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Preservación de la fertilidad: sobrevivir y cumplir el sueño
Buenos Aires, Jueves, 09 septiembre a las 11:00:00

Hoy en día, los avances en tratamientos para combatir distintos casos de cáncer han aumentado notablemente la tasa de éxito y de sobrevida de los pacientes y, sabiendo que este tipo de tratamientos pueden ser nocivos para la fertilidad, de su mano han crecido y siguen apareciendo nuevas opciones para preservar esa fertilidad a futuro. Ahora, la llamada “activación in Vitro” lentamente se perfila como una nueva alternativa


La efectividad de los tratamientos para combatir el cáncer ha logrado que más cantidad de niños y jóvenes lleguen a la edad adulta pero ha planteado también la necesidad de prever la posibilidad de concebir en el futuro. Esto requirió no sólo de un trabajo conjunto de los médicos oncólogos, ginecólogos y especialistas en fertilidad sino también de nuevas investigaciones científicas que planteen y amplíen la posibilidad de que estos pacientes posean cada vez más posibilidades de tener hijos propios. En el caso de aquellos pacientes que serán sometidos a  tratamientos de quimioterapia o radioterapia o a un tratamiento quirúrgico que afectará el funcionamiento del ovario o del testículo, la preservación de la fertilidad es un tema central.
“Cuando se realiza una consulta por fertilidad en un caso oncológico es indispensable analizar cuál es el problema que enfrentamos, cuál es el estado general del paciente y cuál el estadio de la enfermedad para evaluar cuál es la mejor opción en cada caso. No toda persona que consulta por un tema de oncología puede preservar su fertilidad, sin embargo, es importante que realice la consulta en el lugar adecuado para considerar todas las posibilidades. Hay situaciones que requieren que el tratamiento quimioterápico o de rayos comience con urgencia, hay situaciones en que el paciente enfrenta un tumor hormonodependiente y esto también limita las opciones. Lo fundamental es siempre  trabajar en equipo con el oncólogo para evaluar los efectos y las dosis de las drogas sobre el sistema reproductivo y así decidir cuál es la mejor opción en cada caso en particular. Otro punto relevante es que no siempre nos quedamos sin tiempo para preservar una vez comenzado el tratamiento. Muchas veces es posible recuperar óvulos o espermatozoides para criopreservar una vez iniciado el tratamiento correspondiente. La consulta con el especialista en preservación de la fertilidad que trabajará en equipo con el oncólogo para analizar las opciones a presentarle a cada paciente se torna aún más relevante”, sostiene el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.

¿Cuáles son las opciones?

Hasta hoy existían distintas opciones de criopreservación, tanto para hombres como para mujeres, y la ciencia sigue adelante buscando nuevas opciones. “Lo novedoso en este campo es la investigación en Maduración In Vitro (MIV) ha llevado a trabajar hoy en día con óvulos inmaduros madurados in Vitro en lugar de óvulos maduros. En los últimos años la maduración in vitro (MIV) de ovocitos  ha despertado gran interés en el área de la fertilidad. Y recientemente, científicos de la Universidad de Standford lograron por primera vez activar óvulos de ratón en sus primeras etapas de desarrollo completando su total madurez. A su vez, en un experimento paralelo, replicaron este hallazgo con éxito en la maduración de óvulos in vitro de pacientes oncológicas. El estudio demostró que es posible estimular gametos en etapas bien tempranas -dónde estos existen en abundancia- y aún así, lograr su maduración completa. Lo llamaron  “activación in vitro” y sería de gran utilidad para pacientes que presentan patologías en las que el suministro de óvulos disponibles está disminuido o limitado,  y claro, para aquellas mujeres con cáncer que deban someterse a terapias como la quimioterapia y la radioterapia que pueden afectar su fertilidad futura”, refiere el Dr. Pasqualini.

¿En qué consiste la activación in Vitro?

Según Pasqualini, en esta investigación “una enzima conocida como “PTEN” es la responsable por mantener a los folículos –estructura celular donde se encuentran los óvulos sin madurar- en su fase temprana inactivos hasta que estén listos para ser activados. En el estudio, los investigadores bañaron a cada par de ovarios de ratones de tres días de edad en una sustancia que elimina el efecto de frenado de la PTEN, junto con una segunda sustancia, “740Y-P”, para activar los folículos inactivos. Luego de dos días, se observaron los primeros signos de activación en la mayoría de los folículos en los ovarios tratados. Estos ovarios fueron trasplantados en ratones adultos y se les aplicó hormona folículo estimulante (FSH). Después de dos semanas, los ovarios tratados con el bloqueador de PTEN y 740Y-P estaban visiblemente más grandes y más de tres veces más pesado que los ovarios no tratados. Los ovarios tratados poseían hasta seis veces más folículos en etapas avanzadas de desarrollo y en gran porcentaje contenían óvulos que habían alcanzado su madurez completa. Los óvulos maduros fueron recogidos y fertilizados. Los resultados fueron sorprendentes: de 118 embriones transferidos a ratones subrogantes 20 resultaron en nacimientos sanos. Así, la maduración in Vitro de folículos primordiales promete ser otra muy buena opción para preservar la fertilidad de una mujer”.

