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Osteoporosis: no sólo en la menopausia
Buenos Aires, Jueves, 21 noviembre a las 11:00:00

Actualmente, la osteoporosis afecta a una de cada 3 mujeres y a uno de cada 5 hombres mayores de 50 años. Su importancia crece, a medida que la población mundial aumenta en tamaño y en expectativa de vida. Para el año 2050, el número de fracturas de cadera que se produce anualmente en el mundo aumentará de la cifra actual de más de 1,5 millones a más de 6 millones, y los aumentos más significativos se producirán en Asia y América Latina. De acuerdo a los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la Argentina una de cada 4 mujeres mayores de 50 años presenta densitometría normal, 2 tienen osteopenia y 1 osteoporosis. Y la prevención es el mejor recurso.



Osteoporosis significa literalmente "hueso poroso" y es una enfermedad que se caracteriza porque disminuye la densidad y calidad de los huesos tornándolos más porosos y frágiles aumentando así considerablemente el riesgo de fracturas.
La Dra. María Gilligan, endocrinóloga de Halitus Instituto Médico refiere: “La pérdida de hueso se produce de forma "silenciosa" y progresiva. No suele haber síntomas, hasta que se produce la primera fractura. Proyecciones mundiales estiman que una persona sufre una fractura osteoporótica cada 3 segundos. Luego de una fractura de cadera, la tasa de mortalidad al año es de un  20%, casi 20 % requiere cuidados domiciliarios  y 10% de los pacientes quedan dependientes de otra persona para su cuidado. Pero afortunadamente, la osteoporosis es, en la actualidad, una enfermedad  tratable y, en muchos casos, prevenibles”.

Hombres, mujeres y niños

Todos, a cuidarse. Con el avance de los años se produce una pérdida de la masa ósea tanto en hombres como en mujeres de aproximadamente 0,3 a un 0,5% por año desde los 35 años y en las mujeres de un 2-5% en los años posteriores a la menopausia. Pero también puede aparecer a edades más tempranas. Gilligan expresa: “En caso de la población joven o adolescente, se habla de baja masa ósea, que son los individuos que no llegaron a lograr un pico de masa ósea adecuado.  El pico de masa ósea es el máximo contenido de calcio ganado durante el crecimiento, que suele ocurrir entre los 18 – 30 años. Los factores determinantes de la masa ósea son la genética, junto con factores ambientales, como el consumo de calcio en la dieta y la actividad física. La mejor estrategia preventiva en el manejo de la osteoporosis es la optimización de la ganancia de masa ósea en la infancia y la adolescencia.  Por lo que la prevención debe ser considerada en cualquier etapa de la vida. Detectar los sujetos con factores de riesgo  es un elemento clave para la prevención y así actuar en la evolución natural de la enfermedad”.

En los hombres, la osteoporosis también puede ocurrir, pero a edades más tardías,  generalmente cerca de los 70 años. Cuando aparece antes de esta edad, en el 50 % de los casos es por causas secundarias, principalmente por ingesta de alcohol, terapia crónica con glucocorticoides o hipogonadismos (disminución de la testosterona). La mujer está más expuesta que el hombre a esta enfermedad, por distintos motivos; entre ellos, por el tamaño del esqueleto, el contenido mineral óseo total y la masa muscular, que son menores que en el hombre.
“Por otro lado, los estrógenos tienen un rol fundamental en la formación ósea. Si existe una carencia de estrógenos, principalmente cuando es antes de los 40 años, se asocia con una pérdida significativa de la masa ósea. Otros estados de hipoestrogenismo (producidos por  hiperprolactinemias, periodos de amenorreas, trastornos alimentarios), que se prolonguen por más de 6 meses alteran el equilibrio de formación ósea. En general, la relación entre hombres y mujeres es de 1,5/1 para la fractura de muñeca, de 7/1 para las fracturas vertebrales y  de 2/1 para la fractura de cadera”, argumenta la médica.

Factores de riesgo para la osteoporosis

Existen distintos tipos de factores de riesgo. Algunos de ellos, como la edad o el sexo, no pueden cambiarse, mientras que otros están ligados con las elecciones personales relacionadas con el estilo de vida, como el tabaquismo, el alcohol y la dieta.

  • El principal  factor de riesgo es la edad y el sexo femenino. Pero son muchos los factores de riesgo a tener en cuenta:
  • La delgadez  (sobre todo IMC mayor a 20) y trastornos de la conducta alimentaria ya que suelen acompañarse de estados de bajos niveles de estrógenos (hipoestrogenismo).
  • Los antecedentes familiares son un predictor independiente del pico de masa ósea. Las mujeres cuyas madre o abuela han sufrido una fractura antes de los 70 años, tiene un riesgo aumentado de presentar osteoporosis.

