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Factor masculino: criopreservar los sueños
Buenos Aires, Jueves, 18 agosto a las 11:00:00

Cada vez son más las personas que transitan un tratamiento por diagnóstico de cáncer y pueden vivir su paternidad. Para ello, el trabajo de oncólogos y especialistas y la decisión de criopreservar semen o tejido testicular antes de comenzar el tratamiento es fundamental. Esto permite pensar a futuro en un tratamiento de reproducción asistida que logre cumplir el sueño de ser padre. Leandro, de sólo 27 años, es un pionero en materia de planificación y esta es su historia



La historia de Leandro es reciente. Unos nódulos dieron el alerta y  por el aumento del tamaño testicular, debieron operarlo de urgencia en junio. La noticia posterior fue aún más dura: padecía de cáncer de testículo. Leandro escribió a La Fundación REPRO solicitando información y ayuda. “Porque el día de mañana quiero tener una familia y ustedes pueden darme la posibilidad ya que no puedo pagar un tratamiento privado, de poder pensar en el mañana positivo”. Hoy Leandro sólo piensa en hacer lo mejor que puede para poder tener el día de mañana un futuro mejor. Leandro piensa en el futuro. Leandro planifica. Leandro vive el futuro hoy.
Los datos difundidos en Estados Unidos por de la Sociedad Americana Contra El Cáncer indican que para el 2011 alrededor de 8,290 nuevos casos de cáncer de testículo serán diagnosticados y unos 350 hombres morirán de cáncer de testículo. La tasa de cáncer de testículo ha estado aumentando en los Estados Unidos y en muchos otros países sin un motivo aparente, principalmente los casos de seminomas. No obstante, la tasa de aumento ha disminuido recientemente. El cáncer testicular no es una enfermedad común, de hecho las probabilidades de que un hombre padezca cáncer de testículo en su vida es de aproximadamente 1 en 270 y teniendo en cuenta que el tratamiento es altamente exitoso, el riesgo de muerte por este tipo de cáncer es muy bajo, se calcula que será de un hombre cada 5,000.
Desde mucho tiempo atrás distintos científicos trabajaron y mejoraron las técnicas de criopreservación de espermatozoides con altas tasas de éxito y aún así, las investigaciones para optimizar aún más las técnicas no han cesado.

“Nunca pensé que podía tener un problema de salud. Yo venía con mucho dolor de espalda, yo del problema que yo tenía no tenía ningún dolor. A mí me dolía mucho la espalda y fui a un traumatólogo. Pensé que me había desgarrado por el trabajo, yo trabajaba en una metalúrgica y hacía fuerza, y aparte me habían salido unos ganglios y pensé que era porque hacía fuerza y yo iba al gimnasio y pensé que podía ser por hacer fuerza. Cundo me dolía la espalda tomaba medicación. Y después cuando me hicieron algo más profundo, me hicieron una ecografía y había un tumor en el testículo. Los ganglios hicieron que los médicos sospecharan y me dijeron que me hiciera ver. Yo pensé que era cualquier cosa”, relata Leandro

