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Higiene íntima femenina: un tema pudoroso pero importante
Buenos Aires, Jueves, 18 abril a las 00:00:00

La higiene íntima femenina aún hoy parece ser un tema un poco tabú. Animarse a preguntar puede hacer la diferencia. Qué hay que saber sobre la higiene íntima femenina en las distintas etapas de la vida de una mujer para prevenir alergias, eczemas e irritaciones. El exceso como la falta pueden ser perjudiciales y hay puntos  a tener en cuenta a la hora de elegir los productos. Es importante desterrar mitos y para ello, se necesita información.





Es importante comenzar por aclarar que para una mujer adolescente y adulta, la presencia de flujo no sólo es totalmente normal, sino que además es importantísima y cumple una función. Entonces, ¿a qué prestar atención? Según la Dra. Maria Elisa Moltoni, ginecóloga de Halitus Instituto Médico, “tenemos que prestar atención cuando las características normales de ese flujo se alteran: si pica, si molesta, si arde, si por ejemplo se hace grisáceo, verdoso, si es sanguinolento y, obviamente, si tiene olor desagradable. Esas no son características de un flujo normal y deben motivar la consulta a un profesional”.

Poco es malo, mucho ¿también?

El equilibrio es fundamental. “Es contraproducente para los genitales su poca higiene, y aunque suene raro, el higienizarse demasiadas veces o con demasiada ‘intensidad’ también puede ser contraproducente, acarreando en ocasiones la presencia de mayor flujo o cambios en el mismo, y también irritación en la zona. Además, en mujeres predispuestas tanto los productos usados para la higiene que no sean hipoalergénicos como, por ejemplo, los protectores diarios pueden generar alguna alergia que se manifiesta generalmente con irritación frecuente, incomodidad y a veces flujo”, describe la especialista.
Algunos elementos importantes a la hora de definir cuánto higienizarse:

  • Si bien  es algo bastante personal, varía de una persona a otra. Tiene que ver con las costumbres –recordemos, por ejemplo, la ausencia de bidet en la mayoría de los países- y con lo que nos ha enseñando nuestra madre de pequeñas. El uso del bidet es un verdadero mito, por eso, la Dra. Moltoni se refiere a él: “Lo que está establecido es que no es bueno utilizar el bidet abusivamente, especialmente las duchas vaginales profundas. Un error muy común es que una mujer que tiene flujo suele lavarse los genitales con demasiada frecuencia sin saber que al hacerlo entra en un círculo vicioso donde, en general, empeora el problema.
  • La temperatura ambiente también es relevante. “En los genitales externos hay glándulas sudoríparas, es decir, que producen transpiración. En verano van a trabajar más y, a veces, las mujeres sienten necesidad de lavarse más por el olor que pueden producir. Más allá de que puede haber más transpiración en la zona inguinal, sobre todo en las mujeres con algunos kilitos de más, se hace necesario mantener la zona seca para evitar, por ejemplo, la presencia de hongos en esos pliegues de piel que se forman”, refiere la médica.

Cómo higienizarse

  • Se recomienda elegir agua fresca o tibia sola.
  • De usarse jabón, elegir alguno suave, sin  perfume, por ejemplo, el clásico jabón de glicerina neutro.
  • Hay productos con nuevas formulaciones suaves y con un pH adecuado para la zona genital para aquellas que lo prefieren.
  • La higiene debería ser más que nada externa, es decir, no lavar tanto adentro de la vagina para no barrer el flujo normal.
  • La higiene debe ser suave, para no lastimar ni irritar en exceso la zona. Por este motivo tampoco se recomiendan las esponjas, ni los productos abrasivos o muy fuertes y perfumados.
  • Salvo indicación médica no se deben usar jabones antibacterianos.
  • Se recomienda un secado también delicado, con una toalla limpia y suave, para evitar el exceso de humedad luego de la higiene.

