Contáctenos  


home :: Notas :: INFERTILIDAD | De óvulos, de espermatozoides y más

INFERTILIDAD | De óvulos, de espermatozoides y más
Buenos Aires, Martes, 03 julio a las 12:00:43

Cuando de infertilidad se trata hay que evaluar no sólo óvulos y espermatozoides (factores fecundantes) sino otros factores no fecundantes que pueden estar interfiriendo y creando dificultades para lograr el embarazo. Cuáles son y cómo inciden.


Para que un embarazo tenga lugar hay una serie de factores que tienen que coexistir y producirse en forma coordinada: el ovario debe liberar un óvulo, debe haber presencia de espermatozoides alrededor del óvulo, las trompas deben estar sanas para poder movilizar al óvulo y que este logre encontrarse con los espermatozoides y que el embrión logre implantarse en el útero. Esto requiere que los óvulos y los espermatozoides cumplan con requisitos de morfología y funcionalidad y cualquier alteración en el mecanismo o en los factores fecundantes puede llevar a la infertilidad. Pero, además, existen otros factores no fecundantes que pueden estar relacionados con la imposibilidad de lograr un embarazo.
 
“Al hablar de infertilidad, nos referimos fundamentalmente a la incapacidad de fecundar en el varón y en la incapacidad para concebir en la mujer. Y además de tener en cuenta todo lo relacionado con las gametas, el óvulo y el espermatozoide, deben tenerse en cuenta otros factores no fecundantes: el cigarrillo, el sobrepeso o la obesidad, el uso de drogas ilegales o medicamentos y algunas disfunciones sexuales. Todo debe tenerse en cuenta a la hora de buscar un embarazo”, sostiene el Dr. Sergio Pasqualini, Director Médico de Halitus Instituto Médico.

Cigarrillo y fertilidad
La investigación indica que, en todo el mundo, alrededor de un tercio de las mujeres en edad de concebir son fumadoras. “Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, la nicotina y otras sustancias químicas tóxicas presentes en los cigarrillos son dañinas para la fertilidad ya que interfieren con la capacidad del organismo de producir estrógenos, una hormona fundamental para regular la ovulación, y puede hacer que los óvulos de las mujeres sean más vulnerables a las anomalías genéticas. En el caso de los hombres, el tabaquismo puede generar alteraciones en los niveles hormonales que controlan la fertilidad provocando una disminución en la calidad del semen, y una reducción de la cantidad de espermatozoides, su movilidad y variaciones en su morfología. Fundamentalmente las toxinas que libera el cigarrillo y su efecto sobre los vasos sanguíneos afectan las glándulas endocrinas y por lo tanto también los órganos reproductores como el ovario y el testículo. Incluso, según algunos estudios de la Asociación Médica británica podría ser causante también de impotencia masculina. Así, la capacidad de fertilidad está directamente relacionada con la cantidad de cigarrillos consumidos. Según estudios de la universidad de California, Estados Unidos, las parejas que fuman tienen un riesgo cuatro veces mayor de que no se produzca la fecundación del óvulo, que aquellos que no fuman. Es por ello que es importante hablar de la relación directa entre el tabaquismo y la disminución de la fertilidad”, sostiene el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico. Los científicos creen que el tabaquismo puede alterar la fertilidad. Se calcula que el tabaquismo hace que las mujeres tengan cerca de 40% menos posibilidades de quedar embarazadas en cada ciclo generando trabas para una gestación porque provoca: 
* Flujo sanguíneo reducido a nivel de los genitales, contribuyendo a sequedad de la vagina y otros problemas sexuales.
* Disminución del número de óvulos debido a la destrucción de óvulos en los ovarios antes de que los óvulos alcancen la madurez.
* Alteraciones de la liberación de las hormonas.
* Disminución de la motilidad de la trompa de Falopio y enfermedad tubárica.
* Disminución de la capacidad de implantación del embrión.
Además, debe tenerse en cuenta que las mujeres que fuman durante el embarazo tienen tres veces más probabilidad de tener bebés con bajo peso al nacer y es mayor su riesgo de sufrir abortos, dar a luz bebés sin vida o con malformaciones fetales y su volumen de leche es menor y de más baja calidad.
Medicamentos, drogas y fertilidad

Algunos medicamentos, drogas ilegales y situaciones normales como la lactancia, el climaterio en algunas mujeres, los postoperatorios, o el estrés causado por múltiples factores también pueden a llevar a la falta de deseo en la mujer. Tanto en el hombre como en la mujer, las drogas que componen algunos medicamentos pueden afectar la capacidad de concebir.
En el caso de la mujer el consumo de anabólicos, antiandrógenos, antidepresivos, corticoides, medicamentos para el cáncer o cocaína pueden provocar alteraciones de la ovulación y hasta anovulación. En el hombre, deben agregarse anfetaminas, algunos medicamentos para la caída del cabello, que pueden provocar impotencia y disminución en la cantidad de espermatozoides.
El alcohol y las drogas tienen un fuerte impacto en la fertilidad masculina provocando disminución de la calidad y la cantidad de espermatozoides y del nivel de testosterona generando a su vez una disminución de la libido.