 
Y el Dr. Pasqualini lo explica de esta forma: “En el caso particular de Leandro, el tema es que estamos frente a un problema oncológico, cáncer de testículo, que se presenta en hombre joven con una tasa de sobrevida muy buena. En esos casos es muy importante la criopreservación de semen que es una técnica sencilla y que da muy buenos resultados. Si los espermatozoides se mantienen después de un tratamiento quimioterápico se puede buscar perfectamente embarazo porque los estudios muestran que no se verá afectada la descendencia. Una de las maneras de preservar el semen es fraccionando la muestra lo más posible, dividiéndola para ello en muchas pajuelas o pastillas. En  nuestro centro se solicita en forma rutinaria, cuando es posible, que el paciente entregue varias muestras de semen, éstas se criopreservan divididas en pastillas de tal manera que puedan ser utilizadas en forma fraccionada, sin necesidad de descongelar la totalidad de la muestra. Si bien la muestra de semen puede descongelarse y volver a congelarse lo que no se utilice, al hacerlo se va perdiendo la calidad. Lo útil de esta técnica es que evitamos tener que hacerlo y así conservamos la calidad de esas pequeñas muestras. Esta es una técnica investigada y utilizada en nuestro laboratorio. Hoy se congela en pastillas y de esa forma se fraccionan en alícuotas pequeñas que es lo que se necesita para hacer cada tratamiento o en pajuelas muy finitas donde entra muy poco volumen y la muestra sirve para diez intentos o veinte. El procedimiento consiste en criopreservar 4 a 6 espermatozoides en microgotas bajo una capa aceitosa y sobre un recipiente de cultivo de tejido plástico. El recipiente se cubre, se envuelve con un film plástico y se almacena horizontalmente en un tanque de nitrógeno líquido. Nuestro laboratorio reportó una recuperación luego del descongelamiento de la muestra de un 90 a 100%.”.

“No tenía ningún otro síntoma. Cuando el remedio no me hacía pasar el dolor, me dieron inyecciones pero el dolor no se me pasaba. Cuando me dieron el diagnóstico estaba con mis padres. Ahí me dijeron que tenía cáncer en el escroto y me explicaron que se me había ramificado a los pulmones por el tiempo que había pasado. Se dieron cuenta porque me encontraron unas manchas en los pulmones. En ese momento la oncóloga que consulté en el Hospital Posadas me dijo que averiguara sobre la posibilidad de congelar. Cuando se los conté a mis amigos estuvieron todos”, describe Leandro.

Para la Fundación REPRO también la difusión de esta información es parte de sus objetivos. Por eso está Leandro acá para que la gente se entere que frente a un problema que quizás bloquea al que tiene el problema e incluso a su familia y quizás el médico en su afán de comenzar el tratamiento deja de lado algo que en definitiva a la persona que está pasando por el trance complicado le puede dar esperanzas y expectativas. Porque si el tratamiento anda bien, luego cuando buscan embarazo, ¿qué pasa? Pensar significa poder hacer algo: la consulta. Si esa información proviene del médico tratante es excelente. Y si en algún momento por x motivo lo dejó de lado, si el paciente le pregunta también es importante. Por eso el objetivo es informar”, agrega Pasqualini, Presidente de Fundación Repro.

Leandro continúa: “Yo siempre pienso en positivo. Yo anteriormente no pensaba en ser padre y esas cosas, tengo 27 años. Pero cuando me dijeron lo que tenía yo pensé, lo quiero hacer, porque pensé en el mañana. Y como me dijeron que podía quedar estéril, yo quería hacer eso y quedarme tranquilo. Hay que pensar en eso. La doctora me dijo tenés el 90% de probabilidades de curarte, además. Ya empecé con la quimioterapia. Por medio de mi hermana, por Internet, me enteré de la Fundación REPRO y yo me preocupaba por el tiempo. Yo quería hacerlo porque el lunes empezaba con mi quimioterapia. En REPRO me recibieron bien y en menos de una semana ya tenía el ok de todo. Hablé, hice mi muestra el viernes y el lunes empecé la quimioterapia”.

“La cantidad de pastillas en los pacientes oncológicos depende de varios factores, principalmente relacionados a la calidad de la muestra y a la urgencia con que deba iniciar el tratamiento. Si es una muestra buena se hacen alrededor de 30 pastillas es aproximadamente lo que entra en un criotubo, o más -60,90 o 120-, en el caso de que tenga urgencia y no pueda traer más de una muestra. Si es una muestra muy pobre se la concentra antes de criopreservar. Hay algunas muestras que sólo alcanzan para 4-5 pastillas y, especialmente en estos casos se le insiste para que traiga una o más muestras, de manera de intentar guardar lo que más que se pueda antes de iniciar el tratamiento oncológico. De aquello que se conserva se hace un ensayo de sobrevida descongelando una pastilla y efectuando un recuento de los que quedan vivos para poder darle al paciente una idea de lo que se puede esperar de la muestra guardada. Las sobrevidas promedio están en el 40-50% pero puede variar según la muestra. En el caso de Leandro logramos criopreservar dos muestras. La primera nos dejó 46 pastillas y la segunda 22”.