 

La importancia del pH en la higiene íntima femenina

Según Moltoni, “Al principio hablamos de cómo es el flujo normal, ahora diremos que dentro de las características del mismo es que posea un pH ácido. Esa acidez es normal y tiene que ver con bacterias normales que habitan en la vagina -la famosa flora vaginal, actualmente llamada microbiota-. Esas bacterias, a las que se las llama lactobacilos o bacilos de Doderlein, al alimentarse producen una sustancia ácida que protege contra la proliferación de otros microorganismos que no deben estar en la vagina o deben estar pero en muy baja cantidad. De allí que estos nuevos jabones o lociones íntimas que mencionamos tengan un pH ácido para mimetizar ese microambiente vaginal”.
Los lactobacilos son los responsables del pH ácido, cualquier alteración de esos lactobacilos influirá sobre el pH. “Un ejemplo clásico es la toma de antibióticos de amplio espectro y los lavados excesivos. En la menopausia, como hay un descenso en los estrógenos y esto repercute bajando los lactobacilos, se produce una modificación del pH vaginal. La menstruación y la presencia del semen también aumentan el pH vaginal”, agrega.
La especialista remarca además, otras recomendaciones:

  • En general se recomienda la ropa interior de algodón. Este tejido permite mayor respiración de la piel de la zona, disminuyendo la transpiración y permitiendo una menor temperatura. La humedad y el calor claramente van a favorecer la presencia de hongos, prurito e irritación. Por todo eso es que no se recomienda ni la ropa interior de lycra, ni el cola less.
  • Las duchas vaginales no son recomendables porque “barren” con la flora normal protectora, cambian el pH, irritan, sacan la lubricación natural de la mujer y suelen perpetuar la presencia de flujos anormales.
  • Durante el período menstrual puede que se requiera mayor frecuencia en la higiene, ya que la sangre en contacto con el exterior y en las toallas higiénicas a veces genera un ambiente de humedad y puede generar mal olor, pero eso varía en cada mujer.
  • Luego de las relaciones sexuales la higiene deber ser externa y con extremado cuidado, ya que a veces la vulva está algo irritada y edematizada luego de la relación. Se recomienda una higiene muy delicada con agua o algún producto suave y evitar el uso del bidet.
  • Antes de colocarse los tampones la mujer debe lavarse cuidadosamente las manos. Si bien se cambian según en volumen de menstruación, no es recomendable dejarlos más de 8 hs, justamente para evitar infecciones. En cuanto a higiene a veces los tampones resultan hasta más higiénicos que las toallitas higiénicas.

Higiene íntima durante la niñez, el puerperio y la menopausia

Niñez: Según Moltoni: “Así como hablamos de la menopausia, en las niñas los estrógenos también son muy bajos, con lo cual hay una situación de piel muy delicada y muy sensible a pequeños traumatismos. Con lo cual la higiene debe ser muy delicada, con un jabón muy suave. Deben evitarse los baños de espuma y la ropa muy ajustada. No es normal que las niñas tengan flujo hasta la pubertad. Si existe, debe consultarse al pediatra de cabecera o al ginecólogo infanto juvenil”.

Puerperio: “En general la presencia de loquios va a generar una situación muy similar a la menstruación, que ya hemos comentado, con lo cual se recomienda evitar la humedad de la zona y mantener una correcta higiene. Deben evitarse los tampones y se recomiendan apósitos de algodón y gasa (lo menos artificiales posibles), para que la piel respire.  Cuando hubo episiotomía es una situación donde la zona requiere especial cuidado, lavando y secando muy suavemente para no afectar la cicatrización y manteniendo los puntos muy secos para favorecer este proceso. Hay que cuidar esos puntos”, especifica la Dra. Moltoni.

Menopausia: La médica dice: “En la menopausia por la disminución de los estrógenos es normal que la piel de la zona genital la piel de la zona genital se haga más delgada, con menor lubricación, menos flexible y más sensible y vulnerable a infecciones, irritaciones, aún con algo común como una relación sexual. La higiene debe ser tanto o más delicada que antes, por este mismo proceso donde explicamos que la piel se lastima más fácilmente. Como extra y según la molestia de la paciente el ginecólogo indica algún óvulo o crema vaginal con estrógenos suaves para revertir parcialmente estos aspectos, así como lubricante durante las relaciones sexuales”.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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