totalidad del árbol arterial. Cuando el corazón se contrae –sístole-, la sangre circula a una presión que puede alcanzar normalmente hasta 140 mm Hg; cuando el corazón se relaja –diástole- la sangre circula a una presión que no debe superar los 90 mm Hg. Cuando, ya sea por alteraciones cardíacas, de las paredes arteriales, o del volumen de sangre circulante la sangre recorre las arterias generando una presión mayor a 140 mm Hg en sístole o mayor a 90 mm Hg en diástole se dice que eso es hipertensión arterial.

“En nuestro país, de acuerdo a distintos estudios epidemiológicos realizados en ciudades como Mendoza, Córdoba, Rosario o Buenos Aires, aproximadamente la tercera parte de la población adulta es hipertensa. Por otra parte, en relevamientos realizados en niños y adolescentes alrededor del 5 % de ellos son hipertensos. La frecuencia de presentación de la hipertensión arterial se incrementa con la edad, y por encima de los 60 años el 50 % de la población es hipertensa”, comienza diciendo el Dr. Daniel Piskorz, Presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial y Director del Centro de Investigaciones Cardiovasculares del Sanatorio Británico SA de la ciudad de Rosario.

Presión arterial según género, edad

Según Piskorz: “los promedios de presión arterial y la frecuencia de hipertensión arterial en los hombres hasta alrededor de los 50 años de edad son mayores que en las mujeres. Pero, en los primeros años de la menopausia de la mujer, debido al incremento de peso fundamentalmente, y en menor medida a los cambios hormonales, las cifras de presión arterial se incrementan en las mujeres, y finalmente la mujer adulta mayor tiene promedios de presión arterial y frecuencias de la enfermedad mayores que el hombre. Por otra parte, Los adultos jóvenes tienen clásicamente un modelo de hipertensión arterial diastólica predominante, es decir, elevada sólo la presión arterial diastólica o mínima, o las presiones arteriales diastólica y sistólica o máxima, pero predominantemente elevada la diastólica. En cambio, los adultos mayores por lo general padecen una hipertensión arterial sistólica predominante, e la que sólo la presión arterial máxima está elevada, o ambas, diastólica y sistólica están elevadas, pero fundamentalmente la alteración es de la primera de ellas”.

Síntomas de alerta no hay, consecuencias si

Muchas veces se ha dado en llamarla “muerte silenciosa” y es que la hipertensión arterial no presenta síntomas y la única forma de descubrirla es midiéndose la presión arterial. Es por ello que los médicos recomiendan hacerlo, como mínimo, una vez al año. “Sólo se manifiesta a través de los daños crónicos y agudos que produce sobre los diversos tejidos que afecta. La manifestación más temible es la muerte súbita, que por lo general se debe a una oclusión aguda de una arteria coronaria en el corazón, y menos frecuentes a ataques cerebrales o rupturas de aneurismas de aorta. En otras ocasiones, las oclusiones agudas de las arterias del corazón, que tiene como consecuencia un infarto agudo de miocardio, no son fatales, al igual que los ataques cerebrales, ya sean infartos cerebrales o hemorragias intracerebrales. Otras de las manifestaciones son la insuficiencia cardíaca y la insuficiencia renal, con necesidad de diálisis crónica o transplante renal”, especifica el médico.
El estrés, como no podía ser de otra forma, también forma parte del cuadro de situación actual. “Las situaciones crónicas de estrés, tales como la muerte de un familiar en primer grado, el divorcio o la pérdida del trabajo pueden generar hipertensión arterial. En un paciente hipertenso arterial establecido una situación de estrés agudo puede elevar aun más en forma transitoria la presión arterial”, refiere el Dr. Piskorz.

Tratamiento

En la actualidad existen múltiples alternativas farmacológicas para el tratamiento de la hipertensión arterial, todas ellas con importantes efectos favorables, y si bien el objetivo primario es reducir la presión arterial, en realidad se trata de disminuir la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular fatal o no fatal. “Parece claro que en no más del 50 % de los pacientes se logra el control de la presión arterial con una sola droga, por lo que en la actualidad la tendencia general es a combinar dos o más drogas en un solo comprimido, con lo cual se logran los objetivos terapéuticos en cerca del 90 % de los pacientes”, dice el Dr. Piskorz.

