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Próstata: todo lo que hay que saber
Buenos Aires, Jueves, 07 noviembre a las 11:00:00

La próstata es una glándula del sistema reproductor masculino ubicada justo por debajo de la vejiga Es una glándula sexual masculina cuya función es producir un fluido que forma parte del semen (aprox. el 30%) y permite la viabilidad de los espermatozoides dentro de la vagina para que estos puedan cumplir su función de fecundar al óvulo. Su crecimiento inadecuado y otras dolencias pueden provocar la necesidad de consulta médica.



La próstata crece durante toda la vida de un hombre y es normal pero, en algunos casos, cuando ese crecimiento se produce fuera de parámetros normales puede ser necesaria una consulta con el urólogo/andrólogo.

Afecciones más frecuentes de la próstata

Hiperplasia prostática benigna

Es un crecimiento benigno de la próstata, un fibro adenoma, que experimentan los hombres a partir de los 50 años y que puede interferir el correcto vaciado de la vejiga.
“Comienza a evidenciarse a partir de los 50 años con un porcentaje de aproximadamente el 30% de los varones, aumentando un 10% a medida que se gana cada década de la vida. Según las cifras de las Semanas de la Próstata del Hospital de Clínicas 2003, adaptadas al censo de 2006 hemos calculado para esos años aproximadamente 2.500.000 argentinos con síntomas por hipertrofia de próstata”, explica el Prof. Dr. Osvaldo Mazza, Jefe del Servicio de Urología del Hospital Alemán y Jefe de Urología del Hospital de Clínicas. Y agrega: “Lo que es importante resaltar es que los síntomas que presenta una hiperplasia prostática benigna no difieren de aquellos que puede presentar una prostatitis (inflamación) o el cáncer de próstata. Por eso deben conducir al paciente a la consulta médica”.

Diagnóstico

Para realizar un diagnóstico el médico realiza algunos exámenes básicos, aunque luego puede solicitar estudios complementarios de ser necesario. Esto exámenes básicos consisten en:

  • Interrogatorio de síntomas
  • Examen prostático –tacto rectal-
  • Ecografía renal vesical y prostática
  • Examen PSA –antígeno prostático específico 

El Dr. Mazza expresa: “El tratamiento para la hiperplasia benigna puede ser farmacológico cuando la obstrucción que genera no es muy importante, con medicamentos que intentan reducir el tamaño del adenoma  o mejorar el vaciado vesical. Si esto no es efectivo, sería necesario reducir o extirpar el crecimiento con cirugía endoscópica, láser o a cielo abierto. Pero es importante mencionar que la hiperplasia no aumenta las posibilidades de padecer cáncer, son dos enfermedades diferentes que pueden coexistir”.


Cáncer de próstata

Al igual que la hipertrofia benigna tiene una incidencia que aumenta a medida que se adentra en la vejez. Es de alta prevalencia como microcarcinoma, llegando pasados los 80 años a encontrarse en el 80% de las autopsias de fallecidos por otra causa. “La forma clínica es muchísimo menor pero puede llevar a la muerte. No hay cifras en la Argentina. En cada Semana de la Próstata del Hospital de Clínicas, logramos detectarlo en el 4% de los que concurren”, dice el especialista.
Además de los síntomas urinarios, puede dar metástasis en el esqueleto con sus consecuencias de dolor, fracturas y parálisis y cuanto más temprano se detecte menor será su posibilidad de diseminación.


Tratamiento

Según el Dr. Mazza: “Un recurso para tratar el cáncer de próstata es la prostactectomía que consiste en extirpar la glándula prostática junto con las vesículas seminales. Cuando el tumor está localizado, además de la prostatectomía tenemos la terapia radiante externa en sus modalidades 3D o Intensidad Modulada. Luego también la radioterapia intersticial con semillas de Oro o Iridio que se colocan en un acto con agujas a través de la piel. En casos de tumores locales de bajo grado se puede realizar un seguimiento o expectación armada. Si el tumor se encuentra diseminado, la terapia hormonal que consiste en evitar que la testosterona penetre en las células cancerosas. Hay moléculas que reducen el daño óseo como los bifosfonatos o anticuerpos monoclonales”.
“El hombre debería incorporar en sus controles, por su próstata el control anual con el dosaje de PSA, tacto y ecografía a partir de los 50 años. Si un padre o hermano murieron por cáncer de próstata, a partir de los 40 años. El diagnóstico precoz es fundamental, es la mejor prevención”, agrega el Dr. Mazza.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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