“Con muestras aceptables con una o dos pastillas deberían alcanzar para un tratamiento de alta complejidad (ICSI). Cuando las muestras son muy malas es más impredecible. Por ello, debe enfatizarse en la necesidad de criopreservar la mayor cantidad posible antes de comenzar el tratamiento oncológico, para poder dar una respuesta eficaz en el caso de que el paciente vuelva para buscar un embarazo”.

Antes y ahora

El mayor cambio en el área de la técnica de criopreservación de semen es que anteriormente esas muestras se criopreservaban para ser utilizadas en  inseminaciones uterinas y esto limitaba su utilidad a aquellos casos que no presentaran un factor masculino. Aún así, había que congelar varias muestras para tener material para unos pocos tratamientos. Con la difusión de las técnicas de alta complejidad y el advenimiento de la técnica del ICSI- inyección intracitoplasmática- lo que se impone es fraccionar la muestra lo más posible para tener más oportunidades de realizar tratamientos. Con esas técnicas más nuevas la cantidad de espermatozoides que se requiere es mínima. Pasqualini explica: “Si la muestra se criopreservó hace tiempo, o se hizo en un lugar no especializado en fertilidad y tratamientos de alta complejidad puede ser que haya unas pocas fracciones de la muestra criopreservadas, y, para esos casos se desarrolló la alternativa de tomar una pequeña porción de la misma –obtenida mediante un raspado- sin necesidad de descongelar la muestra completamente, cosa que causaría deterioro o pérdida de la misma. De esta forma se pueden realizar varios tratamientos con muestras que fueron criopreservadas sin haberlas fraccionado apropiadamente”.

“Lo importante de la tarea de la Fundación REPRO es que es una organización sin fines de lucro, que nace por la vocación de instalar en la agenda pública el tema Medicina Reproductiva en toda su dimensión, apunta a promover en diversos espacios de interés programas que contribuyan a la generación y divulgación de conocimiento científico y que impacten positivamente en la calidad de vida de nuestra comunidad. Esto significa concretamente que impulsa la investigación científica, la docencia a través de distintas becas y la capacitación e información a la comunidad”, sostiene Dr. Sergio Pasqualini, también presidente de la Fundación. Y continúa: “Para la Fundación es fundamental contar con el interés, el apoyo y la generosidad de personas y empresas, que son quienes financian sus campañas y proyectos. REPRO es joven y necesita convocar más personas y más empresas para poder cumplir sueños como el de Leandro”. 

Leandro dice: “A quien pasa por un diagnóstico así yo le diría que estén positivos, que estén bien, que con los avances que hay ahora hay esperanza. Siempre fui positivo, hasta cuando me dijeron lo que tenía. Hay que estar positivo. A veces uno se hace problemas por tantas cosas. Me decían algunos ¿por qué no te preocupas de tu salud ahora? y yo decía yo quiero pensar en mi mañana, por qué no puedo pensar en el mañana y hacer esto también? . Yo le decía a mi oncóloga, yo no me voy a  quedar en mi pieza encerrado o deprimido, voy a hacer mi vida normal si me dicen que tenga cuidado tendré cuidado pero tampoco es el fin del mundo. Soy positivo. Me dijeron que la quimio podían ser cuatro meses pero ahora parece que pueden a ser menos, van a ver mi evolución. Yo le decía a la enfermera que no veía la hora de ya empezar porque a mí me operaron y estuve unos 15 días en los que pensaba que todo estaba avanzando mientras no empezara el tratamiento. Me dijeron que mucha gente rechaza la quimio, por eso hay que pensar en positivo. A mí no me importa si me quedo pelado, yo sé que me está curando entonces no importa si se me cae el pelo, después crece y sino me pongo una gorra”, se ríe.

 

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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