Próstata: prevención y diagnóstico precoz
Fecha Miércoles, 26 octubre a las 12:45:51
Tema Sentir y Pensar TV


El chequeo médico a partir de los 50 años en los hombres que no presentan antecedentes familiares y a los 45 años en aquellos que tienen familiares directos con antecedentes de carcinoma de próstata,  debería incluir un examen de próstata anual que consiste en tomar un dosaje del antígeno prostático específico y un tacto rectal. La prevención y el diagnóstico precoz aumentan las posibilidades de cura.

El cuerpo está formado por diferentes tipos de células que normalmente se dividen, crecen y se multiplican para mantener al cuerpo saludable y funcionando correctamente. A veces, el proceso no se produce como debería y se forman células anormales que se reproducen descontroladamente. Esas son las células que forman el tumor ya sea benigno o maligno. Cuando el tumor es maligno es que se habla de cáncer.
La próstata es una glándula del sistema reproductor masculino ubicada justo por debajo de la vejiga (el órgano que recoge y evacua la orina) y por delante del recto (la parte más inferior del intestino) que crece durante la mayor parte de la vida de un hombre.
Es pequeña, su tamaño es como el de una nuez y rodea una parte de la uretra (conducto por el cual se elimina la orina). La glándula prostática produce un fluido que se hace parte del semen y que transporta a los espermatozoides.
 
¿Qué es y qué síntomas tiene el cáncer de próstata?

El cáncer de próstata es el segundo cáncer más común en los hombres, después del de piel y es la segunda causa de muerte en los hombres. Es un tumor maligno que se inicia en la glándula prostática de los hombres y por lo general, no presenta síntomas por varios años. Cuando éstos se presentan, la enfermedad puede haberse diseminado más allá de la próstata pero también los síntomas pueden estar relacionados con alguna otra afección.
Síntomas:
* Disminución del calibre o interrupción del chorro urinario.
* Aumento de la frecuencia de la micción (especialmente por la noche).
* Dificultad para orinar.
* Chorro miccional entrecortado
* Dolor o ardor durante la micción.

A veces, las células cancerígenas se desprenden del tumor e ingresan en la corriente sanguínea o en el sistema linfático y viajan hasta otro órgano. Cuando el cáncer se esparce más allá de su ubicación original en la próstata se denomina cáncer metastásico de próstata.
Otras veces muchos de los síntomas corresponden a una dolencia llamada hipertrofia prostática benigna (HPB) que consiste en un aumento del tamaño de la próstata y la consiguiente opresión de la uretra generando problemas urinarios. Para aliviar estos síntomas se realiza una cirugía que retira la parte de la próstata que está causando la obstrucción y por lo tanto alivia o reduce los síntomas pero no disminuye el riesgo de presentar cáncer de próstata a futuro, por tal motivo se debe continuar con los controles en aquellos pacientes operados por hipertrofia de próstata. La hipertrofia prostática también puede tratarse con medicamentos que funcionan disminuyendo el nivel de hormonas masculinas dentro de la glándula o relajando el tejido muscular. 

Factores de riesgo y diagnóstico del cáncer de próstata

El riesgo de cáncer de próstata aumenta con la edad y aumenta rápidamente a partir de los 50 años es por ello que se recomienda a los hombres que no presentan antecedentes familiares realizarse un examen una vez al año. Aquellos que tienen familiares directos con antecedentes deberían llevarlo a cabo a partir de los 45 años en busca de alteraciones de la próstata. Más del 80% de los cánceres de próstata se diagnostican en hombres de 65 años de edad o más haciendo que la edad se convierta en el factor de riesgo más importante. Pero se desconoce con exactitud qué es lo que lo causa y por qué algunos lo padecen y otros no. Lo que los científicos pudieron establecer son algunos factores que aumentan el riesgo de padecerlo como ser de raza negra, tener antecedentes familiares y los niveles altos de testosterona que pueden acelerar o causar el desarrollo del cáncer de próstata. Existe alguna evidencia de que una dieta alta en grasa animal podría tener incidencia pero aún no se ha podido comprobarlo y no realizar actividad física también podría aumentar las posibilidades de padecerlo.
En la consulta, luego de un interrogatorio sobre los síntomas, el médico realizará un tacto prostático que permite detectar anomalías y le solicitará unos análisis de sangre.
Generalmente, el cáncer de próstata se descubre a través de la prueba del antígeno prostático específico, por biopsia de próstata o por tacto rectal en hombres sanos sin ningún síntoma. El diagnóstico es fundamental para detectar el grado del cáncer y el estadio, que se basa en cuánto el cáncer se diseminó desde la próstata a otras partes del cuerpo. Incluso muchas veces debe recurrirse al ultrasonido o a una resonancia magnética para determinar el grado del tumor. Si los estudios de imágenes y el tacto dejan dudas, la única manera de disiparlas y confirmar la presencia de cáncer es mediante una biopsia que consiste en remover una pequeña porción del tumor y observarla en el microscopio.

Tratamientos

El cáncer de próstata según los científicos crece lentamente en muchos hombres; tan lentamente que de no tratarlo no pondría en peligro la vida del paciente, esto depende de la malignidad del propio tumor y la edad de aparición. Sin embargo, según estadísticas del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires El cáncer de próstata constituye la primera causa de cáncer y la tercera si se toman ambos sexos (detrás del de mama y de colon). En la provincia de Buenos Aires la incidencia es de 47 casos nuevos cada 100 mil habitantes, esto significa un total de 3.200 afectados por año.
El tratamiento del cáncer de próstata depende del tamaño y la localización del tumor, si se ha diseminado, y del estado de salud general del paciente. Cada hombre deberá ser evaluado individualmente para determinar los pasos a seguir.
Los tratamientos pueden ser desde la observación de la evolución, la hormonoterapia, la radioterapia y la cirugía radical La hormonoterapia funciona privando a las células cancerígenas de las hormonas masculinas que necesitan para crecer y multiplicarse y generalmente se recomienda cuando el tumor se dispersó a otros lugares del cuerpo. La radioterapia utiliza rayos para eliminar las células cancerígenas y reducir el tumor, puede ser recomendada luego de una cirugía para combatir las células cancerígenas restantes luego de la operación e incluso puede ser utilizada en combinación con la hormonoterapia. La cirugía radical puede utilizarse para remover completamente la próstata, lo que se denomina una prostatectomía, o sólo parte de ella.
En cada caso deberán tenerse en cuenta los efectos secundarios y los beneficios de cada opción, especialmente aquellas que afecten la actividad sexual y la calidad de vida.
Todos los hombres mayores de 50 años deberían asegurarse de tener una examen prostático cada año y consultar en caso de tener alguno de los síntomas mencionados. Como en la mayor parte de los cánceres la consulta precoz y el buen diagnóstico puede no sólo disminuir el riesgo sino preservar su calidad de vida.







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