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Lifting facial quirúrgico. Cirugía estética
Buenos Aires, Jueves, 17 noviembre a las 11:00:00

Si bien cada vez aparecen nuevas opciones no quirúrgicas para distintas situaciones estéticas, el lifting quirúrgico, como muchas de las cirugías, aún conservan vigencia porque poseen indicaciones específicas. Un lifting es el tratamiento quirúrgico del envejecimiento facial, mediante el cual se reacomodan los tejidos como la piel que por acción del tiempo y la gravedad se transforman en laxos, sobrantes y redundantes. Diferencias entre lifting quirúrgico y lifting sin cirugías y todo lo que hay que saber para verse mejor.





Con el avance de las técnicas estéticas no invasivas los más agoreros dictaminaron el fin de las cirugías. Sin embargo, muchas de ellas conservan su lugar y comparten cartel. El lifting quirúrgico es una de ellas y este hecho se relaciona con que tiene indicaciones específicas.
“El lifting facial quirúrgico se realiza mediante cirugía, en un quirófano y consiste en recolocar el tejido ptosado, el tejido caído y en resecar la piel sobrante. También se fijan con puntos la fascia suspensoria de la piel de la cara, es decir, los ligamentos que sostienen la piel en el cuerpo. Se indica para los grados moderado y severo de la ptosis facial. El denominado lifting no quirúrgico, en realidad consiste en distintos métodos que en ningún caso se realizan en un ambiente quirúrgico y se utilizan para tratar el envejecimiento facial ya sea solos o combinados. Algunos ejemplos son la radiofrecuencia, la toxina botulínica, los rellenos; cada uno ayuda a mejorar el rostro, cada uno tiene su indicación y, si el paciente lo necesitara pueden llevarse a cabo de manera combinada. Ahora bien, como mencioné con anterioridad, cada tipo de lifting tiene su indicación específica y, en general, son procedimientos con buenos resultados, siempre que estén bien indicados”, expresa el Dr. Julio Dorr, cirujano de Halitus Dermatología y Estética.

Lifting facial quirúrgico

El Dr. Dorr explica: “La cirugía se realiza en un quirófano habilitado, con una neuroleptoanalgesia –una sedación-, para que el paciente no sienta molestias ni dolor, y nosotros también recurrimos al uso de anestesia local en toda la zona a intervenir ya que consideramos que esto es de utilidad también a disminuir la posibilidad de dolor en el postoperatorio. Luego se realizan las incisiones que van por delante y por detrás del pabellón auricular –oreja-para después llevar a cabo un despegamiento de la piel, siempre cuidándola, y la elevación o fijación de la fascia cutánea que se encuentra floja o ptosada. Las incisiones rodean la oreja desde el borde anterior y superior por delante hasta el lóbulo, donde da una vuelta hacia atrás y asciende hasta la mitad de la oreja. Desde ahí se va hacia atrás para terminar entre los pelos en el cuero cabelludo”:
Para ello existen distintas técnicas que permiten que los tejidos vuelvan a su lugar y por ende llevan al paciente a verse más joven. “Por último, se recoloca la piel. Debe tenerse en cuenta que, en general, existe un sobrante de piel que requiere que se la reseque. Una vez concluido el procedimiento, se procede al cierre de las heridas de tal manera que se noten lo menos posibles, es decir, que queden mínimamente visibles. Una vez finalizada la cirugía, el anestesiólogo despierta a la paciente, quien vuelve en sí como si lo hiciera en su casa”, continúa el especialista.
El lifting abarca las tres partes de la cara:

  • La frente
  • La zona medio facial (las mejillas)
  • La zona cervical (cuello). En esta última zona, si hay papada también se lleva a cabo en general una lipoaspiración de papada.

El médico cirujano agrega: “El lifting no incluye nariz ni párpados pero es muy común realizar también el tratamiento quirúrgico de los párpados en el mismo acto operatorio. Nosotros en general no lo hacemos en el mismo acto operatorio sino que en todo caso, la planificamos para más adelante.

La cirugía suele tener una duración estimada de dos horas y, si se lleva a cabo también la cirugía de párpados, aproximadamente una hora más.

“Una vez despierta al paciente se le realiza un vendaje que cubre toda la cabeza, sólo quedan lo ojos, la nariz y la boca al aire. Para mejor cuidado del paciente, en los liftings siempre suelen quedar internados por un día. Al día siguiente se le realiza una curación, se le retiran todos los vendajes, se le lava la cabeza y se lo peina -para que el paciente salga del sanatorio como si no hubiera pasado por una cirugía-, se le da el alta sanatorial y se lo cita al consultorio a las cuarenta y ocho horas. Luego una vez por semana. Los puntos comienzan a retirarse generalmente a los siete días y se terminan de extraer a los doce días, siempre teniendo en cuenta la evolución de cada paciente que puede volver a hacer vida social, siempre evitando esfuerzos y actividad física durante los primeros 20 a 30 días”, dice el Dr. Dorr.

Riesgos de la cirugía y tratamientos no quirúrgicos

“Este tipo de cirugías tiene un alto porcentaje de éxito. Si bien toda cirugía conlleva riesgo, y por ello se solicitan estudios prequirúrgicos, la cirugía se realiza en un sanatorio con toda la atención necesaria”, especifica el médico. En el postoperatorio inmediato el mayor riesgo es que se forme un hematoma que puede necesitar de una nueva cirugía, es por eso también que el paciente se queda internado veinticuatro horas, y por ello es también importante que el paciente no haga fuerza ni levante cosas de peso.
Y refiere: “Los pacientes fumadores no son los mejores candidatos a este tipo de cirugías debido a que ven aumentada la probabilidad de complicaciones, pero esto no es excluyente. A este tipo de pacientes se les indica fumar menos de diez cigarrillos día por veinte días antes de la cirugía y se les explica la alta probabilidad de las complicaciones y que su postoperatorio va a ser un poco más extenso ya que el cigarrillo perjudica las arterias que irrigan la piel pudiendo presentarse sufrimiento cutáneo”.

Normalmente no es necesario hacer retoques, el éxito de toda cirugía esta en la planificación. Así lo explica el Dr. Dorr: “El cirujano al revisar al paciente y planificar la cirugía sabe qué puede ser corregido y qué puede ser mejorado. En aquellas situaciones en que sólo puede realizarse una mejora, el paciente es advertido y se le indica en el postoperatorio alguno de los tratamientos no quirúrgicos disponibles. Para el rejuvenecimiento facial cada tratamiento no quirúrgico posee su indicación y no existe uno sólo que logre todo sino que es necesario saber sumar los distintos tratamientos para lograr el mejor resultado.

Fuente: Sentirypensar.com.ar



 
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