Recomendaciones:

  • Mantenerse dentro de un peso corporal apropiado para la edad, sexo y estatura, evitando el sobrepeso y la obesidad. Para mantenerse en peso son dos las herramientas más importantes: alimentación adecuada y actividad física.
  • Evitar la ingesta de cantidades exageradas de calorías, con alimentos ricos en grasas saturadas, y con desequilibrios en los macronutrientes. Las dietas ricas en frutas y vegetales, con más de cinco porciones de los mismos por día, son recomendables.
  • Evitar el exceso de sodio en los alimentos, provenientes de diversas fuentes. “La reducción del consumo de sal de mesa a menos de 5,8 grs por día, lo que sería equivalente a una cucharada de té llena de sal hasta el borde, puede reducir la presión arterial en 4 a 6 mm Hg”, sostiene el médico. “Dentro de las estrategias poblacionales para controlar la ingesta diaria de sodio, la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial colabora con el Ministerio de Salud de la Nación dentro del programa Argentina Saludable, Menos Sal Más Vida. En este marco, se ha realizado un acuerdo con la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (FAIPA) por el cual se reduce en 100 gramos el contenido de sal por bolsa de 50 kg de harina. En la actualidad, aproximadamente 6000 panaderías de las 30.000 habilitadas en nuestro país se han incorporado en el proyecto. También desde hace aproximadamente dos años, se concretó un acuerdo con la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), por el cual algo más de veinte empresas argentinas se han comprometido a reducir entre un 6 % y un 18 % el contenido de sodio en los alimentos procesados”, dice.
  • Una recomendación importante para la población es aprender a leer las etiquetas de los alimentos envasados, y de acuerdo a ello:
    1. Se deben evitar los alimentos que tienen un contenido de sodio mayor a 200 mg / 100 grs
    2. Se debe moderar la ingesta de alimentos que contengan entre 101 mg y 200 mg de sodio por cada 100 grs
    3. Se pueden comer con libertad los alimentos que contengan menos de 100 mg de sodio por cada 100 grs
  • Evitar la ingesta de cantidades excesivas de bebidas alcohólicas.
  • Realizar actividades físicas regulares, no son necesarios ejercicios intensos, y con sólo alcanzar en forma estable el 75% de la frecuencia cardíaca máxima para la edad se logran resultados favorables para la salud.  “45 minutos, 3 á 4 veces por semana, puede disminuir las cifras de presión arterial en 4 a 6 mm Hg”, acota el doctor.

Embarazo e hipertensión

Según Piskorz, “la hipertensión inducida por el embarazo es la mayor causa de morbimortalidad materno – fetal, y afecta a uno de cada veinte embarazos. Se presenta luego de las 20 semanas, por lo tanto, se recomienda el control materno fetal antes de ese período para comparar los niveles de presión arterial antes de las 20 semanas de gestación y luego de las 20 semanas. La mujer que está hipertensa antes de las 20 semanas por lo general es una hipertensa previa al embarazo, diagnosticada o no; pero la mujer que durante las primeras 20 semanas del embarazo tenía presión arterial normal, y luego se elevan por encima de 140-90 mm Hg esto es lo que se llama hipertensión gestacional. La recomendación es el control gineco – obstétrico, siguiendo de acuerdo a los casos que corresponda buenos hábitos de vida, reposo, y tratamiento farmacológico”.
Pero, una mujer que ha desarrollado presión arterial durante su embarazo, ¿será luego del parto una mujer hipertensa? “La hipertensión inducida por el embarazo se resuelve dentro de las seis semanas del parto, y es un factor de riesgo para padecer hipertensión gestacional en futuros embarazos. Por lo que se aconseja en estos casos control precoz en los sucesivos embarazos, y medidas que han demostrado un débil efecto preventivo. Si bien se ha creído que la hipertensión inducida por el embarazo no predecía el desarrollo de hipertensión arterial en la edad adulta, investigaciones recientes permiten sospechar que alteraciones funcionales de la pared arterial y alteraciones neurohumorales durante el embarazo pueden ser el sustrato de la posterior hipertensión arterial”, dice el especialista.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
Versión Imprimible  Versión Imprimible