Sobrepeso, obesidad y fertilidad

Se puede hablar de obesidad cundo su peso supera en un 20 % al peso deseable para talla, edad, sexo y contextura física tomando como base la tabla de la Metropolitan Life de 1983. Otro método para definir obesidad es teniendo en cuenta el Índice de Masa Corporal, que surge de la relación entre el peso dividido la altura al cuadrado.  La Organización Mundial de la Salud (OMS), define peso saludable entre 18.5 y  24.9 del índice de masa corporal, sobrepeso entre 25 hasta 29.9 y obesidad  cuando este índice es mayor a 30.
La fertilidad se ve afectada por la obesidad porque ésta genera:
• Ciclos menstruales irregulares o infrecuentes
• Aumento en la tasa de infertilidad
• Riesgo durante la cirugía reproductiva
• Aumento en el riesgo de aborto espontáneo
• Menor éxito con los tratamientos de fertilidad

“Con la obesidad, además, en las mujeres, pueden aparecer alteraciones entre los estrógenos y la progesterona que provocan que no se presente la ovulación y que se registren alteraciones en el ciclo menstrual. Además, la sexualidad se encuentra disminuida y puede aparecer infertilidad por diversas causas, una de ellas puede ser el exceso de grasa en los ovarios y la formación de quistes en los mismos (ovarios poliquísticos). En los hombres, el excedente de grasa en el cuerpo lleva a un aumento de posibilidades de infertilidad, ya sea porque sus espermatozoides podrían no ser viables para la fertilidad o porque acentúan el riesgo de disfunción eréctil”, explica el especialista en fertilidad.

Pero, además, la obesidad puede traer potenciales complicaciones del embarazo como:
• Riesgo aumentado de hipertensión
• Riesgo aumentado de diabetes de embarazo
• Riesgo de malformaciones del recién nacido
• Riesgo de neonatos de peso aumentado
• Riesgo de parto por cesárea

Disfunciones sexuales

En las relaciones sexuales el plano químico del cuerpo tiene un rol fundamental. Ahora bien, desde lo hormonal, la obesidad produce alteraciones endocrinas que pueden disminuir el deseo sexual y es que el deseo sexual no es algo psicológico, sino químico, es el resultado de estímulos recibidos a través de los sentidos que desencadenan la liberación de neurotransmisores cerebrales que provocan descargas de adrenalina. Y esas descargas de adrenalina provocan una aceleración de la frecuencia cardiaca y un aumento de la circulación poniendo así en juego todos los mecanismos vasculares, hormonales, musculares y neurológicos. La obesidad es uno de los agentes que provoca interferencia en ciertos mecanismos metabólicos y, por lo tanto, en el mecanismo del deseo, es por ello que las personas con obesidad severa pueden presentar problemas en su vida sexual.
Según Pasqualini, en el caso del hombre la impotencia es uno de los factores que deben resolverse para poder lograr el embarazo, en caso de que un paciente presente un problema de potencia es necesario solucionarlo. En caso de que el inconveniente esté relacionado con un daño neurológico, entonces se deberá echar mano a otros recursos porque evidentemente no podrá ser resuelto desde la sexología, la psicología o desde el departamento de disfunciones sexuales. También puede presentarse vaginismo en la mujer, otra de las disfunciones sexuales que interfieren con el logro del embarazo. “Consiste en una contractura que produce la mujer en la vagina impidiendo la penetración por parte del hombre. Inclusive vemos casos de matrimonios no consumados por este problema que consultan al momento de la búsqueda de un hijo y que nunca han tenido relaciones sexuales”, dice Pasqualini.
“Otro tema importante es el deseo y la excitación. Algunos creen que tomando Viagra solucionan todo pero sin deseo y sin excitación tampoco es la solución. Son todos temas paralelos que hay que trabajarlos en equipo multidisciplinario para no descuidar ningún aspecto de la relación de pareja que pueda afectarlos. Todos los factores no fecundantes del coito como el deseo, la excitación o el juego amoroso previo son importantes porque producen un aumento en la circulación sanguínea a nivel de los genitales que genera mayor humedad en la mujer y la preparación en el hombre para llegar al orgasmo y lograr la eyaculación, que se da cuando la penetración es más profunda creando mayores posibilidades de embarazo. Toda esa lubricación y toda esa excitación contribuyen en la mujer a concretar los últimos pasos de la ovulación y de los mecanismos por los cuales ese óvulo elimina los 23 cromosomas para completar su maduración, fase anterior al encuentro con el espermatozoide. Y en el hombre puede incluso aumentar la cantidad de espermatozoides. Ahora bien, hay elementos no terapéuticos también que juegan un rol importante: la relación médico-paciente, el manejo de las emociones, la consulta psicológica, los grupos de co-ayuda, las charlas informativas, la participación en grupos de yoga y relajación. Es por todo eso que, cuando la pareja nos da la oportunidad de que consulta por alguno de los temas, nosotros tenemos que evaluar el todo y actuar en consecuencia.” concluye el médico.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
Versión Imprimible  Versión Imprimible