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Fibromialgia y su impacto en la calidad de vida
Buenos Aires, Jueves, 19 septiembre a las 11:00:00

Declarada una patología por la Organización Mundial de la Salud desde 1992, la fibromialgia afecta a un 5% de la población, especialmente a las mujeres en proporción 9 a 1 con respecto al hombre. Es más frecuente entre lso 20 y 55 años aunque se presenta también en niños y personas mayores. Se caracteriza por dolores musculares generalizados, puntos sensibles dolorosos, cansancio, problemas de concentración, trastornos del sueño y otros. El diagnóstico temprano permite una mejor perspectiva de resultado del tratamiento.



“Según estadísticas de distintos lugares como USA, España y otros afecta del 2 al 5% de la población general. Se precisan estudios epidemiológicos adecuados para conocer los datos en nuestro país, pero dada la carga alostática (impacto del medio ambiente social y económico en la salud) los valores estarían en los más altos. En un Servicio de Reumatología alcanza al 20 a 24% de las consultas”, sostiene la Dra. María Cristina Lunic, Reumatóloga y Terapeuta sistémica del Hospital Clínicas.

Casi dos millones de argentinos padecen de fibromialgia, según una encuesta realizada por la Asociación Civil Fibroamérica. Sin embargo, es importante destacar que el diagnóstico suele llegar tarde, una vez que su calidad de vida se vio afectada. Es por eso que es indispensable estar informados y consultar. “O, mirado desde otra perspectiva, porque la calidad de vida esta alterada es que se produce la enfermedad”, acota la médica.

Diagnóstico de fibromialgia

Algunos consideran a la Fibromialgia como el gran simulador de la medicina porque puede presentar síntomas similares a muchas enfermedades infecciosas, inflamatorias, metabólicas y oncológicas, que es necesario descartar.
Para realizar el diagnóstico es preciso conocer los criterios diagnósticos de la enfermedad y de aquellas con las que hay que hacer diagnóstico diferencial y comprobar que no hay signos de alguna de ellas.  Aunque el que los haya no descarta la coexistencia de otras patologías con la Fibromialgia, como el hipotiroidismo, la diabetes, el lupus o cualquier otra enfermedad. “Debe realizarse la historia clínica exhaustiva médico-psicológica-social del paciente, revisarlo, pedir los estudios de laboratorio o radiográficos pertinentes que aunque se espera que sean normales. El diagnóstico se demora  en muchos casos porque el cuadro clínico no siempre se presenta completo, con el tiempo el paciente va sumando síntomas que al sexto o séptimo médico que consulta le hace más sencillo el diagnóstico, porque además ya viene con todos los estudios de otros profesionales y todos son normales”, explica la Dra. Lunic

Síntomas frecuentes de fibromialgia

Según la Dra. Lunic, “el diagnóstico es clínico, no hay exámenes de rutina o de sangre que pudieran mostrar alguna alteración. Por eso es tan importante la consulta si la persona presenta algún síntoma. Yo creo que cada vez se ven mayor cantidad de casos porque el stress es un factor de peso por el tipo de vida que llevamos en la actualidad”, afirma.
 

  • Dolor y sensibilidad en cuello, hombros, espalda, caderas, brazos y piernas.
  • Insomnio o  de inicio o de mantenimiento
  • Dolores de cabeza
  • Rigidez –especialmente a la mañana-
  • Problemas de concentración o de memoria
  • Sensación de hormigueo en manos y pies
  • Períodos menstruales dolorosos

Tratamientos para la fibromialgia

La reumatóloga expresa: “El tratamiento debe ser multidisciplinario,  médico, de rehabilitación física y  de psicoeducación. Se utilizan con frecuencia neuromoduladores, tricíclicos, inhibidores de recaptación de serotonina o duales, de serotonina y noradrenalina, anticonvulsivantes,  analgésicos, miorrelajantes,  antiinflamatorios,  y otros, solos o combinados entre sí y/o con los medicamentos necesarios para el tratamiento de las enfermedades concomitantes”.

Y agrega: “Es indispensable que los médicos estén familiarizados para derivar o arribar más rápidamente a un buen diagnóstico e indicar los medicamentos específicos para el tratamiento de esta enfermedad dolorosa que puede afectar la vida de los pacientes. Hay quienes pueden presentar depresión. Hay demora en el diagnóstico, a veces hasta dos años, en detrimento de la vida social, laboral y emocional del paciente, porque se precisa descartar otras enfermedades, porque el paciente ante el dolor cambia de profesionales antes de completar los estudios y arribar al diagnóstico y porque no todos los profesionales están  atentos al tema en el comienzo del cuadro”.

Todas las medidas tendientes al cuidado de la salud psicofísica y social desde la niñez ayudan a prevenir el estrés y por lo tanto la fibromialgia en los individuos vulnerables. Según Lunic, “La vulnerabilidad genética de estos pacientes hace que situaciones de estrés máximo o de estrés crónico sostenido, agoten los sistemas de respuesta.  Hay estudios que muestran que es más frecuente el antecedente de abuso sexual, accidentes de tránsito, mal trato en la infancia,  dolor agudo subtratado, dolor perioperatorio subtratado, accidentes de tránsito, enfermedades virales crónicas, o bacterianas pueden ser desencadenantes”.

Embarazo y fibromialgia

Una mujer que busca embarazo y padece de fibromialgia debe estar en el mejor estado físico y mental que pueda, llevar una vida tranquila y suspender toda medicación, debe ser controlada por su médico y recibir mayor apoyo en las medidas higiénico dietéticas.  Y prepararse adecuadamente para el puerperio. “En el caso de una mujer que toma medicación para la fibromialgia y queda embarazada, es necesario que sepa que debe suspender las medicaciones que está tomando con el apoyo de su médico y ver las medidas no farmacológicas necesarias para llevar el embarazo a término”, dice la especialista.
Es imprescindible que el paciente aprenda sobre su enfermedad, los distintos síntomas, como el dolor, la fatiga, el insomnio, y otros, y los posibles tratamientos, el manejo de sus emociones y de las situaciones de estrés, habilidades sociales que le permitan la convivencia con los demás con el menor desgaste posible, que aprenda a conocer las situaciones que lo activan para evitarles si es posible o sino manejarlas sin activarse. También es nuestro rol orientarlos en este ámbito”, concluye la Dra. Lunic.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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