La endocrinóloga sostiene: “Las pacientes cuyos familiares cercanos (como la madre o la abuela) han sufrido fracturas, principalmente de cadera, vertebrales o de muñeca, tienen un riesgo aumentado de padecer osteoporosis. El componente genético es el responsable del 60 al 80% de la densidad mineral ósea.  Si bien los factores genéticos son importantes a la hora de determinar si un individuo presenta un riesgo elevado de osteoporosis, los factores relacionados con el estilo de vida pueden influir en el desarrollo óseo durante todas las etapas de la vida”.

  • El sedentarismo: el ejercicio que se realiza en etapas de desarrollo y crecimiento logran aumentar la masa ósea, permitiendo que esta alcance un mayor pico; en los adultos jóvenes ayuda a mantenerla. Las mujeres sedentarias que están sentadas mas de 9 horas diarias tiene más de un 40% de riesgo de fractura de cadera aquellas sentadas menos de 6 horas por día. La actividad física es un estímulo de sobrecarga muscular que estimula la formación de hueso y su remodelado, además de ayudar a mantener un adecuado estado de coordinación músculo esquelético, con menor riesgo de caídas.

“El ejercicio influye en forma positiva durante la etapa de crecimiento aumentando la masa ósea; en la vida adulta favorece su mantenimiento.
Es importante para conservar un tono muscular adecuado y mejorar los reflejos, factores que disminuyen la incidencia de caídas que predisponen a fracturas. Por ejemplo, el Tai Chi es un ejercicio ideal, que ayuda a adquirir fuerza y a mejorar el equilibrio”, describe Gilligan.

  • El tabaquismo provoca disminución de la masa ósea, aumenta el riesgo de fractura y altera la cicatrización de las fracturas. Con el humo de cigarrillo se liberan radicales libres que incrementan los procesos resortivos.  
  • El consumo de alcohol moderado a severo produce una acción sobre las células formadoras de hueso (osteoblastos) que se asocia con disminución de la Densidad Mineral Ósea.
  • Existen varios medicamentos con un impacto negativo sobre el hueso si se consumen de forma prolongada: los corticoides, las hormonas tiroideas en dosis excesivas, los anticonvulsivantes, anticoagulantes, antiretrovirales, muchos antiácidos, y diuréticos como la furosemida.

“Ante el uso de alguno de estos medicamentos se recomienda, en la medida de lo posible, reemplazarlo o disminuir la dosis. En todos los casos considerar el tratamiento preventivo (con calcio y vitamina D) para reducir el riesgo de fracturas”, dice la médica.

Diagnóstico de la osteoporosis

“Si detectamos la osteoporosis por la clínica, quiere decir que llegamos tarde. La buena noticia es que los exámenes para el diagnóstico de osteoporosis son rápidos, fáciles e indoloros. La detección de osteopenia por radiografía no es muy buena, es necesaria una pérdida de más del 40% de masa ósea para que pueda ser detectada en la radiografía, además la misma, está influenciada por distintos  factores como la exposición radiográfica, los tejidos blandos etc. La densitometría ósea (DMO) es el método por excelencia  para el diagnóstico de osteoporosis. Las áreas recomendadas para evaluar son la columna lumbar y la cadera. La densitometría expresa la cantidad de mineral óseo en gramos/cm2. Es fundamental realizar una radiografía  ante la sospecha de fractura vertebral. Además las radiografías de columna dorsolumbar (frente y perfil) y de pelvis sirven para evaluar la presencia de alteraciones anatómicas que sobreestiman el valor de la DMO, como la artrosis, escoliosis, calcificaciones en la aorta etc., por lo que es de gran importancia previo al pedido de una DMO. Deberían solicitarse junto con la densitometría en la primera evaluación y luego de forma anual”, refiere la doctora.

DENSITOMETRÍA: La densitometría ósea constituye la principal herramienta para el diagnóstico de la osteoporosis y de esta manera determinar el riesgo de sufrir una fracturas óseas. Es el método diagnóstico por excelencia que permite medir la densidad mineral del hueso. Puede realizarse con distintos métodos, el validado es por medio de los rayos X.
“Este examen sirve para valorar la salud ósea, detectar el grado de osteoporosis y controlar la respuesta al tratamiento”, dice la endocrinóloga.

La densitometría debe solicitarse en los siguientes casos:

  • Mujeres mayores de 65 años.
  • Mujeres posmenopáusicas menores de 65 años con factores de riesgo de fractura y mujeres en la transición a la menopausia con factores de riesgo
  • Hombres mayores de 70 años.
  • Hombres menores de 70 años con factores de riesgo de fracturas.
  • Adultos con antecedente de fractura por fragilidad.
  • Adultos con enfermedades o condiciones asociadas a baja masa ósea o pérdidas de masa ósea.
  • En cualquier persona tratada o en la que se considera la posibilidad de tratamiento farmacológico para monitorear la eficacia del tratamiento.
  • Las mujeres que interrumpan un tratamiento con estrógenos.