En la mujer

Pero, además, hay otras opciones para conservar la fertilidad de una mujer para poder buscar un embarazo en un futuro:

*La criopreservación de embriones en caso de una pareja estable.

* La técnica de criopreservación de óvulos en es una alternativa válida para aquellos casos en los que la mujer va a ser sometida a tratamientos que van a afectar el funcionamiento del ovario, que  no tiene pareja y se puede recurrir a la estimulación de los ovarios para obtener los óvulos y criopreservarlos. También es una alternativa válida para aquellos casos de mujeres jóvenes por distintas circunstancias dilatan la búsqueda de su embarazo y desean preservar esa eventual fertilidad futura. Esta preservación en frío de óvulos ha sido mejorada en los últimos años y al día de hoy, es una alternativa posible. “La criopreservación de ovocitos comenzó hace más de 20 años pero en un principio estas técnicas no tuvieron éxito porque causaban daño en los ovocitos y se observaban anormalidades en los embriones. Actualmente, hay evidencia de madres que tuvieron a sus niños por medio de estas técnicas de preservación en frío y no hubo inconvenientes. El problema más serio que representan estas técnicas está relacionado con los ciclos de congelamiento y descongelamiento, ya que se pasa de temperaturas de - 196ºC a 37ºC, pero hoy en día con la técnica de vitrificación esto ya no es un inconveniente porque los resultados obtenidos son muy buenos. Esta técnica no favorece la formación de cristales intracelulares y por lo tanto no genera daños en los ovocitos/embriones. Eso hace en este momento haya un auge la criopreservación de óvulos tanto como lo que se vislumbra, que es el banco de óvulos en el programa de ovodonación, que en este momento se maneja sincronizando y sin criopreservar los óvulos, a la mujer que dona con la mujer que recibe”, explica el especialista en ferilidad.
En 1990, la vitrificación apareció como la solución mágica para remediar la baja supervivencia de los ovocitos post-descongelación, pero pronto aparecieron varios trabajos demostrando problemas genéticos de origen ovocitario y de defectos durante el desarrollo fetal con esta técnica. De esta manera, la solución inteligente pareció ser la criopreservación de ovocitos inmaduros (en el estadio de vesícula germinal), donde los cromosomas aparecen prolijamente protegidos por una cubierta, que es la membrana nuclear. Sin embargo, la inmadurez de estos ovocitos representó el gran problema, ya que el potencial de desarrollo de los embriones formados a partir de ellos, manifestó grandes deficiencias. Y, así, se volvió sobre la criopreservación de los ovocitos maduros (metafase II).
Finalmente, en 1997 nace el primer bebé luego de la criopreservación lenta de ovocitos en Metafase II, realizada por el grupo de Porcu y colaboradores. A partir de ese momento, los resultados, en términos de sobrevida, tasas de embarazo y de implantación, luego de sutiles modificaciones de los protocolos existentes, han mejorado. Y el reciente descubrimiento de la maduración in Vitro de folículos primordiales ahora abre un nuevo camino.

* La preservación de tejido ovárico es una alternativa para aquellos casos de pacientes que van a perder su función ovárica y que no reúnen las condiciones para criopreservar embriones ya sea porque el apremio para comenzar la quimioterapia hace que no se pueda esperar el tiempo que se requiere para la estimulación y la obtención de embriones o porque, muchas veces, la situación del paciente, que quizás lucha contra un tumor hormonodependiente, hace que esa estimulación ovárica con el consiguiente aumento de estrógenos pueda ser perjudicial para su proceso oncológico.
Pasqualini explica: “La preservación de tejido ovárico consiste en tomar pequeñas muestras de la corteza ovárica que contiene gran concentración de folículos inmaduros que son más resistentes a todo el procedimiento de congelamiento y descongelamiento que aquellos más desarrollados. La técnica consiste en extraer tejido ovárico por laparoscopía y luego se lo criopreserva.  Esta técnica puede recibir un fuerte empujón a partir de las nuevas investigaciones sobre maduración in Vitro de folículos primordiales”.

En el hombre

“El congelamiento de semen y de tejido testicular son opciones viables. Este procedimiento de preservación en frío está puntualmente dirigida esta opción a pacientes que vayan a ser sometidos a tratamientos que puedan comprometer su futura fertilidad. Como ser aquellos pacientes que tienen que estar bajo un tratamiento quimioterapia o radioterapia. La quimioterapia se ha encontrado que altera la ploidía, el número de cromosomas en los espermatozoides, mientras que la radiación induce daños en el ADN. También está indicado para pacientes que tienen una concentración de espermatozoides baja o que están viendo una baja progresiva del recuento espermático como una manera de preservar la fertilidad en el tiempo. Del tejido testicular se pueden obtener los espermatozoides perfectamente al descongelarlo y ser utilizados en un tratamiento, salvo en aquellos casos de chicos prepúberes que uno va a obtener tejido testicular con inmadurez porque no ha llegado a su pubertad”, especifica el médico.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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