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Diabetes: una epidemia creciente
Buenos Aires, Viernes, 27 septiembre a las 11:30:00

El número de personas con diabetes a nivel mundial ronda los 370 millones de individuos, según cifras de la Federación Internacional de Diabetes. En Argentina, de acuerdo a una encuesta realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en el 2009, la diabetes afecta a un 9,6% de la población. Alrededor de 2 millones y medio de personas, de las cuales la mitad desconoce el diagnóstico y solo un 30% recibe un tratamiento adecuado. Debido al rápido incremento de casos, la Organización Mundial de la Salud considera que para el 2030 la diabetes será una pandemia si no se toman las medidas preventivas que fomenten estilos de vida saludables. Informar para prevenir es necesario: el caso de Analía.



La diabetes mellitus es un desorden metabólico de múltiples causas caracterizada por el aumento de los niveles de azúcar en sangre. “Sus formas de presentación más frecuentes se denominan diabetes tipo 1 y tipo 2. Más de un 85% de los casos corresponden diabetes tipo 2, relacionada con la obesidad y el sedentarismo, que llevan a una falla en la acción y/o secreción progresiva de insulina. El diagnóstico es más frecuente en personas mayores de 40 años, con antecedentes familiares de diabetes o mujeres que han padecido diabetes durante sus embarazos. Suele asociarse con otros factores de riesgo cardiovasculares, como la hipertensión y alteraciones en el colesterol”, expresa la Dra. María Gilligan, endocrinóloga de Halitus Instituto Médico.
La médica se refiere también a la diabetes tipo 1. “Aproximadamente un 10% de las personas con diabetes presentan la forma denominada tipo 1,  relacionada con una destrucción de las células del páncreas, de origen autoinmune, con una carencia absoluta de insulina.  Este tipo, si bien puede aparecer a cualquier edad,  es más frecuente en niños y en adultos jóvenes de menos de 30 años. Aparece en forma abrupta y suele afectar a personas de contextura delgada, sin antecedentes familiares de diabetes”, dice.
El crecimiento es tal a nivel mundial que hoy en día la Organización Mundial de la Salud la ha colocado en el listado de las principales causas de muerte. La prevalencia muestra un crecimiento continuo, especialmente en regiones con  bajos y medianos ingresos como América Latina.
Este comportamiento probablemente se debe a varios factores, destacándose la obesidad, el sedentarismo y el aumento de la expectativa de vida.

Factores de riesgo de la diabetes

  • Antecedentes familiares y los genes en la diabetes tipo 2.
  • Obesidad, especialmente de la grasa visceral (alrededor de la cintura)
  • Sedentarismo
  • Antecedentes de diabetes gestacional o hijos que hayan nacido con más de 4 kilos (macrosómicos)
  • Mujeres con Síndrome de ovario Poliquístico o valores altos de glucemia, que no llegan a estar en rango de diabetes, como intolerancia a la glucosa o glucemia alterada en ayunas).

Síntomas  y diagnóstico de diabetes

Según la Dra. Gilligan, “hay que tener en cuenta que mayormente la diabetes no produce síntomas que lleven a las personas a sospechar su presencia, lo que hace que se retrase mucho su diagnóstico. Uno de cada tres individuos con diabetes no sabe que padece este trastorno, por eso la importancia de realizar controles médicos regulares. Suele diagnosticarse accidentalmente o por la presencia de sus complicaciones”.

Síntomas  frecuentes:

  • Pérdida de peso
  • Incremento en la micción (poliuria)
  • Incremento de la sed (polidipsia)
  • Incremento del hambre (polifagia)

“Estos incrementos suelen presentarse cuando los valores de glucosa superan los 180mg/dl. Y pueden agregarse síntomas inespecíficos como cansancio, dolores musculares, calambres, somnolencia, mareos y visión borrosa”, especifica la endocrinóloga.

La forma de detectar la diabetes es a partir de un análisis de sangre de glucosa o de un test de tolerancia a la glucosa.

Diabetes: niños y adultos

“Cuando hablamos de niños, clásicamente se habla de la diabetes tipo 1. Requieren tratamiento con insulina desde el momento del diagnóstico, necesitan un control y tratamiento adaptado a su edad y actividades, logrando el mejor control metabólico pero con el menor riesgo posible de hipoglucemias -valores bajos de azúcar-. Hoy en día, con la aparición de la obesidad cada vez a edades más tempranas, tenemos un gran incremento de diabetes 2 en los niños”, explica la Dra. Gilligan.

Aquel que desarrolla una diabetes en la adultez es seguramente un diabético tipo 2. Este tipo de diabetes es un complejo trastorno metabólico en el que coexisten múltiples factores destacándose la insulinorresistencia. La especialista sostiene: “Si la insulinorresistencia se va incrementando,  el páncreas debe compensar con un mayor aumento de la secreción de insulina. Con el progreso de la enfermedad, la  capacidad secretoria pancreática disminuye y se evidencia un  deterioro de la homeostasis de la glucosa, con la aparición de la diabetes”.