Además, según la médica, siempre debe completarse la evaluación ósea con un metabolismo fosfocálcico completo. Consiste en un análisis de sangre y orina de 24 horas en el que se estudia la eliminación de calcio y otros iones por orina, marcadores de formación y resorción ósea, vitamina D, etc. “Los marcadores de remodelado óseo, son especialmente útiles para valorar la respuesta al tratamiento de forma temprana. Se realizan previos al inicio del tratamiento y luego cada 3-6 meses de iniciado el mismo”, dice Gilligan.

Prevención de la osteoporosis: en el centro de la escena

La prevención de la osteoporosis comienza con un óptimo crecimiento y desarrollo óseo durante la juventud. El esqueleto crece constantemente desde el nacimiento hasta la adolescencia, y alcanza la fuerza y el tamaño máximo (pico de masa ósea) a comienzos de la edad adulta, alrededor de los veinticinco años.
“La alimentación y el ejercicio son claves en el momento de determinar la salud ósea. Entre los recursos preventivos se destacan: una dieta balanceada, adecuada en aporte de calcio y vitamina D, ejercicio, no fumar, evitar el consumo excesivo de alcohol, prevención de las caídas. A partir de los 50 años, la dieta debería aportar unos 1.200mg de calcio/día, y especialmente en productos lácteos, que es la fuente de calcio más importante y preferiblemente los fortificados. El ejercicio,  particularmente el que determina resistencia, que provee un estímulo para la salud musculo esquelética, aunque cualquier actividad física es válida”, sostiene la especialista en endocrinología de Halitus.

La vitamina D

La vitamina D, es una hormona necesaria para una buena salud ósea. El papel más importante de la vitamina D es la regulación de la absorción intestinal de calcio y del metabolismo del calcio y el fósforo, para mantener la homeostasis ósea y muscular. Mejora la fuerza muscular y la estabilidad corporal, lo cual evita las caídas y disminuye el riesgo de fracturas, otro agente peligroso para la debilidad de los huesos. Su principal fuente proviene de la piel, a partir de la exposición a los rayos ultravioletas. Son necesarias exposiciones de 15 a 20minutos, pero se debe tener precaución en aquellas personas con patologías cutáneas en donde la exposición solar, aún por períodos cortos de tiempo, puede traer riesgos adicionales.

Osteopenia, a un pasito

La osteopenia es una disminución en la densidad mineral ósea que puede ser una condición precursora de osteoporosis. Por lo tanto, puede tratarse de un aviso. Gilligan aclara: “Sin embargo, no todas las personas que presenten de osteopenia desarrollarán osteoporosis. La osteopenia se considera un signo esperado del envejecimiento, a diferencia de la osteoporosis que se considera una enfermedad. Si bien la tasa de fracturas es más alta en los pacientes con osteoporosis, el número absoluto de fracturas es mayor en los pacientes osteopénicos”.

La masa ósea adquirida durante la juventud es un factor importante del riesgo de sufrir fracturas por osteoporosis a lo largo de la vida. A mayor masa ósea máxima, menor es el riesgo de osteoporosis. “Una vez alcanzada la masa ósea máxima, ésta se mantiene, mediante un proceso denominado “remodelación”, que es un proceso continuo por el cual desaparece el hueso viejo (resorción) y se crea hueso nuevo (formación). Durante la niñez y comienzos de la edad adulta, la formación ósea es más importante que la resorción ósea. Con el correr del tiempo, sin embargo, la tasa de resorción ósea es mayor que la tasa de formación ósea y produce una clara pérdida ósea.  Cualquier factor que ocasione una mayor tasa de remodelación ósea conducirá, finalmente, a una pérdida más rápida de masa ósea y, por ende, a huesos más frágiles”, explica la especialista.

Tratamiento de la osteopenia

La osteopenia sin otros factores de riesgo, puede mantenerse e incluso mejorar con las medidas generales mencionadas: el ejercicio, la prevención de caídas, reducir el consumo de alcohol, cafeína y el habito tabáquico.

Gilligan concluye: “En caso de haber osteoporosis, además de hacer recomendaciones sobre los cambios en el estilo de vida, los médicos pueden prescribir medicamentos específicos. En la actualidad, existe una serie de opciones terapéuticas que, para preservar la densidad ósea y reducen el riesgo de sufrir fracturas. Es importante que la elección del tratamiento se ajuste a las necesidades médicas y al estilo de vida de cada paciente. Se evaluaran los factores de riesgo, antecedentes de fracturas, marcadores de remodelado óseo, valores de DMO, y se establecerán los beneficios y los riesgos para ese paciente. El tratamiento de la osteoporosis está destinado a disminuir el riesgo de fractura”.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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