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Dejar de fumar: para cuidarse uno, al bebé y la fertilidad
Buenos Aires, Jueves, 03 junio a las 11:00:00

El 31 de mayo es el día Mundial Sin Tabaco y las estadísticas muestran que si bien el 56% de los fumadores en nuestro país quieren dejar de fumar, la mayoría no posee la información para hacerlo. El tabaquismo, la primera causa de muerte evitable en el mundo, no sólo aumenta el riesgo de padecer enfermedades, además, reduce la fertilidad y aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo. Cómo incide el tabaquismo en la salud de la mujer, de aquella pareja que busca un bebé y de un bebé aún por nacer cuya madre es fumadora. Cuáles son los tratamientos posibles y las consecuencias de seguir fumando.



El tabaquismo es una enfermedad crónica y adictiva que produce enfermedad y muerte. “No sólo aumenta el riesgo de padecer enfermedades oncológicas-ese riesgo disminuye a partir de los 5 años desde que se deja de fumar-; enfermedad cardiovascular – el consumo de tabaco es la principal causa de infarto agudo de miocardio y se estima que por cada 10 cigarrillos que se fuman por día, el riesgo de muerte por este tipo de enfermedad aumenta 18% en el hombre y 31% en las mujeres-; y enfermedad respiratoria – se calcula que el 20% de enfermedades pulmonares están relacionadas al consumo de tabaco”, explica la Dra. Mariela Alderete, médica Miembro de la comisión directiva del programa para el control de tabaco del Hospital Italiano (GRANTAHI) y Vice-directora de la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC).
El tabaco posee más de 4000 sustancias nocivas pero la dependencia es generada por la nicotina, un alcaloide que ingresa en la persona que fuma en partículas de alquitrán. Cada cigarrillo contiene un promedio de 6 a 11mg de nicotina y el fumador absorbe de 1 a 2mg por bocanada, esto significa que un fumador promedio ingiere entre 20 y 40mg de nicotina por día. El 95% de esa nicotina llega al pulmón y pasa a la sangre alcanzando distintos órganos en un lapso de 10 segundos en promedio.


“Hay distintos tipos de tratamiento para dejar de fumar:

  • Consejo breve
  • Intervención breve
  • Entrega de materiales de autoayuda
  • Intervenciones intensivas
  • Uso de líneas telefónicas

Sólo dos tercios de los pacientes dejan de fumar sin ayuda. Y esto requiere de alerta porque se calcula que en la actualidad el consumo de tabaco es responsable de 5 millones de muertes anuales y que esta cifra puede duplicarse para 2030. En nuestro país, según la Encuesta Nacional de Factores de riesgo 2005 realizada por el Ministerio de Salud, la prevalencia del consumo de tabaco en la población general es de 33%, en varones de 38% y en mujeres de 30%. Otro estudio publicado en la revista Medicina de 2008, demostró que el 11% de las mujeres continúa fumando durante el embarazo”, menciona la especialista.

Fumar es perjudicial para la salud, eso es sabido, pero ¿qué pasa cuando es la salud de otro la que sufre o cuando la salud afectada incide en la relación de pareja, como en los casos de infertilidad?
“Estudios de investigación han mostrado que el tabaquismo resulta en una reducción de la fertilidad y fecundidad, ya sea que fumen uno o los dos miembros de la pareja. Es importante, por lo tanto, indagar en la consulta obstétrica o de fertilidad sobre si fuman o no para abordar el problema y ayudarlos a dejar de fumar. Si bien la mayoría de las mujeres dejan de fumar al saberse embarazadas, algunos estudios mostraron que en nuestro país un 11% de las embarazadas continúan fumando durante el embarazo. Es relevante mencionar que en estos casos se recomienda un tratamiento cognitivo conductual”, sostiene la Dra. Alderete.

Tabaquismo y fertilidad

La investigación indica que, en todo el mundo, alrededor de un tercio de las mujeres en edad de concebir son fumadoras. “Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, la nicotina y otras sustancias químicas tóxicas presentes en los cigarrillos son dañinas para la fertilidad ya que interfieren con la capacidad del organismo de producir estrógenos, una hormona fundamental para regular la ovulación, y puede hacer que los óvulos de las mujeres sean más vulnerables a las anomalías genéticas. Fundamentalmente las toxinas que libera el cigarrillo y su efecto sobre los vasos sanguíneos afectan las glándulas endocrinas y por lo tanto también los órganos reproductores como el ovario y el testículo. Es por ello que es importante hablar de la relación directa entre el tabaquismo y la disminución de la fertilidad”, sostiene el Dr. Sergio Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico. Los científicos creen que el tabaquismo puede alterar la fertilidad. Se calcula que el tabaquismo hace que las mujeres tengan cerca de 40% menos posibilidades de quedar embarazadas en cada ciclo generando trabas para una gestación porque provoca: 

  • Flujo sanguíneo reducido a nivel de los genitales, contribuyendo a sequedad de la vagina y otros problemas sexuales.
  • Disminución del número de óvulos debido a la destrucción de óvulos en los ovarios antes de que los óvulos alcancen la madurez.
  • Alteraciones de la liberación de las hormonas.
  • Disminución de la motilidad de la trompa de Falopio y enfermedad tubárica.
  • Disminución de la capacidad de implantación del embrión.

Además, debe tenerse en cuenta que las mujeres que fuman durante el embarazo tienen tres veces más probabilidad de tener bebés con bajo peso al nacer y es mayor su riesgo de sufrir abortos, dar a luz bebés sin vida o con malformaciones fetales y su volumen de leche es menor y de más baja calidad.
En el caso de los hombres, el tabaquismo puede generar alteraciones en los niveles hormonales que controlan la fertilidad provocando una disminución en la calidad del semen, y una reducción de la cantidad de espermatozoides, su movilidad y variaciones en su morfología.
“Los estudios muestran que los componentes del humo de cigarrillo pueden aumentar el riesgos de ruptura prematura del saco amniótico y si bien no hay evidencia definitiva acerca del rol que juega el consumo del tabaco en el desarrollo de las anomalías de inserción placentaria, se presenta placenta previa con mayor frecuencia en las fumadoras. Es importante resaltar que la mayoría de las mujeres después del parto, si no se trabaja para que mantenga la abstinencia, vuelve a fumar. Además, es importante hacer hincapié en que la exposición al humo de tabaco ajeno es también un importante problema de salud pública. En las mujeres, el humo de tabaco ajeno es además causa probada de cáncer de mama- aumenta el riesgo entre un 40 y un 70%-, particularmente si las mujeres son expuestas a edades tempranas; aumenta la incidencia de cáncer de cuello uterino y aquellas mujeres embarazadas expuestas al humo de tabaco ajena tienen mayor riesgo de presentar parto pretérmino y bebés de bajo peso al nacer. Y también es relevante saber que el 56% de argentinos fumadores quieren dejar el vicio y que un 24,5% están listos para hacerlo dentro del próximo mes. Contamos con tratamientos pero para que sean exitosos, necesitamos capacitar y comprometer al equipo de salud, centrando la estrategia en educar en los modelos de intervenciones breves a todos los agentes de salud que puedan ayudar al paciente. Por todo esto, la concientización de la población y la capacitación de los profesionales de la salud y estudiantes en la problemática del tabaco son los pilares fundamentales para lograr tratamientos exitosos”, concluye la médica.

 

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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