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Envejecimiento reproductivo masculino y paternidad a los 50 años
Buenos Aires, Jueves, 13 junio a las 00:00:00

Es importante crear conciencia sobre el descenso natural de la fertilidad a medida que aumenta la edad, tanto de hombre como de mujeres. Ellas postergan su maternidad, y ellos muchas veces son padres mayores. Ser padre a los 50 hoy día parece darse con mayor frecuencia que hace años y muchos hombres lo viven como un rejuvenecimiento y, algunos afirman, con un deseo más verdadero. Pero es importante saber que hay riesgos y varios elementos a tener en cuenta a la hora de evaluar la fertilidad masculina a cualquier edad. Recomendaciones.



Ella busca ser madre a los 45, por razones personales, de carrera. ¡Él también! La postergación de la maternidad de la que tanto hablamos, también tiene su versión masculina: ellos también demoran la búsqueda de un hijo por razones laborales o priorizando sus logros profesionales, o la situación se da con una nueva pareja.
Si bien la función reproductiva masculina es menos vulnerable al paso del tiempo, no es nueva la información que refiere que así como existe un descenso de la fertilidad femenina alrededor de los 40 años, también en el caso de los hombres ese quiebre se produciría más cerca de los 50. Esta modificación se relaciona, en la mayor parte de los casos, con un progresivo descenso de la testosterona- hormona fundamentalmente masculina- desde los 30 años, que no necesariamente provoca inconvenientes con el funcionamiento pero sí puede incidir con el deseo sexual masculino disminuyendo la frecuencia de las relaciones sexuales a partir de esa edad, por ejemplo. Pero además, varios estudios mencionan la disminución de la fertilidad en mayor o menor medida –fundamentalmente la reducción del volumen del eyaculado, pero también afecta la cantidad y la calidad de los espermatozoides- y el aumento del riesgo de alteraciones genéticas. ¿Qué sucede en el caso de un hombre que tiene el deseo de paternidad pero se enfrenta a algún grado de infertilidad a los 50 años?

“Hay una gran diferencia entre la mujer y el hombre, porque la menopausia en la mujer marca el cese de las menstruaciones pero no hay un equivalente en el hombre. La función reproductiva del ovario cesa incluso antes de la función para producir la pérdida periódica. En el hombre, en cambio, la función testicular continúa, aún cuando se produzca más lentamente. Con el paso del tiempo, sin embargo, la función reproductiva del hombre también. El reloj biológico lleva a que, por ejemplo, un hombre de 70 años muestre una alteración importante en su producción de espermatozoides que lleva a que naturalmente pueda no producir un embarazo, o incluso que deben enfrentar una disfunción sexual porque el hombre con el paso del tiempo puede ver afectada su funcionalidad”, sostiene el Dr. Sergio Pasqualini, Director Científico de Halitus Instituto Médico.

Evaluación y calidad espermática

El médico especialista explica: “el declinar de la función espermática puede observarse en un espermograma. Lo más afectado con los años es la cantidad y la calidad de espermatozoides y, especialmente, el volumen del eyaculado. El hombre eyacula menos y ese menor volumen puede ser un factor de disminución de la fertilidad sin que necesariamente estén tan afectados los espermatozoides. En muchos casos, entonces, cuando el hombre es mayor, debe recurrir a una técnica de fertilización in Vitro. Pero además, al día de hoy sabemos que hay trastornos que pueden ser producidos en la descendencia y están relacionados con el paso del tiempo de los espermatozoides, por eso, cuando el hombre es mayor, hay más cantidad de embriones que detienen su evolución y mayor riesgo de alteraciones que pueden provocar problemas en la descendencia, como es el caso de Síndrome de Turner –una enfermedad genética caracterizada por la presencia de un solo cromosoma x-. También hay problemas neurológicos que han sido relacionados con la paternidad tardía –y con la maternidad tardía- como autismo, esquizofrenia o trastornos en el desarrollo que pueden presentarse muchos años después”.

Análisis del espermograma

Cuando una muestra llega al laboratorio, distintos son los parámetros que se analizan. Así los describe Pasqualini: “Se analiza el volumen, la concentración de espermatozoides por mililitro, el porcentaje de formas anormales y, en los hombres de más de 40 años siempre se estudia la fragmentación del ADN que es la información genética, que se sabe que cuanto más edad tiene el hombre con mayor frecuencia podría estar alterada. Se resuelve realizando una preselección de los espermatozoides antes de realizar la fertilización in vitro”.
Hay algunos hábitos de vida que pueden influir en la cantidad o producción  de espermatozoides: el cigarrillo y el alcohol entre otros.
Pasqualini dice: “Cuando se acerca un hombre de más de 50 años a consulta, en primera instancia es necesario evaluarlo y si no es posible lograr el embarazo puede recurrirse a semen de banco. Cuando una pareja consulta una forma de evaluar si estamos bien, por la edad, es sumar la cantidad de años de ambos. Si no supera los 100 años, entonces en general estamos bien. Siempre pensando en el bienestar del hijo por venir. Para el hombre grande en general no es simple y, muchas veces viene acompañando a una mujer más joven que lleva la iniciativa. Pero la realidad es que el hombre tiene ventajas con respecto a la mujer, dado que aún cuando os espermatozoides estuvieran afectados en su cantidad y calidad, con las técnicas que disponemos hoy – especialmente el ICSI- se pueden lograr embarazos en casos masculinos muy severos”.

Congelamiento de semen

Según Pasqualini, “la paternidad tardía es una realidad, entonces uno plantea, qué pasaría si un hombre congela semen a los 30 años y, de querer un hijo después de los 50 años puede recurrir a esa muestra congelada, disminuyendo así los riesgos relacionados con los espermatozoides de un hombre mayor. Si ese hombre después de los 50 años quiere lograr un embarazo y llegara a estar su formación espermática alterada, podría llegar a recurrir a esa muestra criopreservada”.
Una muestra congelada de semen, a -196ºC puede durar muchos años. “El congelamiento de espermatozoides es muy simple, y puede durar muchísimo tiempo. Recientemente fue noticia el logro de un embarazo con una muestra de semen que permaneció criopreservada durante 50 años. El congelamiento de espermatozoides es muy exitoso, dado que es una célula muy pequeña, y una vez que una célula está congelada pueden pasar miles de años sin afectarla. Por otro lado, la criopreservación de espermatozoides se indica en aquellos casos de hombres que, ya sea por una cirugía o por quimioterapia van a perder su función testicular, en general como consecuencia de padecer algún proceso maligno. Por otro lado, la indicación de criopreservar se da cuando se realiza una técnica de fertilización in Vitro asistida de alta complejidad (ICSI) por un factor masculino y se logra el embarazo. En ese caso, la criopreservación es útil, ya que si en un futuro quisieran intentar lograr otro embarazo, dispondrían de una muestra de semen de las características con las que ya lograron el embarazo anterior. Esto les permitiría protegerse del paso del tiempo, sin saber a qué ritmo se afectará cada muestra en particular, es así que a veces, nos encontramos con muestras malas en la segunda búsqueda y en otras ocasiones inclusive, podemos llegar a no encontrar espermatozoides en el eyaculado”, cierra el médico.

Siempre se recomienda realizar al menos 2 análisis seminales, es recomendable una abstinencia sexual de 3 a 5 días, que nunca debe ser menor de 2 ni mayor de 7. A partir de los resultados, se solicitarán de ser necesarios, otros exámenes. Además, siempre decimos que un hombre que desea ser padre más allá de los 50 años es importante que se realice una evaluación y consulte”, concluye el médico.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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