Controles

Para medir los valores de glucemia se pueden realizar por análisis de laboratorio o idealmente con automonitoreos. “Estos son uno de los puntos centrales del cuidado de la diabetes mellitus. Es una de las herramientas  para determinar el estado metabólico en la enfermedad, medir la eficacia del tratamiento y realizar los ajustes necesarios. Ayuda a lograr las metas terapéuticas y el mejor control metabólico posible. Y son de especial importancia entre quienes utilizan insulina”.
La frecuencia del control va a depender de cada paciente y del tratamiento que esté realizando y la frecuencia del análisis de sangre va a depender de cada paciente en especial, de las comorbilidades que se asocien, como hipertensión arterial, dislipemia, antecedentes coronarios y los cambios en la medicación que se vayan realizando. Sobre esto, la médica dice: “En los diabéticos tipo 1, se estima necesario realizar al menos tres autocontroles diarios. La Asociación Americana de Diabetes (ADA), admite que aún no se puede establecer con certeza la frecuencia apropiada y los momentos óptimos para realizar el AMG en la diabetes tipo 2, pero afirma que deben ser suficientes como para que se alcancen los objetivos del tratamiento. Por ejemplo, pacientes  con buen control metabólico podrían realizarse  2 controles por semana -104 al año- y si no cumple el objetivo puede realizar 1 control en diferentes horarios -llamados escalonados-. Es muy  importante el estudio de la Hemoglobina glicosilada (HBA1c) cada 3 meses”.

¿Insulina alta es diabetes?

No toda persona con insulina elevada –insulinorresistencia- tiene diabetes, aunque el 92% de los pacientes con diabetes tipo 2 presentan insulinorresistencia. “Por la gran asociación entre insulinoresistencia y obesidad es fundamental tanto para prevenir una diabetes como para el tratamiento, lograr una pérdida de peso corporal y mantenerla en el tiempo”, refiere la Dra. Gilligan.

La diabetes y el embarazo

Toda alteración de la glucosa que se diagnostica durante el embarazo se denomina diabetes gestacional y esto es independiente de si era una diabetes previa que no fue diagnosticada o si persiste post nacimiento.
Gilligan explica: “En el embarazo hay modificaciones hormonales que van reduciendo paulatinamente la sensibilidad a la insulina. Si bien la diabetes gestacional puede aparecer en cualquier momento del embarazo por los cambios hormonales es más frecuente en la semana 26 y 32. Puede detectarse con una glucemia en ayunas, que se solicita a toda embarazada en el primer control o se puede diagnosticar a raíz de una Prueba de tolerancia oral a la glucosa, que se hace de rutina en la semana 24-28. Si esta prueba es normal pero la paciente tiene factores de riesgo para el desarrollo de Diabetes Gestacional debe repetirse entre la semana 31 y 33.”

Principales factores de riesgo para Diabetes gestacional:

  • Antecedente de diabetes gestacional en embarazo anterior
  • Edad mayor o igual a 30 años.
  • Antecedentes de diabetes en familiares de 1º grado.
  • Pacientes con sobrepeso u obesidad  al comienzo del embarazo.
  • Antecedentes de macrosomía fetal (un hijo de 4000 gr o más)
  • Antecedentes de mortalidad perinatal inexplicada
  • Síndrome de ovario poliquísitco
  • Antecedente de la madre de alto o bajo peso al nacer
  • Y otros como preeclampsia, multiparidad, utilización de drogas como corticoides.

Generalmente no trae síntomas, por eso la importancia de la evaluación a toda mujer embarazada. Según la endocrinóloga, “El tratamiento se basa en un plan alimentario apropiado, logrando una ganancia de peso adecuada que va a depender del peso con el cual la paciente comienza el embarazo. El ejercicio resulta especialmente útil para ayudar al control metabólico, siempre que las condiciones obstétricas lo permitan. Se indica insulinoterapia en aquellas pacientes con diagnóstico de Diabetes Gestacional cuando después de 7 días con un correcto plan de alimentación, no alcancen los objetivos glucémicos en el 80% de los controles solicitados. Todas las pacientes deberán realizarse automonitoreos glucémicos. Es importante tener en cuenta que la diabetes gestacional no es per se una indicación de cesárea  y que las pacientes luego del parto deben seguir un plan de alimentación igual al de la puérpera que no tuvo Diabetes Gestacional y controlar la glucemia 1 a 2 veces por día durante 48 horas. A las 6 semanas del parto se debe reevaluarlas con una Prueba de tolerancia oral a la glucosa. Y ante cualquier duda durante o después del embarazo consultar sin falta al médico”.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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